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La UE propone controles en los aeropuertos contra el ébola

Los ministros estudian el jueves implantar tests de temperatura en las fronteras

Trabajadores sanitarios de Liberia hacen cola para entrar en una clínica de tratamiento del ébola. Ampliar foto
Trabajadores sanitarios de Liberia hacen cola para entrar en una clínica de tratamiento del ébola. AP

La Unión Europea intenta pactar medidas de lucha contra el ébola en los aeropuertos comunitarios. Los ministros de Sanidad de los 28 Estados miembros han sido convocados de manera extraordinaria este jueves en Bruselas para aplicar protocolos comunes con los vuelos procedentes de los países afectados por la enfermedad: Sierra Leona, Liberia y Guinea. La principal propuesta sobre la mesa –que probablemente quedará aprobada el jueves, aunque cada Estado miembro será libre de aplicarla o no- consiste en realizar controles de temperatura a los viajeros que entren en Europa desde esos tres Estados.

La presidencia de turno de la UE, ahora ocupada por Italia, convocó el pasado sábado por carta a los titulares de Sanidad para discutir sobre el ébola apenas unos días después de que se conociese en España el primer contagio de la enfermedad fuera de África. La carta enviada a los ministros recuerda que el caso de la española Teresa Romero “ha aumentado la tensión” sobre la incidencia de la enfermedad, según ha podido saber este diario. “Es imperativo que nos involucremos para asegurar que tenemos todos los medios a nuestra disposición”, asegura la misiva, firmada por el comisario europeo de Salud, Tonio Borg, y la ministra italiana del ramo, Beatrice Lorenzin. “Creemos que la UE debería implicarse más en esto”, abunda el texto.

Lo que plantea el comisario es la conveniencia de realizar tomas de temperatura para detectar la enfermedad en los aeropuertos comunitarios. Esos controles ya se realizan en los países africanos afectados por la enfermedad, pero la UE duda de que sean rigurosos. En principio, la iniciativa se limita a los vuelos directos o con escala cuyo origen sea Guinea, Liberia o Sierra Leona, aunque ese criterio puede dejar fuera a muchos pasajeros que hayan hecho la ruta en dos tramos. Con ese planteamiento inicial, la medida afectará a muy pocos vuelos; ahora solo Brussels Airlines vuela a Liberia y a Sierra Leona desde Bruselas, mientras Air France mantiene una ruta París-Conakry (Guinea).

Tras las medidas preventivas de Reino Unido, que ha anunciado que controlará la fiebre de los viajeros de esos tres países que aterricen en Heathrow y Gatwick, así como los que transiten por el canal de la Mancha, y de Estados Unidos y Canadá, que aplicarán controles similares, Bruselas ha creído conveniente unificar las normas de prevención, según ha explicado un portavoz comunitario. Además de la toma de temperatura, los países miembros estudiarán entregar un formulario a los pasajeros provenientes de esos Estados para tratar de detectar si han estado expuestos al virus.

Pese a la relevancia de esta iniciativa, a la llamada “reunión de alto nivel” solo han confirmado su asistencia los ministros de Sanidad de Italia, Holanda y Austria, aunque también es probable que se sume Bélgica, según fuentes de la presidencia italiana. El resto de Estados miembros estarán representados por expertos. Ni siquiera la titular española, Ana Mato, ha garantizado que vaya a acudir, según un portavoz del Ministerio de Sanidad.

La propuesta que abordarán los representantes europeos se enfrenta al escepticismo de los expertos sanitarios. Fuentes comunitarias explican que existe un informe del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, especializado en enfermedades infecciosas, que duda de la eficacia de esa medida. El motivo es que puede haber pasajeros con ébola pero asintomáticos y, en cambio, otros que lo tengan pero que hayan podido enmascarar la fiebre con antitérmicos. También puede generarse alarma con casos de temperatura elevada que correspondan a cualquier otra dolencia, no al ébola. El comité de seguridad sanitaria, que reúne a expertos en la materia de los 28 Estados miembros, se reunirá mañana para abordar este asunto, un día antes de la reunión ministerial.

Los expertos alertan también del coste de implantación de estas medidas. Los posibles positivos de fiebre que registren provocarán un aumento en las pruebas de detección del virus. Y el material necesario para tomar la temperatura al instante, unas cámaras que no necesitan entrar en contacto con la piel del pasajero, requieren inversión.

Pese a todo, la presión social creada tras la llegada del ébola a Occidente impulsará a los responsables de Sanidad a adoptar esa iniciativa, según las fuentes consultadas en la presidencia italiana del Consejo Europeo –representa a los Estados miembros-, aunque su adopción será voluntaria. La carta del comisario Borg recuerda que este proyecto ya se ha debatido, pero que hasta ahora no ha habido acuerdo para aplicarlo. Y lo justifica en la “necesidad de tener información en tiempo real” y de poder “tranquilizar a los ciudadanos”.

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