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Los partidos consiguieron 273 millones, pero deben a la banca 237 millones

Nueve formaciones en quiebra técnica, situación de la que ha salido UPYD

Sede del Tribunal de Cuentas en Madrid.
Sede del Tribunal de Cuentas en Madrid.

En una España en la que las formaciones políticas recogieron 273 millones de subvenciones publicas en 2012, pero tienen una deuda de 237 millones, nueve formaciones políticas están en quiebra técnica. Su pasivo supera con creces a su activo. Al no ser empresas, sin embargo, se libran de lo que acontecería en el mundo mercantil: concurso de acreedores, embargos, anulación de créditos... Las formaciones que engrosan tal listado de ruina contable son Unió Democrática de Catalunya (12,4 millones de agujero patrimonial), Izquierda Unida (13,1 millones), Iniciativa per Catalunya-Verds (3,1 millones), Geroa Bai (27.135 euros), Esquerra Unida i Alternativa (77.198 euros), Convergencia i Unió (9,2 millones), Chunta Aragonesista (154.786 euros), Bloque Nacionalista Galego (3,7 millones), Bloc Nacionalista Valenciá (729.07 euros).

Izquierda Unida

Su inmovilizado material se compone fundamentalmente de construcciones, singularmente, la sede de IU por 2,3 millones, “incrementándose en este ejercicio con la compra de una vivienda en Madrid, destinada a residencia del coordinador general de la formación, por un importe de 361.000 euros, para la que se constituyó un préstamo hipotecario de 260.000, disponiéndose de un informe de tasación que establece un valor superior al escriturado”. El resto del inmovilizado ascendía a 270.000 euros. La deuda bancaria ascendía a 15,1 millones. El resultado total era un “patrimonio neto de la totalidad de la organización política de Izquierda Unida negativo por importe de 13,1 millones”. Por ello, el Tribunal de Cuentas le reprende: “La formación deberá ajustar su actividad económica con el fin de alcanzar el necesario reequilibrio patrimonial, habida cuenta de que los ingresos públicos representan la mayor parte de los ingresos registrados”. No en vano, ese año IU recibió de las arcas públicas 12 millones frente a los 1,7 de financiación privada (donaciones, cuotas, aportaciones de cargos...).
Pero sus ingresos anuales equivalen a su agujero. Tendría que lograr un imposible: un año sin gastar y destinar a sanear su estructura todas las aportaciones. Y, sin embargo, hizo lo contrario: ingresó 13,9 millones, gastó 13,6 millones.
Su caso se repite en las demás formaciones.

Convergencia i Unió

El Tribunal de Cuentas le achaca una deuda bancaria de unos 12,3 millones. La situación es muy grave: “El patrimonio neto de la federación al cierre del ejercicio de 2012 presenta un saldo negativo de 9,2 millones, lo que supone una reducción de 956.305 euros sobre el ejercicio anterior”. Pero eso no le excluye del varapalo: "CIU deberá continuar ajustando su actividad económica y acomodar su apalancamiento financiero a los ingresos previstos, a fin de mantener el patrimonio neto a niveles que aseguren la permanencia de su actividad”. Aunque CIU afirmó tener 15 millones de ingresos, el Tribunal de Cuentas no los dio por buenos, ya que halló duplicidades por valor de 4,8millones. Y de ahí que solo se creyó que ingresó 10,6 millones. Todo ello prácticamente de origen público. La aportación privada fue de apenas 42.000 euros. Su problema es claro: ingresó 10 millones, gastó 14,5 millones.

Unió Democrática de Catalunya

La situación de este socio de CIU no es mejor que la de su federación. Posee un activo de unos 6,8 millones, una deuda de 16,7 millones. Con algunas pinceladas llamativas: tiene una deuda vencida desde 1996 de unos 330.000 euros de principal y 185.112 de intereses. El partido asegura que está en proceso de renegociarlo. Tal impago de deuda, por los interés acumulados, ronda ya el millón de euros. El Tribunal de Cuentas también apunta un menudeo de impagos de intereses vencidos de otros créditos o su falta de contabilización. Por todo ello, presenta un saldo negativo de 12,4 millones. Difícil lo tiene cuando ingresa 3,1 millones y gasta 2,7 millones.

Bloque Nacionalista Galego

Con un activo de 331.598 euros, una deuda de 3,7 millones, el desequilibrio financiero se cifra en 3,7 millones. En ese ejercicio ingresó 3,4 millones, pero gastó 3,8 millones. Por ello, su quiebra se incrementó en otros 320.000 euros.

Iniciativa per Catalunya Verds

Posee un activo de 9,3 millones, una deuda de 14,2 millones, y su saldo negativo de 3,1 millones. Aprobó un plan para sanearse, pero ese ejercicio ingresó 4,3 millones y gastó 4,3 millones. El resto de los partidos en quiebra, Bloc Nacionalista Valencia, Chunta Aragonesista, Esquerra Unida i Alternativa o Geroa Bai presentan cifras mucho menos abultadas, si bien con una estructura de ingresos también menor. Y los grandes, ¿cómo sortean la crisis?

Partido Popular

Obtuvo 9,5 millones de beneficios, frente a los 2,1 del año precedente. De entrada, posee un inmovilizado notable: 92 millones entre intangible y material, una deuda de 54 millones, recortada en un 30% respecto al ejercicio anterior; unos ingresos de 89 millones de origen público y 15,6 millones de origen privado; y unos gastos de 80,1 millones, inferiores en un 39% a los del año anterior. En gastos de representación gastó casi tres millones, algo que supera los ingresos anuales de numerosos partidos.

PSOE

Presenta una situación opuesta la bonanza del partido del Gobierno. Posee un activo de 119 millones. Pero soporta una deuda bancaria de 71 millones, en la que se incluye un préstamo de 14 millones para los despidos producidos en la formación, y, aparte, una deuda con proveedores de siete millones. Presenta una deuda de 1,4 millones y de 784.098 euros, respectivamente, con Hacienda y la Seguridad Social. En 2012, obtuvo unos ingresos de 66 millones, de los que casi 48 son de origen público, pero gastó 78 millones. Solo en personal gastó 31 millones. Y condonó una deuda de unos 800.000 euros a la Fundación Ideas.

PSC

Posee un activo de 18 millones, una deuda bancaria de casi 11 millones, más 1,7 millones que debe a proveedores. Ingresó 11,8 millones, gastó 10,7 millones.

UPYD

Rezuma el mismo crecimiento económico que político. Suma un inmovilizado de 377.011 euros, un 34% superior a 2011. Posee una deuda de 365.935 euros, tras disminuirla en un 88%. Ingresó 5,3 millones, gastó 4,2, un 23% menos que en el ejercicio anterior. UPYD se ha rescatado a sí misma: “El fondo patrimonial del partido pasó de ser negativo a 31 de diciembre de 2011 (-581.658 euros) a positivo por importe de 452.080 a 31 de diciembre de 2012 debido al resultado positivo obtenido (1.033. 739 euros)” como consecuencia del aumento de la presencia de la formación en las distintas instituciones de representación ciudadana”.