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El Rey no asistirá a la proclamación de su hijo el 19 de junio en el Congreso

Don Juan Carlos quiere ceder todo el protagonismo ese día a Felipe VI

Sí asistirán la Reina y la infanta Elena. No estará presente doña Cristina

El Rey seguirá solo, por televisión, en el palacio de La Zarzuela, la proclamación de su hijo el próximo 19 de junio. Don Juan Carlos ha decidido no asistir a la ceremonia “para dar el máximo protagonismo al nuevo rey”, explican fuentes de la Casa. Tampoco don Juan asistió a la proclamación de su hijo el 22 de noviembre de 1975, aunque por motivos distintos: no renunció a sus derechos dinásticos hasta mayo de 1977, 18 meses después de la proclamación de don Juan Carlos.

Tampoco la infanta Cristina y su marido, imputados en el caso Nóos, estarán presentes en la ceremonia. El matrimonio lleva apartado de la vida oficial de la familia real desde que, a finales de 2011, estalló el escándalo que más daño ha hecho a la Corona y al que el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, se ha referido en varias ocasiones como “el martirio”.

En la ceremonia sí estarán presentes la Reina y la infanta Elena, así como las hermanas de don Juan Carlos, doña Pilar y doña Margarita, en la tribuna de invitados. La infanta Leonor, ya princesa de Asturias, se situará al lado de sus padres y de su hermana, la infanta Sofía. También don Felipe y sus hermanas acompañaron a don Juan Carlos el día de su proclamación, en 1975. El Príncipe tenía entonces siete años, uno menos que ahora su hija Leonor.

La jornada comenzará a las 9.30 de la mañana, cuando don Juan Carlos imponga a su hijo el fajín de capitán general en la sala de audiencias de La Zarzuela. El día anterior, 18 de junio, el Monarca habrá firmado la ley de abdicación en una ceremonia en el Palacio Real ante los Príncipes y 150 invitados institucionales. A las 00.00 horas del 19 de junio entrará en vigor esa ley y don Felipe será el nuevo Rey de España y jefe de las Fuerzas Armadas.

Don Felipe llegará al Congreso a las 10.30, vestido con el uniforme de gala del Ejército de Tierra. En la carrera de San Jerónimo, recibirá honores de los tres Ejércitos y entrará, acompañado por la nueva Reina, doña Letizia, y sus dos hijas, Leonor y Sofía, por la puerta de los leones del Congreso, que solo se abre en ocasiones excepcionales, la última, el pasado 24 de marzo, cuando un grupo de militares portó el féretro de Adolfo Suárez hasta el salón de Pasos Perdidos, donde se instaló la capilla ardiente del expresidente.

Tras saludar a las autoridades, el presidente del Congreso, Jesús Posada, hará una breve introducción. Felipe VI jurará, como establece la Constitución, “desempeñar fielmente sus funciones, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y respetar los derechos de los ciudadanos y de las Comunidades Autónomas” y sonará el himno nacional. El nuevo Rey expondrá a continuación en un discurso las líneas maestras de cómo quiere que sea su reinado. Lleva semanas preparándolo con doña Letizia y su equipo de La Zarzuela. El de ayer (una visita al Museo Arqueológico Nacional) fue su último acto como Príncipes de Asturias.

Don Felipe pronunciará su discurso ante los tres expresidentes, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, así como los presidentes del Tribunal Constitucional y el Supremo, los presidentes autonómicos y los diputados y senadores. Ya han anunciado su ausencia los 32 parlamentarios de Izquierda Plural, ERC, Amaiur, Bildu, BNG, Compromís y Geroa Bai, que votaron o votarán (en el Senado, será el 17 por votación electrónica) en contra de la ley de abdicación.

Una vez concluido el acto, hacia las 11.30, los nuevos Reyes presidirán, con sus hijas, un desfile militar desde la escalera de la puerta de los Leones. Don Felipe no ha querido celebrar misa posterior, como su padre, para respetar la aconfesionalidad del Estado, según fuentes de La Zarzuela. Por esa misma razón, junto a la corona de plata de 1775 y el cetro colocados en un cojín frente al nuevo Rey durante la ceremonia, tampoco habrá un crucifijo, como sí lo hubo en la proclamación de don Juan Carlos.

Don Felipe también ha evitado la pompa de otras ceremonias, como la proclamación el pasado 30 de abril de los nuevos reyes de Holanda, que costó más de diez millones de euros. “La filosofía de estos actos es que tengan la solemnidad y la dignidad que requieren unos acontecimientos históricos”, pero también “los criterios de austeridad que recomiendan los tiempos que corren”, explica un portavoz de la Casa del Rey.

Tras el desfile militar, los nuevos Reyes harán un recorrido en coche para saludar a los ciudadanos desde el Congreso hasta la plaza de Oriente pasando por el paseo del Prado, la calle Alcalá, Gran Vía y la plaza de España. Una vez en el Palacio Real, saludarán desde el balcón central. Y ahí don Juan Carlos sí acompañará a los nuevos Reyes, así como doña Sofía, la nueva princesa de Asturias y su hermana. En el salón del trono del Palacio Real ofrecerán una recepción que pondrá fin a la jornada. Ningún jefe de Estado o representante de casa real extranjera asistirá ni a la proclamación ni a la recepción posterior. La Zarzuela ha justificado esas ausencias en falta de tiempo y espacio.

Los nuevos Reyes tendrán actos los dos días siguientes, aunque La Zarzuela aún no ha confirmado cuáles. En julio iniciarán una gira de presentación por España y el extranjero. Marruecos, Portugal, Francia e Italia están entre los posibles primeros destinos.

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