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Rajoy recuerda que se vota la abdicación, no Monarquía o República

El presidente enmarca la votación "en la normalidad de un país serio que cumple sus leyes"

Mariano Rajoy, en la rueda de prensa con el presidente Peña Nieto. Reuters

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha querido dejar claro hoy que el debate que este miércoles se celebra en el Congreso y la votación no es sobre monarquía o república, aunque algunos grupos tratarán de transformarlo en eso, sino sobre la abdicación. Durante la rueda de prensa que ha ofrecido con el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, de visita de Estado en España, Rajoy ha querido marcar los límites de la sesión plenaria, en la que se vota la tramitación directa y en lectura única del proyecto de ley orgánica por el que se hace efectiva la abdicación de Juan Carlos I, que el propio Rey anunció el 2 de junio. "El debate tiene un objetivo único, la abdicación, de eso se trata, y eso será lo primero que yo diga en mi intervención", ha explicado el presidente, que será el primero en intervenir en el pleno.

Rajoy ha subrayado que el debate se celebra "por fortuna en el marco de la normalidad de un país serio que cumple sus leyes". Por ello ha insistido en que el pleno tiene un único punto, la abdicación del Rey don Juan Carlos, que según la Constitución debe ser regulada por una ley orgánica, que es precisamente lo que se vota mañana.

A la pregunta de si teme que el debate de mañana derive en una discusión sobre monarquía o república, Rajoy ha dicho que espera y cree que "una inmensa mayoría de diputados va a votar a favor" del proyecto de ley orgánica presentado por el Gobierno. A su entender, el resultado de la votación será "muy coincidente" con lo que piensa la mayoría de los españoles, quienes han mostrado en las encuestas que están de acuerdo con la decisión del Rey de abdicar la Corona en su hijo. Rajoy no ha querido decir nada sobre otra de las cuestiones que se reflejaban en las encuestas, en especial la de EL PAÍS, que señalaba que el 62% quiere votar "en algún momento" en un referéndum entre monarquía o república, aunque según ese mismo sondeo ganaría la primera.

Rajoy, que al lado de Peña Nieto, que ha deseado lo mejor al nuevo jefe de Estado y ha reivindicado el papel en Latinoamérica del Rey Juan Carlos, ha querido ofrecer imagen de total normalidad y huir de ese debate monarquía-república. El presidente ha insistido en que él cree que hay un apoyo mayoritario a que el príncipe Felipe suceda a su padre al frente de la Corona y esto es "plenamente consonante" con lo que una inmensa mayoría de los españoles decidieron en 1978, cuando se pusieron de acuerdo, "en un momento muy complejo, sobre cuáles iban a ser las grandes líneas generales" que iban a su convivencia en el futuro, ha añadido.

Rajoy tampoco ha trasladado preocupación por la posibilidad de que el debate interno en el PSOE pueda poner en cuestión el apoyo de este partido a la monarquía. Rajoy ha mostrado su respeto por la decisión de Susana Díaz de no aspirar a la secretaría general del PSOE y ha señalado que la situación del partido socialista, que celebrará en julio su congreso extraordinario, no tiene por qué afectar a las relaciones con el Ejecutivo.

"El PSOE va a elegir a su nuevo secretario general, según he sabido por los medios de comunicación, y no tiene por qué haber ningún periodo de inestabilidad, ni tiene por qué afectar a las relaciones", ha añadido. Y ha matizado: "España es un país serio y es bueno que los partidos estén de acuerdo en los grandes asuntos como política exterior o modelo de Estado. En España por fortuna lo estamos, y creo que cuando el PSOE resuelva su congreso estaremos en una situación similar, no estoy preocupado por ese asunto".

También durante la rueda de prensa con Peña Nieto, el presidente del Gobierno ha remitido a los tribunales ante los avances en la investigación del caso Bárcenas y el posible pago con dinero B de las reformas realizadas en la sede nacional del Partido Popular. El PP no ha dicho una palabra sobre este asunto hasta ahora, y al presidente se le ha preguntado si, dado que él era el principal responsable del partido cuando se realizó la obra, conocía estas prácticas, que tanto el juez, como la fiscalía, como Hacienda, dependiente del Ejecutivo, ven indiciariamente demostradas. El presidente ha eludido la pregunta directa. "En este asunto estamos, como ya hemos señalado en otras ocasiones, a lo que digan los tribunales, que son los que tienen la última palabra sobre este asunto", se ha limitado a contestar. Rajoy llevaba casi cinco meses sin ofrecer ninguna rueda de prensa en España, aunque en sus viajes al extranjero en este tiempo sí ha admitido preguntas.

Mientras, el presidente mexicano, que se ha mostrado en todo momento deseoso de consolidar la "buena relación personal" entre ambos y ha reivindicado los buenas que son las relaciones entre México y España en este momento, ha negado radicalmente que la salida de Pemex de Repsol sea un acto hostil. Pemex es una empresa paraestatal, y sale de Repsol, una antigua empresa pública privatizada, porque no está de acuerdo con la gestión. Pero Peña Nieto lo ha desvinculado de la relación entre ambos gobiernos. "Fue una decisión de la empresa a partir de la rentabilidad. Es una decisión técnica, gerencial, que no significa nada en el ámbito de la relación de hermandad entre México y España, es una decisión de orden financiero", ha explicado Peña Nieto.

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