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El Rey escucha a la oposición y la calle

Socialistas, IU, UPyD y el Grupo Mixto le pedían transparencia y ejemplaridad

El discurso navideño recoge debates del Congreso sobre la Casa Real

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La secretaria de Política Social del PSOE, Trinidad Jiménez. EFE

El Rey mostró en su discurso navideño, al declarar que asume “las exigencias de ejemplaridad y transparencia que hoy reclama la sociedad”, que ha tomado nota de las reclamaciones en ese sentido de los partidos de la oposición y de la calle. Todavía en la víspera de Nochebuena algunos grupos continuaban con la presentación de iniciativas sobre la Corona (UPyD reclamaba que ningún miembro de la familia real pueda declarar judicialmente por escrito), al tiempo que la mitad de la oposición ha pedido una rebaja del presupuesto de la Casa del Rey para 2014.

Los grupos de Izquierda Plural y UPyD, así como algunos partidos del Grupo Mixto (sobre todo ERC y BNG), han estado especialmente activos, además, en exigir transparencia. Incluso el PSOE, pese a su apoyo absoluto a la Monarquía, se ha unido a esa reclamación. Los socialistas y el propio Alfredo Pérez Rubalcaba se ven presionados en esa línea por sus militantes y sus cuadros medios, cada vez más despegados de la Corona. En la Conferencia Política de noviembre, los compromisarios pidieron sin éxito la apertura de un debate sobre el modelo de Estado. La dirección se impuso —con abucheos y silbidos como respuesta— y se aprobó el mantenimiento en el PSOE de la “tradición republicana” pero también el apoyo “a la institución monárquica”. Este desafecto de los militantes y muchos votantes del PSOE con la Monarquía, reflejado en todas las encuestas privadas (el Centro de Investigaciones Sociológicas no pregunta por la institución desde 2012), no se produce con la misma intensidad en el PP, aunque hay sectores minoritarios muy críticos con el Rey.

El resto de los partidos, en cambio, cuestionan de raíz la institución y así lo manifiestan en las enmiendas a las leyes que conciernen a la Casa del Rey. La batalla por la rebaja de su asignación en los Presupuestos ha sido especialmente intensa para 2014. Las enmiendas de Izquierda Plural pretendían recortar 2,3 millones de los 7,78 millones de euros que la Casa tiene para el próximo año; el BNG quiso reducir 1,9 millones, y UPyD uno. Los republicanos de ERC presentaron una enmienda para que el Rey cobrara lo mismo que el presidente del Gobierno: 78.185 euros anuales. Todas fueron rechazadas, pero la asignación ha decrecido en los últimos cuatro años en consonancia con la rebaja de todas las partidas del aparato del Estado.

Desde la institución se expresa el convencimiento de que tiene que seguir dando pasos en su apertura y transparencia, según informan en fuentes parlamentarias de PP y PSOE. Cuando entre en vigor la Ley de Transparencia, los partidos recrudecerán su ansia de saber, aunque el texto está ideado esencialmente para satisfacer los requerimientos de información de los ciudadanos.

El Gobierno se ha reservado la capacidad, a través de la Secretaria General de la Presidencia, para tramitar el procedimiento mediante el que se solicite el acceso a la información que obre en poder de la Casa del Rey. Esa fue una de las razones de que la oposición votara en contra de la ley: las “demasiadas restricciones y excepciones” para el acceso a esa información.

Pero antes de que entre en vigor la ley esperan turno para ser discutidas en el Congreso iniciativas como las de UPyD para abordar una nueva regulación del Título II de la Constitución sobre la Monarquía. Se pretende fijar los supuestos en los que se puede declarar “la incapacidad del Rey”; precisar quiénes componen su Casa y el establecer una “regencia reversible” para el Príncipe en casos de que el Rey tenga que estar un tiempo considerable alejado de sus tareas por enfermedad.

Por otro lado, la referencia del Rey a la actualización “de los acuerdos de convivencia” sintoniza con las posiciones de PSOE, Izquierda Plural, UPyD y parte del Grupo Mixto para abordar la reforma de la Constitución, para avanzar hacia un Estado federal y para incluir derechos que —como la Sanidad y la ayuda a la dependencia— ahora no figuran en ella.

Lo que no hay posibilidad de plantear, al menos a medio plazo, es un debate sobre el modelo de Estado, que reclaman grupos como Izquierda Plural.

PP y PSOE forman un dique defensivo en el que chocarán todas las iniciativas que pretendan preguntar a los españoles si optan por Monarquía o República. Los dos grandes partidos se sienten muy tranquilos sobre quién encarnará la jefatura del Estado tras don Juan Carlos: su hijo el príncipe Felipe.

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