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Un juez multa a Matas por soborno en su segunda condena por corrupción

“Existió una pura donación disfrazada de salario”, señala la sentencia

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Matas, a su llegada a la Audiencia el 5 de diciembre.

“Existió una pura y simple donación del empresario hotelero al señor Matas disfrazada de salario por el trabajo de su esposa”. El magistrado de la Audiencia de Palma Juan Jiménez Vidal hizo pública este jueves la sentencia por cohecho impropio (soborno), tras el veredicto unánime del jurado popular contra el expresidente, exministro y exlíder PP balear Jaume Matas. Este percibió una “prebenda o donación”, por su condición de máximo responsable político que canalizó a través de un falso contrato a su mujer.

Matas deberá pagar 9.000 euros de multa (100 euros día durante tres meses) y retornar la dádiva percibida por su esposa, Maite Areal: un salario anual de 42.111 euros de 2007, que abonó un hotelero amigo, Miguel Ramis, de Grupotel. El empresario, con 34 hoteles y 170 millones de facturación, exalcalde independiente de Muro, se explicó “comprometido y presionado”. El exmandatario del PP usó “la ascendencia” y la “capacidad de influencia” sobre el empresario para obtener el favor. El juez señala que “la dádiva la solicitó y obtuvo el señor Matas para sí”.

La esposa de Matas “no prestó trabajo alguno” para el hotelero. No existió relación laboral con su empleador pantalla. Cada mes le ingresó 3.000 euros netos en su cuenta, el pago corrupto al político. En 2006, Maite Areal disfrutó de otro contrato ficticio, de 2.000 euros mes, con una asesoría de Mallorca cuyos hechos no fueron juzgados por haber prescrito penalmente.

Maite Areal —maestra de escuela sin especialización— fue cargo de confianza del Gobierno de la Comunidad de Madrid con Esperanza Aguirre, del PP, entre 2000 y 2005. El trabajo de asesora llegó cuando Matas se trasladó desde Palma a Madrid, al ser designado ministro de Medio Ambiente.

“Ninguna empresa asume el coste de un año de un trabajador improductivo por amistad”, indica el magistrado Jiménez Vidal sobre el pago del hotelero Ramis en 2007. “Solo se puede entender que se haga si el solicitante y beneficiario de los pagos es el presidente del Gobierno balear”. Matas realizó la “acción típica de solicitar y obtener dádiva o regalo para sí en consideración a su cargo de presidente de la Comunidad Autónoma”.

Matas carga con su segunda condena por corrupción mientras tiene una decena de causas en instrucción, pendientes de juicio, en el caso Palma Arena, entre los que está el caso Urdangarin y una en germen sobre financiación irregular del PP, en el caso Over MC. Además, otros familiares del expresidente están imputados, junto a él, por corrupción: Fernando Areal, su cuñado, exgerente del PP balear y apoderado personal, y la esposa de este, Encarnación Padilla, a la que Matas nombró directora general de su Gobierno.

La primera sentencia firme del exmandatario le mantiene a las puertas de cárcel. La pena inicial de seis años de prisión de la Audiencia de Palma fue rebajada a nueve meses por el Tribunal Supremo. Matas tramitó un indulto ante el Gobierno de Rajoy para intentar evitar la orden de ingreso inmediato en la cárcel, que ha sido reiterada en dos ocasiones por la Audiencia de Palma. Para lograr el perdón gubernamental, la Audiencia y la fiscalía deben informar antes.