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El PP ordena una movilización para frenar su caída electoral

La dirección busca reforzar la presencia para intentar remontar en las encuestas

Arriola interpreta los datos del CIS con cargos autonómicos

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, durante una entrevista en 2012.

Al Partido Popular se le multiplican los frentes. Del caso Bárcenas a la gestión de la crisis soberanista con el Gobierno catalán de Artur Mas, pasando por los pulsos internos, los desalentadores datos del paro, la polémica reforma de las pensiones y, ahora, unos Presupuestos con los que el Ejecutivo se juega su credibilidad tras dos años de duros recortes. Pero el verdadero frente abierto y, en definitiva, la preocupación del partido mayoritario a medio plazo está todavía en el horizonte: el calendario electoral que comienza la próxima primavera con los comicios europeos y que seguirá en 2015 con las autonómicas y municipales, que supondrían una debacle absoluta si se confirman los datos de las últimas encuestas y el PP pierde la Comunidad Valenciana y Madrid.

Antes de que esa preocupación se convierta en alarma total —aún faltan ocho meses para el primer examen—, la dirección nacional de los populares quiso dar una orden clara a los secretarios generales de las cúpulas autonómicas convocadas el pasado lunes en la sede de Génova 13: trabajar desde ya para frenar el desgaste, esa erosión de la confianza que, primero por los ajustes y después por las consecuencias del escándalo del extesorero, se ha ido instalando entre los electores.

La secretaria general, María Dolores de Cospedal, y el número tres de la formación, Carlos Floriano, abordaron la acción política prevista en los próximos meses para reforzar la presencia en toda España. “Se trata de trabajar duro para lograr la movilización interna del partido en todos los territorios”, resume un cargo asistente a la reunión con los números dos regionales. El PP pretende “multiplicarse” en las comunidades autónomas y en las provincias para tratar de conectar con los votantes y, como primera medida, explicar los Presupuestos Generales del Estado que hoy se presentan en el Congreso de los Diputados, tratar de convencer a los ciudadanos de que lo peor ha pasado y confiar en las señales de recuperación económica.

El PP hará hincapié en la idea de credibilidad y, apoyándose en esas señales positivas, insistirá en que es la única opción política capaz de “alejar la crisis de todos los españoles”, como destacó Cospedal este fin de semana.

El partido tratará de convencer a sus bases de que lo peor de la crisis ha pasado

El partido prepara una campaña para los comicios europeos centrada en los temas nacionales y en la idea de que las decisiones de Bruselas afectan a la cotidianidad de los ciudadanos. Para que esta estrategia funcione y para evitar el castigo en esas elecciones, según pidió el propio Mariano Rajoy en el último Comité Ejecutivo Nacional, el partido necesita unidad y la implicación de toda la estructura territorial. En este contexto, los dirigentes populares escucharon durante más de una hora la exposición de la última encuesta del CIS por parte del sociólogo de cabecera de Rajoy, Pedro Arriola.

Los datos demuestran que el desapego a los dos principales partidos aún se encuentra en caída libre. Según el último barómetro, difundido a principios de agosto, el PP lograría un 32,5% de los votos, lo que supone un descenso de más de 12 puntos con relación a los resultados de las generales de noviembre de 2011. El PSOE también baja, aunque solo perdería el 1,5% respecto a las elecciones generales y se quedaría en 27,2%. En cualquier caso, desde que Rajoy ganó las elecciones, cada trimestre la situación es peor que el anterior.

El mensaje que transmitió la dirección nacional concretó, a través de un calendario de actos, la filosofía del presidente del Gobierno, quien además hace dos semanas convocó a la cúpula del partido en La Moncloa para impulsar reuniones de coordinación que se pretende celebrar con frecuencia mensual, en función de su agenda. Antes de la próxima Navidad y de la convención nacional que se celebrará en enero, los populares convocarán en octubre dos foros de debate sobre el futuro de las pensiones —defienden que subirán gracias a la reforma del factor de sostenibilidad— y los Presupuestos. Los días 7 y 8 de noviembre la dirección reunirá en Córdoba a los diputados nacionales, senadores y diputados autonómicos: una cita a la que se quiere dar mucha importancia para coordinar mensajes y empezar a trabajar con vistas a los próximos comicios territoriales.

Los populares han perdido 12 puntos de apoyo electoral en año y medio

Los populares preparan, además, para diciembre un debate sobre nacionalismos, una de las cuestiones que más preocupan a la dirección, que ha decidido reforzar al PP catalán, a su presidenta, Alicia Sánchez-Camacho, y diseña un acto clave del jefe del Ejecutivo en Cataluña.

El partido mayoritario tiene varios focos de preocupación y, aunque en las filas de la formación creen que lo peor del caso Bárcenas ha pasado, la mayoría es consciente del daño que ese escándalo ha ocasionado a su imagen —el caso ha contribuido a situar la corrupción como segunda preocupación de los ciudadanos— y la división interna.

Así, los dirigentes de la formación se emplean ahora en destacar públicamente la unidad del partido y en vender los Presupuestos Generales. Ayer lo hicieron el portavoz de esa área, Antonio Gallego, y los portavoces de Economía y Hacienda, Vicente Martínez-Pujalte y Ana Madrazo. Todos ellos aseguraron que “hay crisis, pero hay cambio de tendencia real que indica que se va por el buen camino”, prometieron que se cumplirán las previsiones de ingresos y enfatizaron que “el enfermo [la economía] ya no está en la UCI”.

Aprovechar el “cambio de tendencia”

Los dirigentes del PP esgrimirán en los próximos meses un argumento clave para tratar de remontar en las encuestas. Se aferrarán, entre otras cuestiones, a la leve recuperación económica y a un “cambio de tendencia”.

Así lo calificó ayer el portavoz popular en la Comisión de Economía en el Congreso de los Diputados, Vicente Martínez-Pujalte, acompañado de los portavoces de Hacienda y Presupuestos, Ana Madrazo y Antonio Gallego. En su opinión, los Presupuestos Generales del Estado para 2014, que se presentan hoy en la Cámara baja, “harán posible que el cambio de tendencia de la economía española se consolide en una senda que, a medio plazo y con el esfuerzo de todos los ciudadanos, se convierta en mejora del bienestar, del empleo y el crecimiento de España”.

Pujalte mantiene que, aunque la crisis sigue aquí, se ha producido en los últimos meses un “cambio de tendencia real, riguroso, y eso indica que vamos por el buen camino, que se están haciendo las cosas por la senda adecuada, que se están aplicando políticas económicas de rigor, sin miedo”. El PP insiste en que tiene tres prioridades en estas cuentas para 2014: “Empleo, crecimiento económico y atención de los que más lo necesitan”. Pese a la intensa movilización social, todos defienden la necesidad de seguir por el camino de la austeridad.

Los populares argumentan: “Lo mejor hoy para superar la crisis es la gran estabilidad política que tenemos en nuestro país: hay una mayoría sólida que nos permite decir que los Presupuestos se aprobarán en la Cámara indefectiblemente el día señalado”.

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