Rubalcaba no se da por aludido

La cúpula del PSOE defiende la vigencia de su calendario de primarias Ningún barón territorial presiona para que la dirección emule a Griñán

José Antonio Griñán habló de la renovación de los “pilotos”, en plural, y de la necesidad de que su generación dé paso a “savia nueva”. Y, hubiera o no intención en esas palabras del presidente andaluz, muchos giraron inmediatamente la cabeza hacia la calle Ferraz de Madrid, buscando una reacción en el despacho de quien pilota la dirección federal del PSOE y comparte generación con Griñán, Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero ni Rubalcaba, que a esa hora no estaba en Ferraz sino en Bruselas, ni ningún responsable del partido se dieron por aludidos. No hubo un solo barón territorial del PSOE que utilizase el anuncio de Griñán para pedir un cambio similar en el liderazgo federal o sugiriera un adelanto de las primarias o un debate sobre el futuro de Rubalcaba. Al menos, nadie lo hizo este miércoles. El desconcierto inicial dio paso a la prudencia en el partido. Y el secretario general zanjó: “El calendario del PSOE es el calendario del PSOE y no va a cambiar por esta decisión, que es de y para Andalucía”.

“Es un momento difícil, el anuncio nos ha pillado por sorpresa y claro que nos preocupa los efectos que tenga. Pero lo fundamental es que la relación de la federación andaluza con la dirección federal no va a cambiar”, dice un miembro de la cúpula de Ferraz. Y pronostica: “Griñán va a seguir siendo el presidente del PSOE y Andalucía va a seguir apoyando a Rubalcaba y comprometida con el calendario que entre todos hemos fijado para los próximos dos años”. El propio Rubalcaba aseguró desde Bruselas que había hablado “largamente” con Griñán sobre “sus decisiones” y que le parecían “atinadas”. Habló “largamente” durante todo el día del martes —la víspera del anuncio oficial—, porque fue ese día, no antes, cuando el presidente comunicó al secretario general su decisión de no repetir como candidato del PSOE en Andalucía y de abrir el camino a su sucesión, según fuentes socialistas.

Más información

Estas añaden que este miércoles, antes de la comparecencia de Griñán en el Parlamento andaluz, su número dos, Mario Jiménez, telefoneó a la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, para reiterarle que Andalucía mantiene su apoyo a la ejecutiva federal y al calendario fijado. Es decir, que las primarias para elegir candidato a las generales de 2015 no se celebren en ningún caso antes de las europeas de mayo de 2014. La federación socialista de Andalucía es la más poderosa del PSOE. Su apoyo —a veces ambiguo pero mantenido— ha sido capital para Rubalcaba en estos 16 meses al frente del partido. Por eso el miedo en Ferraz es que un cambio de rostros implique una pérdida de apoyos. Un escenario que ayer los dirigentes más próximos al secretario general despejaban como muy improbable.

Rubalcaba, durante el acto de entrega de los Premios Rosa Manzano.
Rubalcaba, durante el acto de entrega de los Premios Rosa Manzano.JuanJo Martin / EFE

Entre los barones, los secretarios generales del partido en los distintos territorios, el anuncio de Griñán cayó como una bomba, pero no generó un maremoto. Todos los que hablaron se mostraron cautos, ninguno quiso plantear abiertamente que el proceso de sucesión abierto en Andalucía pueda tener un efecto rebote en Ferraz. Ni siquiera algunos como el madrileño Tomás Gómez o el castellano-manchego Emiliano García-Page, que en otras ocasiones se han mostrado partidarios de adelantar el calendario de primarias, aprovecharon el filón que les brindaba el discurso de Griñán. La marcha del andaluz, opinó Gómez, “no tiene por qué agilizar los tiempos” de la dirección federal ni pone en más “dificultades” a Rubalcaba. “Son procesos diferentes, con tempos diferentes”, dijo. García-Page coincidió en que lo que ocurra en Andalucía no producirá “ninguna alteración en el calendario electoral del PSOE”; aunque añadió: “Porque no hay calendario todavía”.

El valenciano Ximo Puig deslizó que “todo lo que pasa afecta al tablero general”, pero se mostró convencido de que “si en el futuro se abre el debate sobre las primarias, no será por el anuncio de Griñán sino por otros elementos”. Y el presidente de Asturias, Javier Fernández, muy próximo a Rubalcaba, abundó: “Esto no debería afectar a la estabilidad de la dirección federal ni al calendario”. Guillermo Fernández Vara, secretario general en Extremadura, fue algo más críptico: “Si él [Griñán] tiene decidido poner fin a su etapa, yo creo que hace bien en poner en marcha el proceso de elección de candidato, puesto que no es fácil consolidar al candidato”, dijo, aunque a continuación consideró que la situación andaluza y la federal “son planos completamente distintos”.

Quien sí pareció lanzar un dardo directo a Rubalcaba fue el expresidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda (próximo a la catalana Carme Chacón): Griñán, dijo Barreda, está “predicando con el ejemplo” al dar “un paso atrás” y dejar que “gente más joven dé un paso adelante”.

Archivado En:

Te puede interesar

Juegos

Lo más visto en...

Top 50