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El PSOE quiere que la ley obligue a celebrar primarias y el PP lo rechaza

Los socialistas intentan “exportar” a todos los partidos la elección de los candidatos

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El debate está servido. El PSOE quiere que todas las formaciones políticas estén obligadas por ley a celebrar primarias para elegir a sus candidatos. Los socialistas plantean hacerlo a través de una reforma de la Ley de Partidos, según avanzó ayer la agencia Efe, una medida rechazada por el PP y que UPyD e IU ya incluyen en sus estatutos. “Nosotros lo vamos a aplicar en nuestra casa, pero lo vamos a exigir a todos”, consideró el exministro de la Presidencia Ramón Jáuregui, quien trabaja en este proyecto que refleja, según el PSOE, la urgencia del debate sobre participación política de las bases de los partidos y de los ciudadanos.

Se trata de una iniciativa que los socialistas pretenden abordar el 18 de mayo en Oviedo, en una convención sobre calidad democrática. Así lo aseguran fuentes de la dirección nacional al señalar que la propuesta lleva tiempo debatiéndose internamente y que debe entenderse en el contexto de la reforma de la Ley de Partidos. El propio secretario general del partido en la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, manifestó recientemente su apoyo a esa iniciativa, encaminada, en su opinión, a que las formaciones asuman nuevos hábitos “democráticos, transparentes y abiertos”. En Alemania, por ejemplo, la ley impone la elección de los candidatos en primarias o en  congresos, que deben celebrarse cada dos años.

La idea del PSOE es exportar a todos los partidos lo que la principal formación de la oposición ya practica desde hace más de una década. Unas elecciones primarias asumidas internamente con escepticismo —el propio Zapatero quiso que su uso fuera limitado—, que para la elección del próximo candidato a la presidencia del Gobierno extenderá a los no militantes y que siempre han sido criticadas por su principal adversario.

El PP, que históricamente ha rechazado este tipo de propuestas o fórmulas similares, no quiere oír hablar de la medida y se reafirmó ayer en su postura. “¿Por qué quieren llevar sus males a los otros partidos?”, razonaba un miembro del Comité Ejecutivo Nacional de los populares.

Fuentes del partido mayoritario consideran que las primarias socialistas supusieron un fracaso desde la primera celebración, en 1998, cuando Josep Borrell ganó a Joaquín Almunia. El PP defiende su modelo, que prevé la elección del presidente del partido y candidato a las elecciones generales a través de los congresos nacionales, en los que suelen participar miles de compromisarios.

La única dirigente del PP que ocasionalmente se ha mostrado abierta a algún tipo de elección interna ha sido la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Hace un año, antes de la celebración del cónclave de Sevilla, aseguró que no era partidaria del sistema electoral de primarias porque lo considera “muy complicado”, pero que, en su lugar, barajaba la hipótesis del sufragio directo para elegir al presidente de la formación, lo que plantearía un escenario en el que cerca de un millón de militantes populares podría designar al candidato a La Moncloa. No obstante, cuando el pasado septiembre abandonó el cargo, Aguirre no aplicó su propuesta a la presidencia de la Comunidad de Madrid y nombró directamente a su sucesor, Ignacio González, sin que se produjera el más mínimo debate al respecto.

Frente a la negativa del PP, Izquierda Unida y UPyD recuerdan en primer lugar que ya incluyen las elecciones primarias en sus estatutos. Al menos sobre papel, IU prevé este proceso tanto internamente, para la elección del líder, como para los candidatos, “en caso de existir otros/as candidatos /as además de la persona propuesta por la presidencia federal”. En cualquier caso, desde la formación ponen el acento en la urgencia de una reforma de la ley electoral, y así lo resume el portavoz parlamentario, José Luis Centella: “Nuestra reivindicación es que la ley electoral sea más proporcional”, asegura, y añade que el PSOE “debe aclararse” en torno a este tipo de propuestas.

UPyD, por ejemplo, recuerda que siempre ha defendido esta iniciativa. De hecho, a finales de 2012 propuso en el Congreso de los Diputados una modificación de la Ley de Partidos para que contemplara las “elecciones internas competitivas mediante voto directo y secreto para la selección del candidato número uno de las listas electorales que el partido vaya a presentar en cualquier ámbito electoral”. El PSOE, según denuncia la formación de Rosa Díez, se abstuvo en la votación. Por eso el diputado Carlos Martínez Gorriarán califica de “paradoja” que los socialistas impulsen ahora esta iniciativa.

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