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El grado de “contundencia” para el 25-A divide a sus promotores

La protesta del jueves ante el Congreso oscila entre el escrache y el asedio

Blindaje policial de la Cámara baja el pasado 25 de septiembre, durante las protestas de la plataforma Rodea el Congreso.

Los colectivos que organizaron las protestas del 25-S acuden a la cita del próximo jueves 25 de abril divididos. Unos partirán de Sol para un escrache al Congreso. Los otros, en Neptuno, con una protesta más "contundente".

La indignación es compartida, así como el rechazo al orden establecido. Pero las divergencias surgen en la estrategia. Los que se reunirán en Sol, convocados por la Coordinadora 25-S (que se limita a apoyar la convocatoria), aprueban la desobediencia civil, pero rechazan todo tipo de violencia. Sin embargo, los convocantes, la Plataforma ¡En Pie!, defienden lo que llaman legítima defensa o defensa activa: es decir, ante una agresión de un policía, consideran legítimo responder. "Somos pacíficos, pero no pacifistas", dicen en su web.

El mensaje de la convocatoria, en cualquier caso, supone una vuelta de tuerca con respecto a las anteriores: el "Rodea el Congreso" del 25-S se ha transformado en "Asedia al Congreso".

"Apoyamos a aquellos que decidan deslegitimar al régimen desobedeciendo sus leyes mediante acciones de desobediencia civil, boicot y sabotaje a aquellas entidades o instituciones que representen al poder", dice la Plataforma ¡En Pie! en la descripción de las acciones secundarias que acompañarán a la acción principal del 25 de abril: rodear el Congreso de manera indefinida hasta conseguir la dimisión del gobierno, la disolución de las Cortes y de la Jefatura del Estado para abrir "un proceso de transición hacia un nuevo modelo de organización política, social y económica".

"Somos pacíficos, pero no pacifistas", dice la Plataforma ¡En Pie! en su web

El Congreso anunció el pasado 16 de abril que no habrá sesión plenaria el próximo 25, aunque sí se celebrarán reuniones de comisiones parlamentarias. El movimiento ha sido interpretado por los convocantes de la protesta como su primer éxito.

El portavoz del Grupo Popular, Alfonso Alonso, rechazó que la actividad parlamentaria la marquen las protestas que se celebren en el exterior: "Me parece bastante fatuo pensar que la agenda del Congreso la pueda marcar un grupo más o menos radical rodeándolo o sin rodearlo, pero no lo van a conseguir". El diputado del PSOE César Luena sostiene que "parece difícil" que la suspensión sea una casualidad. El portavoz en el Congreso por IU Ricardo Sixto, declara: "Es terrible porque muestra que el gobierno no tiene iniciativas, y porque hay fotos que no le gustan".

Cerca de 5.300 personas han manifestado a través de Facebook que asistirán a la protesta. Hay gente que, tal vez, no se ha pronunciado, por miedo a ser monitorizada por la Policía, explica un activista. "Ahora parece que no hay tanto entusiasmo", dice Rafael Tejero, miembro de la Coordinadora 25-S, "pero la situación es tan explosiva que igual la gente decide que hay que echarse a la calle". Varios activistas coinciden en señalar que es difícil que esta convocatoria aglutine a tanta gente como las anteriores.

La división entre los colectivos que acuden al 25-A viene de lejos. El año pasado, la Plataforma ¡En Pie!, formada por corrientes libertarias, de izquierda social y republicana, y movimientos antiglobalización y 15-M, convocaron a los indignados a ocupar el Congreso. Pero la creación de la Coordinadora 25-S acabó suavizando el mensaje, y terminó dejando insatisfechos a los promotores originales.

La Plataforma ¡En Pie!, convocantes de la cita del jueves, es un grupo cerrado al que solo se puede acceder por "afinidad" y "confianza". En sus reuniones a veces desconectan las baterías de sus móviles para que no los localicen. Este periódico intentó entrevistar a algún miembro del colectivo, que declinó ningún tipo de encuentro.

Chema Ruiz, activista de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, estuvo en la Plataforma ¡En Pie! en su origen. "Me echaron por haber descafeinado la convocatoria al abrir la plataforma a la coordinadora 25-S", dice Ruiz, que fue detenido en aquellos días. "En ese grupo había gente de grupúsculos comunistas y sectarios que piensan que todos somos unos vendidos al sistema", explica Ruiz, que pertenece al Partido Comunista de Alcalá. Otro activista que abandonó la Coordinadora 25-S dice en alusión a la Plataforma ¡En Pie!: "Son más brutos, y están a favor de la insurrección".

Rafael Tejero, miembro de la Coordinadora 25-S, ofrece su visión: "Ellos no preconizan la violencia, sino más bien la autodefensa. Pero eso puede ser un error. Así se da pie a la violencia policial. Nosotros pensamos que no se debe propiciar ninguna violencia". Tejero, profesor de Filosofía en Granada, y que resultó detenido a la vez que Ruiz en los días anteriores a la convocatoria del 25-S, arguye que comparten objetivos, pero no la estrategia ni el método. "Nuestras reuniones son democráticas, abiertas y horizontales. Ellos se mueven más en lo clandestino".

La Coordinadora 25-S es un grupo abierto que ha vivido momentos de crisis interna en los últimos meses. En sus asambleas, que celebran en el centro social okupado La Morada, participan entre 25 y 60 personas. Alberto, técnico en prevención de riesgos laborales que pertenece a la coordinadora, cuenta que el grupo ha ido cambiado en los últimos meses. Su actividad se viene centrando en discutir cómo sería un nuevo Proceso Constituyente.

El pasado 8 de abril, la Comisión de Legal de Sol (los abogados que dan cobertura a los manifestantes) emitió un comunicado en el que informaba de los motivos por los que no prestarán apoyo legal en el 25-A: "Resulta difícil asumir unos posicionamientos tan lacónicamente mencionados", reza su comunicado, "en un manifiesto elaborado por un grupo cerrado y que rechaza abiertamente el diálogo, salvo adhesión previa a aquellos y a la convocatoria en cuestión".

La Plataforma ¡En Pie! ya cuenta con sus propios abogados, de la asociación AUSAJ (Asociación de Usuarios de la Administración de Justicia): Belén Luján y Jesús Díaz (hijo y defensor de la escritora que denunció a Cela por plagio). Díaz critica a los abogados de Sol: “Miran a la gente desde las alturas, e intentaron que nos detuvieran”. Fuentes de la comisión de legal de Sol no se explican el enfado: "No les conocemos y nunca hemos tenido contacto con ellos".

Díaz espera que la jornada sea reivindicativa y que no haya detenidos. "Nosotros vamos a defender el derecho fundamental de los asistentes a manifestarse".

La Brigada de Información de la Policía Nacional está haciendo un seguimiento de la movilización, indican fuentes policiales. "Dicen que va a ser pacífico, pero las formas, y lo que se ve en las redes sociales no hace pensar que vaya a ser así", señalan. La página web de Asedia el Congreso, añaden las mismas fuentes, contiene un pequeño manual de guerrilla urbana "que no hace prever nada bueno". La propia página parece haber experimentado una rebaja en el tono a medida que se ha ido acercando la cita. Las iniciales incitaciones a quemar el Congreso de diciembre pasado han dado paso a intentos de destacar las palabras "pacífico" y "respeto a los derechos humanos".