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La futura ley hipotecaria arranca con mal pie en el Congreso

La oposición no se ve reflejada en los cambios introducidos por el PP en la ILP

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Día de la entrega de las firmas de la ILP, en febrero pasado. EFE

Mal comienzo tendrá este mediodía la ponencia parlamentaria, celebrada a puerta cerrada, en la que arranca la tramitación parlamentaria de la futura ley de protección de los deudores por impago de hipoteca. Todos los grupos de oposición estudiaron este lunes los 29 folios que el Grupo Popular les envió el pasado viernes por la tarde con la fusión de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), sus enmiendas y algunos retazos de las propuestas de la oposición. El problema está en que la oposición asegura no verse reflejada en ese texto. Así lo siente rotundamente el PSOE, CiU, PNV, Izquierda Plural y casi todo el grupo Mixto.

Se han dado algunos pasos a favor de los deudores, pero muy cortos, tal y como piensan los grupos. Así se lo expondrán hoy a los ponentes del Grupo Popular, que defenderán las propuestas que ha elaborado y reelaborado el Ministerio de Economía. Desde el departamento que dirige Luis de Guindos se asegura que se ha llegado al máximo de lo que se podía forzar la legislación para no poner en riesgo el sistema financiero y, sobre todo, para no dar lugar al enroque de los bancos, que, estiman, podrían reaccionar si se les obliga, por ejemplo, a la dación en pago total, y a la eliminación de la deuda, con una endurecimiento en la concesión de créditos para hipotecas.

Estas razones no son válidas para la oposición, que considera que el poder político puede ir más lejos sin poner en riesgo el absoluto el entramado financiero. Con el texto que propone el Grupo Popular, aunque la cuna la mece el Gobierno, se deja la solución a la voluntad de los jueces y del Código de Buenas Prácticas, que los bancos pueden o no seguir. La propuesta gubernamental no recoge las políticas “de segunda oportunidad” para los deudores de hipotecas que rigen en países europeos y en Estados Unidos.

Y esas propuestas las van a defender durante la tramitación parlamentaria el PSOE, CiU, PNV, Izquierda Plural, ERC, CC-NC y BNG. También UPyD, aunque este grupo no fía la solución a la dación en pago sino a otros instrumentos, como la negociación entre el banco y el deudor, con mediación judicial o extrajudicial. El Gobierno sí ha hecho caso a algunas propuestas de UPyD y, en efecto, además de que el deudor pueda ir al juez a denunciar una situación que considera abusiva, también se regula la participación de los notarios para no sobrecargar a los jueces.

El resto de los grupos sí defenderá la dación en pago y una solución para los que ya han perdido su casa que, además, mantienen la deuda. No obstante, uno de los cambios del PP consiste en achicar los intereses de la deuda y parar su carrera desenfrenada.

Esta rebaja, quitas en la deuda y un mayor plazo de tiempo para pagarla son las principales ofertas del PP. De hecho, son las principales novedades que el Gobierno ha introducido en el texto que entregó a la oposición el pasado viernes, junto a la rebaja de las costas. Se mantiene la reducción del 35% de la deuda, si se paga en cinco años, y del 20%, si se hace en 10 años, y se aplica retroactivamente desde que el deudor dejó de pagar y no con fecha de la entrada en vigor de esta futura ley. Estas novedades son insuficientes para la oposición y para la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.