Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Urdangarin: “La Infanta estaba por transparencia, comodidad y formalismo”

El duque de Palma declaró que su esposa no tenía responsabilidades en Nóos

“Escogí a Revenga como amigo, que podía ser de confianza”, explicó el duque

"No sé, no me acuerdo", es la respuesta del yerno del Rey que más se repite en el interrogatorio

LA REFORMA DE PEDRALBES.  Los duques de Palma gastaron tres millones de euros en la reforma de su palacio entre 2004 y 2010, según un informe de la Agencia Tributaria.

“La Infanta estaba por transparencia, comodidad y formalismo”. Así explicó Iñaki Urdangarin, imputado por corrupción, el pasado 23 de febrero al juez José Castro las razones de que su esposa, la infanta Cristina, figurara en la documentación del Instituto Nóos, según los 86 folios literales de la declaración ante el juez a los que ha tenido acceso EL PAÍS y que recogen las cuatro horas de testimonio del yerno del Rey en el juzgado de Palma de Mallorca. A lo largo de su declaración, Urdangarin insiste en desvincular a su esposa, y a la Casa del Rey, de sus actividades. "No sé, no me acuerdo", es la respuesta del yerno del Rey que más se repite a lo largo del interrogatorio.

Al tomarle testimonio, el juez Castro indagó en el papel de la Infanta en la institución sin ánimo de lucro, pero también en el del secretario de las Infantas, Carlos García Revenga, imputado también en el caso, como asesor de la Casa del Rey. 

- "¿Qué funciones tenía la Infanta?", plantea el juez Castro.

- "Ninguna. Era una persona de confianza mía", contesta Urdangarin. 

El yerno del Rey mantuvo la estrategia, a lo largo de la declaración, de tratar de desvincular de su actividad a la familia del Rey. Urdangarin quiso salir al paso de lo que llamó “un proceso público al pretendido papel de la Casa Real”, tras la divulgación de sus correos electrónicos y las declaraciones de su antiguo socio Diego Torres. Este había dicho que nada se hacía en Nóos que no fuese avalado o conocido por La Zarzuela. El yerno del Rey afirmó que las aportaciones de correos y las manifestaciones judiciales de su antiguo aliado correspondían a una maniobra de “desplazamiento del foco de esta instrucción”. Hasta el punto de que antes del comienzo de su declaración, leyó un comunicado, para sostener dicha estrategia:  “La Casa de S. M. el Rey no opinó, asesoró, autorizó o avaló las actividades que yo desarrollaba en el Instituto Nóos”, aseguró.

De los 86 folios literales, se deduce también que el juez Castro estaba muy interesado en conocer el papel del secretario de las Infantas, sobre el que pregunta en repetidas ocasiones. García Revenga, en su propia declaración ante el juez, el mismo día, aseguró que su papel en Nóos, entidad sin ánimo de lucro, era meramente "testimonial". "Escogí a Carlos García Revenga como amigo, como persona que me había acompañado en los últimos años y que podía ser una persona de mi confianza", aclaró el yerno del Rey, tras señalar que conoció al secretario a raíz de iniciar su relación con la infanta.

"En su cargo de tesorero yo no le conozco ninguna participación", señaló también el duque.

En su declaración como imputado ante el magistrado José Castro, el empleado de la Casa del Rey afirmó haber sido ajeno a cualquier interés económico y de compromiso en la gestión de Nóos. Su labor, afirmó, consistió únicamente en servir de acompañante y asesor de Cristina de Borbón y de Iñaki Urdangarin en el despegue empresarial de la entidad.

García Revenga perteneció entre 2003 y 2006 a la junta directiva de la institución que lideró el yerno del Rey junto a su entonces socio Diego Torres. Sin embargo, el secretario afirmó que tras desvincularse de Nóos se desentendió de toda actividad privada económica del duque. Ese año 2006, la junta del Instituto se disolvió y, teóricamente, Urdangarin abandonó su actividad en la entidad.

Por otra parte, el yerno del Rey trató de quitarse la responsabilidad de la contratación irregular de empleados, que le propició pagar menos impuestos. "Yo no entiendo de esta materia... No es que quiera quitarme de eso..", declaró ante el juez. El fiscal, Pedro Horrach, trató de acorralarlo y le reprochó el uso de dinero negro: "Este dinero lo ennegrecía y se lo quedaba usted". Además, el fiscal le reprochó los contratos irregulares: "No nos creemos que pagasen nóminas".

"En materia fiscal y contable yo no sé", contestó el yerno del Rey, que agregó: "Si hay alguna anomalía... No tengo ningún problema en regularizar lo que tenga que hacer".

Horrach interrogó también al duque sobre la participación de Nóos en Madrid 16, la candidatura fallida de la capital a los Juegos Olímpicos, y en los Juegos de la Juventud de Valencia. "Yo no he cobrado nada“ repitió Urdangarin varias veces al fiscal, pese a que este insiste en que eso no es lo que ha preguntado.

Más información