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La exnovia de Jordi Pujol ratifica al juez su denuncia de blanqueo sin nuevos datos

Pablo Ruz pregunta a la Fiscalía Anticorrupción si debe seguir investigando

Pide al Ministerio Público que indique el curso que deben seguir sus pesquisas

La testigo asegura que fue la policía la que se puso en contacto con ella para que declarara

El juez rechazó el caso al considerar "insuficiente e inconcreto" su testimonio ante la UDEF

La declaración de María Victoria Álvarez —excompañera sentimental de Jordi Pujol Ferrusola— en la Audiencia Nacional sobre el presunto blanqueo de capitales cometido por el hijo del expresidente catalán no aportó nuevos datos a lo ya manifestado por ella ante los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía el 13 de diciembre. Así parece desprenderse de la providencia que, tras su testimonio, ha redactado el juez Pablo Ruz y en la que preguntó a Anticorrupción si debe inhibirse de nuevo en favor del juzgado de Instrucción 43 de Madrid. En caso contrario, pide al fiscal que le señale “el curso que deba darse a las actuaciones”.

Álvarez se ratificó en lo declarado ante la policía el pasado 13 de diciembre, un testimonio en el que, según mantuvo Ruz en el auto por el que mandó el caso al juzgado madrileño el 28 de diciembre al no considerarse competente para investigarlo, se exponen “de manera genérica e indeterminada” presuntos malos tratos por parte de Pujol Ferrusola, así como varios viajes en los que supuestamente Álvarez lo acompañó a Andorra, Londres y México entre 2006 y 2008.

Ruz consideró en esa resolución que los datos manifestados por Álvarez a la UDEF y que este jueves ratificó ante él, resultaban “manifiestamente insuficientes e inconcretos para iniciar una mínima investigación criminal”. En concreto, ese testimonio denunciaba que, durante un viaje a Andorra, a su paso por Lleida, vio cómo Pujol llevaba una mochila con gran cantidad de dinero en billetes de 500 euros, aunque Álvarez desconocía “su origen y destino”.

En México, según su denuncia ante la UDEF, Pujol Ferrusola habría invertido en la construcción y en la gestión de casinos. Álvarez identificó a sus socios, pero aseguró que no sabía nada más de ellos. También habló de un viaje a Londres, donde ambos habrían acudido a una reunión con el objeto de invertir en una compañía de telecomunicaciones. La operación, según la denunciante, no se cerró, pero al encuentro habría asistido “una persona que al parecer se dedica a blanquear dinero en las Islas del Canal” de la que no aportó dato alguno que permitiera identificarla. Por último, también se refirió a inversiones de Pujol Ferrusola en Puerto de Rosario (Argentina).

La sección tercera de la Audiencia Nacional, sin embargo, obligó a Ruz a tomar declaración a Álvarez. Pero fuentes del caso aseguraron que esta no logró aportar nuevos datos a lo manifestado ante la policía, que el juez consideró genérico, indeterminado, insuficiente e inconcreto “para iniciar una mínima investigación” el pasado 28 de diciembre. Y no lo hizo a pesar de que tanto la número dos de Anticorrupción, Belén Suárez, como los abogados de Pujol —que se personaron por invitación de Ruz— y el propio magistrado se interesaron por ellos.

La exnovia de Pujol aseguró en la Audiencia que todo empezó con la llamada de un periodista que no quiso identificarse y que la advirtió de que tenía fotos suyas con el hijo del expresidente catalán que iban a causar “un gran escándalo, en el que se iba a encontrar involucrada”, según fuentes presentes en la declaración. Poco tiempo después, fue la policía la que se puso en contacto con ella. Álvarez se encontró con los agentes en el hotel Princesa Sofía de Barcelona después de que esta se negara a acudir a la comisaría de la Vía Laietana. No lo hizo, dijo, por miedo al exconsejero catalán de Interior, Felip Puig, a pesar de que no fue la policía catalana sino la nacional la que la llamó.

El 13 de diciembre viajó a Madrid para declarar de nuevo ante la UDEF, esta vez en el complejo de Canillas, el cuartel general de la policía. Álvarez aseguró que en esa cita estuvo presente un abogado de Javier de la Rosa, el empresario catalán que también acusó a los Pujol por blanqueo y amenazas. Los agentes, dijo Álvarez según esas fuentes, le dijeron que se convertiría en testigo protegido y le prometieron que nadie conocería el contenido de su denuncia. Sin embargo, a los pocos días se publicó en el diario El Mundo.

Álvarez incurrió además en algunas contradicciones. Cuando Ruz le preguntó si después de su denuncia había vuelto a contactar con Pujol Ferrusola, ella lo negó. Sin embargo, uno de los abogados del hijo del exmandatario catalán le mostró un sms que le mandó ella el pasado 28 de diciembre, día en que el juez se había declarado incompetente para investigar el caso y en el que decía a su excompañero: “¿Lo ves? Todo mentiras. Prensa... Por fin el juez dice que yo no he dicho nada”. Cuando le preguntaron por qué había mentido, ella respondió que fue “por miedo”.

Fe de errores

La imagen publicada en esta página, tanto en la edición impresa, como en la web correspondía a Josep Pujol Ferrusola y no a Jordi Pujol Ferrusola.