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15 minutos que pudieron salvar tres vidas

El Samur y el médico del pabellón apuntan contradicciones en la atención

Comisión de investigación de la tragedia del Madrid Arena. Ampliar foto
Comisión de investigación de la tragedia del Madrid Arena. EFE

El 112 recibe la primera alerta a las 3.59. Una mujer llama pidiendo ayuda para una chica inconsciente. En esos momentos, tres jóvenes están siendo trasladadas a la enfermería del Madrid Arena tras ser aplastadas por una supuesta avalancha de gente. El jefe del dispositivo médico, Simón Viñals, asistido por su hijo, también doctor, y dos auxiliares, detalló el martes en la comisión de investigación lo que sucedió entonces: “No sé cuánto tiempo llevaban aplastadas. No hubo oportunidad de recuperar una parada cardiorespiratoria sobrepasada en el tiempo. A los ocho minutos, las posibilidades son cero”. Pero, añade, siguió el protocolo: “Llegaban con una midriasis [dilatación de pupila] total, sin tiro cardiaco ni conciencia. Despejamos la vía aérea, introdujimos una cánula, hicimos masaje cardíaco y luego desfibrilaciones a 200, 300 y 360 julios. Vimos que eran ineficaces”.

Esta es la versión de Viñals, exconcejal de José María Álvarez del Manzano (PP) y padre fundador precisamente del Samur. Ya había trabajado antes para el organizador, Miguel Ángel Flores. Este no le contrató, le dijo que viniese. Como no tenía más médicos a mano, “estaban de puente”, se llevó a su hijo, funcionario. Según dijo, nadie de la empresa del Ayuntamiento que gestiona el pabellón supervisó su dispositivo.

Respecto a su actuación, el informe del Samur vierte serias dudas. Una unidad llega a las 4.04 y encuentra fuera del edificio a otra chica herida que “al parecer había sacado el personal de seguridad”; la atiende y logra reanimarla y estabilizarla para su traslado al hospital. Otra unidad llega a la enfermería a las 4.15 y encuentra a las tres jóvenes atendidas por Viñals. “Hasta esos momentos, en una de las pacientes se estaba realizando masaje cardiaco”, dice el informe, que no señala signo alguno de los procedimientos que dijo haber seguido Viñals. De hecho, el Samur toma el control de la situación y actúa como si nada de aquello se hubiera hecho: realiza “maniobras de reanimación avanzada” entre 30 y 40 minutos. Sin éxito. Las chicas están muertas.

Para aclarar qué es lo que pasó en esos primeros 15 minutos, este jueves comparece el hijo de Viñals, Carlos; y Alfonso del Álamo, director municipal de Emergencias. El PP ha vetado la comparecencia de los técnicos del Samur.