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Urdangarin deja Telefónica y planea mudarse de Pedralbes

El duque de Palma ha pedido una excedencia "temporal" a la compañía

El yerno del Rey planea vivir en una residencia más modesta

Los duques de Palma de Mallorca han decidido volver a residir en Barcelona a la vez que Iñaki Urdangarin ha solicitado una excedencia "temporal" a Telefónica, empresa en la que trabajaba en los últimos tres años desde Washington, cuando la familia se trasladó hasta allí a punto de estallar la vinculación del yerno del Rey en el caso Palma Arena. En estos momentos, doña Cristina, la hija menor de los Reyes de España, su marido y sus cuatro hijos -Juan, Miguel, Pablo e Irene- se encuentran ya en Barcelona, donde los niños empezarán en breve el curso escolar.

Urdangarin ha comunicado su decisión a través de una nota emitida por la agencia Efe, es decir, utilizando la misma fórmula que habitualmente sigue desde que fue imputado el pasado invierno por el juez José Castro.

El duque de Palma explica que ha adoptado la decisión de solicitar una excedencia temporal "ante la posibilidad de que el procedimiento judicial abierto" que está en curso "pudiera tener alguna incidencia negativa para el grupo". En las próximas semanas está previsto que el proceso judicial en el que está inmerso el yerno del Rey se reactive y su presencia en España sea necesaria, y también pudiera ser que su implicación derivara en un juicio que sería incompatible con su puesto como directivo de Telefónica. Según los estatutos de esta empresa, los empleados pendientes de causas judiciales deben abandonar sus puestos de trabajo. Pese a ello, el pasado mes de junio Telefónica anunció que había prorrogado el contrato de Urdangarin, aunque ya estaba imputado por el juez Castro.

El esposo de la infanta Cristina explica en su comunicado que se traslada junto a su familia a Barcelona "con la intención de volver a desarrollar con la compañía nuevas actividades en el futuro", a la vez que informa de que sus decisiones las ha comunicado previamente a la Casa del Rey.

Un portavoz de la Casa del Rey ha confirmado que en el palacio de la Zarzuela están informados de los planes del duque de Palma y que los "respetan". De tal manera que, aunque se traslade a vivir a España, y en concreto a Barcelona, su situación dentro de la familia real será la misma. Urdangarin se encuentra apartado de la agenda oficial desde el pasado mes de noviembre, cuando la Casa del Rey calificó su comportamiento como "poco ejemplar". La infanta Cristina no ha tenido tampoco ninguna actividad oficial.

Doña Cristina seguirá trabajando en Barcelona en la Fundación La Caixa, como lo ha venido haciendo en los últimos años. Urdangarin deberá emprender otras actividades. Por todo ello, la familia previsiblemente abandonará la casa de Pedralbes en las próximas semanas para instalarse en otra más modesta, probablemente de alquiler. Urdangarin debe afrontar posiblemente una importante multa por sus problemas judiciales, aparte de otras medidas que pudiera adoptar el juez Castro.

La decisión de los duques de Palma de regresar a España se ha venido fraguando en los últimos meses, aunque ha sido durante el mes de agosto cuando se ha adoptado finalmente. De hecho, en las últimas semanas se ha visto a un equipo de pintores acondicionando la vivienda de Pedralbes y a la infanta Cristina haciendo gestiones en Barcelona para retomar su vida familiar y profesional.

La hija menor de los Reyes ha sido una pieza clave en la decisión de regresar a Barcelona, ya que, según ha explicado a su círculo más íntimo, se encontraba muy aislada en Washington y considera que sus hijos deben retomar ya su vida en España, mientras su marido lucha por defenderse en los tribunales.

Este verano los duques no han estado en Palma de Mallorca, ni tan siquiera la infanta Cristina, a quien la Reina había reclamado junto a sus cuatro hijos.

Fueron finalmente los niños quienes visitaron a su abuela durante dos días en el palacio de Marivent. Luego los pequeños se trasladaron junto a sus padres a Vitoria, y de allí a Biarritz, donde pasaron unos días en la playa junto a varios miembros de la familia Urdangarin. El Rey y los príncipes de Asturias mantienen mientras tanto su alejamiento de Iñaki Urdangarin.

El duque de Palma está imputado por supuesta corrupción en sus negocios privados y ha de afrontar en los próximos meses, probablemente a lo largo de 2013, el juicio público en la Audiencia de Palma de Mallorca -que durará varias semanas, según fuentes judiciales, con más de 200 testigos- el escándalo de supuesta malversación de fondos públicos del ‘caso Nóos’. Urdangarin será juzgado junto a su socio en el instituto Nóos, Diego Torres, por el manejo supuestamente ilegal de las partidas de 5,8 millones que lograron del Gobierno de Baleares y de la Generalitat Valenciana. La Fiscalía Anticorrupción concretará su escrito de acusación para formalizar la petición de fianza de responsabilidad civil, que rondará los cuatro millones de euros.