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El PSOE pide la dimisión de Báñez por la filtración del ERE socialista

La vicepresidenta ve normal que se conozcan datos reservados del partido rival

Elena Valenciano, vicesecretaria general del PSOE. Ampliar foto
Elena Valenciano, vicesecretaria general del PSOE.

Tras cinco días de silencio absoluto, el Gobierno habló ayer al fin, obligado por la conferencia de prensa de los viernes tras el Consejo de Ministros, de la filtración por parte de la ministra de Empleo, Fátima Báñez, de los datos del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) del PSOE. La encargada fue la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, que en una alambicada respuesta no desmintió en ningún momento que se difundieran esos delicados datos reservados del principal partido rival desde el correo electrónico de la propia Báñez.

Lejos de desmentirlo, Sáenz de Santamaría trató el asunto como si fuese absolutamente normal y lo situó al mismo nivel que otros ERE de grandes empresas que también se han difundido. Sin embargo, en esos otros casos nunca hubo pruebas de que fuera el propio ministro quien los difundiera, y menos con datos del principal rival electoral del PP. De hecho, las críticas no se dirigen contra los medios que publicaron una información contrastada, sino contra la ministra por utilizar políticamente datos confidenciales, a los que tiene acceso como responsable del Gobierno.

“De ese ERE [del PSOE] se han conocido en diversos medios de comunicación distintas informaciones, como de otros ERE de numerosas empresas españolas”, se limitó a señalar la vicepresidenta, sin aclarar si la ministra, a la que políticamente está muy cercana, debería asumir alguna responsabilidad.

Mientras, el PSOE exige ya abiertamente la dimisión de Báñez. “¿Qué hacía jugando con un expediente de regulación de empleo en su correo electrónico?”, se preguntaba horas antes de que hablara Sáenz de Santamaría la número dos del PSOE, Elena Valenciano, durante su intervención en la inauguración del XII congreso del PSOE andaluz. Valenciano apostilló: “La ministra Báñez solo tiene dos caminos tras su filtración contra el PSOE: o comparece, se explica y dimite o dimite, comparece y se explica”.

Hasta ahora, los socialistas apostillaban a esta petición la coletilla “si se demuestra que envió el correo”. Lo que ha cambiado ha sido la publicación ayer por este diario de nuevos datos sobre el mensaje de la ministra.

Los socialistas no solo piden responsabilidad política a Báñez, sino también que, antes o después de dejar el cargo, acuda al Congreso a explicar su participación en la filtración, como ha reclamado oficialmente el Grupo Socialista en la Cámara baja.

Todos los ERE son reservados, porque incluyen información muy sensible sobre las cuentas de las empresas y la vida laboral de los empleados. Los funcionarios del registro de la Dirección General de Empleo tienen prohibido revelar cualquier tipo de detalle sobre los mismos.

Hasta ahora, la ministra no ha dado ninguna explicación pública sobre lo ocurrido. Tampoco su departamento. El PSOE ha pedido que el Parlamento investigue el caso y proyecta presentar sendas denuncias ante la justicia y la Agencia de Protección de Datos.

El hecho de que la vicepresidenta esquivara de manera evidente la respuesta, como hizo ayer con casi todas las preguntas de los periodistas, no quiere decir que el Ejecutivo considere irrelevante este asunto. De hecho, le preocupa y mucho, ya que Báñez es una de las grandes apuestas de Rajoy, auspiciada por Sáenz de Santamaría. Preocupa tanto, que la ministra de Empleo casi ha desaparecido de la escena pública desde que estalló el escándalo, el lunes. Ha minimizado su agenda y no ha contestado a una sola pregunta de los medios de comunicación. Incluso llegó a suspender una comparecencia que tenía prevista el martes para comentar un espléndido dato de paro, la mayor bajada de la historia en un solo mes. Dijo algo en su discurso, pero sin someterse a las preguntas de los periodistas.

Esa estrategia llegó al extremo ayer, cuando ni siquiera salió tras el Consejo de Ministros para presentar una noticia positiva como es el plan de empleo, dotado de 1.300 millones, que su departamento pondrá en marcha para luchar contra el desempleo juvenil. Lo hizo Sáenz de Santamaría.

Santamaría responde

Pregunta: ¿Cree usted que, como pide el PSOE, la ministra de Trabajo debería dimitir por difundir una información confidencial del principal partido de la oposición?

Respuesta: “Mire, el PSOE tiene en marcha un ERE que parece ser acabará con el despido de algunos de sus trabajadores. En este caso el empresario, el PSOE, ha decidido un proceso de reestructuración que le llevará a acometer un ERE respecto del cual el Gobierno, como en todos los expedientes, vela por el cumplimiento de la legalidad y de los derechos de los trabajadores. Las decisiones empresariales corresponden en este caso a un partido político que actúa como empresario. Estamos ante un empresario que plantea un ERE para despedir o adoptar otro tipo de medidas respecto de sus trabajadores. De ese ERE se han conocido en diversos medios de comunicación distintas informaciones, como de otros ERE de numerosas empresas españolas, de todos los ámbitos, las grandes son las que lógicamente se conocen y se publican, datos relativos a despidos, suspensiones, prejubilaciones, reducciones de jornada… Datos que se divulgan y datos que se publican, como en este caso. Muchísimas gracias”.

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