Rubalcaba silencia el debate sobre Bankia en el PSOE: “La posición la fijo yo”

El líder socialista trata de atajar las críticas internas por la estrategia sobre el banco rescatado Carme Chacón y otros diputados habían reclamado una actitud más beligerante

Alfredo Pérez Rubalcaba, durante la rueda de prensa de ayer
Alfredo Pérez Rubalcaba, durante la rueda de prensa de ayerSERGIO BARRENECHEA (EFE)

A última hora de ayer, sintiéndose engañada por el PP, la dirección del PSOE decidió finalmente solicitar una comisión de investigación sobre Bankia en el Congreso. El secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, dio el paso después de varios días resistiéndose a ello —su primera opción era pedir la comparecencia de los responsables del banco, y solo más tarde estudiar la vía de la comisión— y después de que el asunto provocara una discusión interna en el partido cuando varios dirigentes le reclamaron que lo hiciera. Entre otros lo había hecho, ayer, Carme Chacón, que fuera la rival de Rubalcaba en el último congreso federal del PSOE, y eso multiplicó la trascendencia mediática de esa división interna.

Así que lo primero que quiso hacer Rubalcaba ayer fue dar cerrojazo al debate: dejar claro que, por mucha discusión interna que haya sobre este asunto en el PSOE, la posición la va a marcar él. “Esta mañana en el pleno del Congreso he fijado la posición del grupo socialista sobre el tema de Bankia. Y esa posición, que se resume en: queremos saber y que los ciudadanos sepan lo que ha pasado, es la del conjunto de los socialistas”, afirmó en rueda de prensa.

Con ese “queremos saber” se refería Rubalcaba a la petición de comparecencias de responsables de Bankia y del Gobierno en el Congreso, no a la comisión de investigación, porque a esa hora aún no había decidido pedirla. Los socialistas han aplazado todo lo posible esa opción, al temer que, en lugar de ayudar, pueda volverse en su contra. Las cajas de ahorro, siete de las cuales se fusionaron en 2010 para formar Bankia, están llenas de políticos de los dos principales partidos —y de otros— en sus consejos de administración.

La dirección del PSOE sospecha que el PP, con mayoría absoluta —y en el improbable caso de que aceptara la comisión—, acabaría imponiendo su veto a los comparecientes, a los documentos y a las preguntas de la oposición; y que trataría de dar la vuelta a la investigación dirigiéndola contra los consejeros socialistas de Bankia —por ejemplo, el exvicepresidente de Caja Madrid, el exministro socialista Virgilio Zapatero— o contra el anterior Gobierno del PSOE. “Una comisión de investigación puede volverse en contra de todos y no ayudar a averiguar nada”, resume un socialista que prefería la vía de las comparecencias porque “de ahí se podía haber sacado mucho más”.

Por eso, la intervención de Carme Chacón el martes en la reunión del grupo parlamentario socialista, a la que se sumaron varios diputados más, reclamando un giro en la actitud del PSOE sobre Bankia irritó al entorno de Rubalcaba. “No es ni justo ni real hacer creer que hay una parte del partido que quiere investigar lo de Bankia y otra parte que no. Rubalcaba nunca dijo que no pediría la comisión de investigación; de hecho en esa reunión y en la de la ejecutiva del día anterior sugirió que, si el PP se negaba a aceptar las comparecencias públicas de los responsables del banco, acabaríamos pidiendo la comisión”, asegura un dirigente.

Nunca llegó a decirlo así en público; tampoco ayer, en la rueda de prensa, cuando se le preguntó. La dirección socialista ha intentado marcar sus ritmos en la estrategia sobre la crisis de Bankia, pero finalmente el PSOE pidió ayer la comisión de investigación.

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