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ESCALADA DE TENSIÓN EN LA BAHÍA DE ALGECIRAS

Gibraltar y España elevan su fuerza naval en el segundo incidente consecutivo

Segundo incidente consecutivo en las aguas cercanas a la bocana del puerto del Peñón

ATLAS

Cuatro patrulleras de la Guardia Civil se han echado esta noche a la mar para proteger a cuatro pesqueros españoles del acoso de cinco lanchas de la policía de Gibraltar, que se encontraban al amparo de un barco de la Royal Navy, que vigilaba desde una distancia de media milla. De nuevo, los lanchones del Peñón se han acercado a gran velocidad a los pesqueros españoles, haciendo "maniobras peligrosas", cruzándose entre los pesqueros y dando vueltas a su alrededor. La tensión vuelve así a las aguas de la bahía de Algeciras por segundo día consecutivo, y casi a la misma hora. El número de embarcaciones implicadas, mayor que el de la noche del miércoles, da idea de la escalada de tensión en la zona.

Los pesqueros Cano Negro, La Joaquina, Unión Vázquez Blanco —los tres involucrados en el incidente de ayer— y el No me apures han salido del puerto de Algeciras sobre las 21.30 escoltados por dos patrulleras de la Guardia Civil y se han dirigido a la bocana sur del puerto del Peñón. Se trata de la zona en la que Gibraltar no permite echar las redes y en la que se produjo otro rifirrafe entre las patrulleras de la colonia británica, la Guardia Civil y los pescadores. Esta noche, antes siquiera de que prendieran el lucero con el que iluminan el mar para echar las redes, los pescadores han visto las luces de emergencia de las patrulleras gibraltareñas, que inmediatamente se han posicionado a su alrededor.

El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, acusó a los pescadores españoles de provocadores tras el incidente ocurrido el miércoles en aguas de la bahía de Algeciras. Las aguas alrededor del Peñón y su control son motivo de tensiones diplomáticas. La legislación gibraltareña prohíbe desde 1991 la utilización de redes para pescar en lo que consideran aguas bajo su jurisdicción. España se remite al Tratado de Utrecht de 1713, en el que solamente se admite la entrada al puerto de la colonia. Un acuerdo de 1999 permitía un uso excepcional en la zona a siete decenas de barcos y a unos 300 trabajadores, pero la negociación se rompió.

Según ha relatado a Efe uno de los pescadores a bordo del Unión Vázquez Blanco, las patrulleras gibraltareñas han llegado "con la misma agresividad", haciendo "maniobras peligrosas", cruzándose entre los pesqueros y dando vueltas a su alrededor a gran velocidad, hasta el punto que, al parecer, han llegado a tocar en la popa a uno de los barcos. Juan manuel Vázquez, patrón de este barco, ha asegurado que la tensión fue algo inferior a la de ayer y ha asegurado que no pretenden ningún tipo de provocación sino "solo ganarse el pan". Finalmente se ha preguntado: "¿Tiene que perderse una vida para que haya arreglo en este conflicto?". A su juicio, la protección de la Guardia Civil les da confianza, "pero no seguridad".

Uno de los pesqueros ha logrado calar la red y, aunque la policía gibraltareña se lo ha permitido, ha tomado nota de su matrícula y la filiación de la tripulación, abarloando la lancha con el pesquero, y ha advertido al patrón del delito cometido según las leyes medioambientales del Peñón. Fuentes aseguraron que la orden que han recibido es que no se actuara contra los barcos pesqueros.

El incidente se ha producido en la zona conocida como del Almirantazgo, junto a la bocana del puerto gibraltareño. A pesar del acoso, los pesqueros españoles ha decidido seguir en la zona. La presencia de la Guardia Civil se ha visto reforzada por un barco oceánico (de mayor tamaño que los dos que salieron al auxilio ayer, las conocidas como las Heineken) y una goma o barca neumática.

Este segundo altercado se produce después de que el titular británico para Europa, David Lidington, reiterase hoy al ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, que el Reino Unido no formará parte de unas negociaciones sobre la soberanía del Peñón en la que no estén incluidos los gibraltareños.

Durante una conversación telefónica, Lidington comunicó al mandatario gibraltareño que la posición británica sobre la soberanía del Peñón "no ha cambiado y no cambiará", según informó hoy a través de un comunicado el Ministerio británico de Exteriores. El comunicado enumera que durante la conversación entre Lidington y Picardo también se trataron asuntos como "las disputas de pesca, los recientes incidentes en aguas territoriales británicas y el potencial impacto en Gibraltar de los cambios en la tasación de las apuestas online".

"El Reino Unido nunca llegará a un acuerdo a través de cual los gibraltareños tengan que asumir la soberanía de otro Estado en contra de su voluntad", dijo Lindington, señala la nota.

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