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Dívar renuncia a viajar a Costa de Marfil tras afeárselo un vocal del Poder Judicial

El presidente del Supremo tenía previsto desplazarse a Costa de Marfil

El presupuesto para la estancia y los trayectos era de 13.900 euros

Dívar en su toma posesión como presidente del Supremo (2008) Ampliar foto
Dívar en su toma posesión como presidente del Supremo (2008)

El presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, Carlos Dívar, decidió ayer finalmente renunciar a un viaje a Costa de Marfil que costaba 13.900 euros y que tenía previsto realizar entre el 22 y el 26 de abril. El vocal José Manuel Gómez Benítez había cuestionado el desplazamiento por innecesario y porque, al tratarse de una reunión preparatoria de una asamblea general de jueces de lo contencioso-administrativo que se celebrará en Madrid dentro de mes y medio, debía acudir un técnico de segundo nivel y no el presidente y su séquito, todos en primera clase.

Al conocer las objeciones, Dívar había retirado del orden del día de la comisión permanente la aprobación del presupuesto del periplo, pero no había renunciado al viaje, sino que se presentaría para su validación en otra reunión. Así lo expresó su jefe de gabinete cuando fue preguntado por los miembros de la permanente.

Ayer, sin embargo, Dívar declaró a este periódico: “No se va a celebrar el viaje”. El presidente del Supremo no ofreció razones de su cambio de postura pero confirmó que la renuncia se realizaría en una próxima reunión de la misma comisión.

El viaje coincidía con otro a Buenos Aires, del 22 al 29 de abril, donde este año se celebra la Cumbre Judicial Iberoamericana y cuya presidencia corresponde a España, o sea, al presidente Carlos Dívar. Sin embargo, a pesar de la importancia del evento —del Consejo iban a asistir cinco vocales, tres letrados y un magistrado del Tribunal Supremo, con un presupuesto inicial de 90.000 euros— Dívar ha delegado la alta representación de España en el vicepresidente. Preguntado al respecto, Dívar aseguró: “Estos viajes me fatigan mucho. No voy a la cumbre porque hemos decidido que en cada ocasión vaya una persona diferente y yo ya estuve el año pasado. La comisión que va es suficientemente amplia”.

La comisión permanente tenía que haber aprobado los presupuestos de tres viajes, los dos mencionados —todo en primera clase—, y otro de dos vocales a una reunión de jueces del área de los Balcanes que se va a celebrar en Estambul y cuyo coste se elevaba a 6.000 euros. El vocal José Manuel Gómez Benítez había presentado sendos escritos en los que apelaba a la contención del gasto de los fondos públicos. Respecto al viaje a la Cumbre Judicial Iberoamericana, cuestionaba que tuviera que acudir tan nutrida representación y que todo el personal viajara en primera.

Como el viaje a Costa de Marfil había quedado fuera del orden del día, el debate se centró en el de Buenos Aires. Los billetes de avión habían sido contratados a casi 4.000 euros cada uno, pero desde la comisión se pudo comprobar que había billetes disponibles en primera a 2.200 euros. La sorpresa saltó cuando se conoció que los billetes de tres de los vocales ya se habían emitido a pesar de que el gasto todavía no se había aprobado. La permanente obligó a cancelarlos y contratar otros nuevos por el precio reducido.

Tras el debate, el vicepresidente De Rosa, que presidía la permanente por ausencia de Dívar, y que iba ser el máximo representante español y el destinado a presidir la cumbre, renunció a viajar, por lo que la alta representación recae ahora en el vocal de relaciones internacionales Manuel Carmona. Además se ha reducido a uno —había tres previstos— el número de letrados acompañantes. El nuevo presupuesto fue aprobado con cuatro votos a favor y uno en contra de Margarita Robles.

El viaje a Estambul tampoco llego a votarse. Se suponía que se trataba de una invitación de la asociación de jueces de los Balcanes, pero al conocer una de las vocales que viaje y estancia corrían por cuenta del Consejo, renunció al mismo. La aprobación quedó pendiente.