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ALFONSO ALONSO | Portavoz del PP en el Congreso

“No vamos a dar marcha atrás”

“Aceptaremos mejoras, pero no puede desvirtuarse la reforma laboral”

“Hay que remover los obstáculos para que las mujeres puedan ser madres”

Alfonso Alonso, tras el pleno parlamentario de ayer.
Alfonso Alonso, tras el pleno parlamentario de ayer.

Alfonso Alonso (Vitoria, 1967) tiene el encargo de Mariano Rajoy de sumar apoyos a cada una de las iniciativas del Gobierno, aunque por la mayoría absoluta no haga falta. Fue alcalde de Vitoria entre 1999 y 2007 y ahora es responsable del mayor grupo parlamentario que ha tenido nunca el Partido Popular.

Pregunta. ¿Habrá cambios a la reforma laboral en el trámite parlamentario?

Respuesta. Puede haberlos. Si se tramita como proyecto de ley es porque se está abierto al diálogo, con la consideración de que nadie tiene el monopolio de la verdad y puede haber razones que aconsejen introducir mejoras, y estoy seguro de que el texto saldrá con mejoras.

P. ¿Cuáles son las líneas rojas en esa negociación?

R. A mí no me gusta marcar una línea roja porque eso es condicionar las alternativas que se planteen. No puede desvirtuarse la reforma en lo que significa de ayudar a la flexibilidad interna de las empresas para que puedan adaptarse a las situaciones de mercado, en homologar el mercado de trabajo al del resto de Europa, en clarificar las causas del despido para que sea con causa y no exprés…, es decir, las cosas que hacen que sea una reforma profunda. No vamos a dar marcha atrás, vamos a aceptar mejoras para hacerla más eficaz, pero no para vaciarla de contenido.

P. ¿Cómo explica que para que se contrate más hace falta hacer más fácil el despido?

R. No es más fácil despedir, porque ya en España es muy fácil despedir con lo que se conoce como el despido exprés. Estamos objetivando las causas de forma más eficaz y la clave de la reforma laboral no es eso, sino que haya alternativas para que el despido sea el último recurso.

P. Pero al precisar que una disminución de ingresos permite despedir con 22 días de indemnización se abarata el despido

R. La reflexión es que las empresas puedan adaptarse a la situación de mercado, con las herramientas que pone la reforma a su disposición para que el despido sea el último recurso. Se trata de que la empresa pueda hacer una adaptación antes de que sea demasiado tarde y eso lleve a la muerte de la empresa y la desaparición de todos los empleos. La reforma está pensada para conservar el empleo. Que la empresa pueda adaptar su estructura para asegurar su supervivencia.

P. ¿Qué le parecen las protestas en la calle y la huelga general?

R. Es legítimo que los sindicatos quieran ejercer sus derechos, ellos han trasladado un documento con propuestas y estamos abiertos a dialogar y razonar con ellos.

P. ¿Comparte que hay violencia estructural que obliga a las mujeres a abortar?

R. Sí, falta que haya verdaderas oportunidades para que las mujeres sean verdaderamente libres a la hora de poder no abortar. Las leyes cambian, pero el número de abortos no desciende y las circunstancias de las mujeres embarazadas en el trabajo siguen siendo malas. La compatibilidad del derecho a ser madre con el trabajo no está plenamente garantizada en España. Es decir, que se acabe con la discriminación a las mujeres por el hecho de ser madres.

P. ¿Además de cambiar la ley del aborto y sus efectos penales, qué medidas proponen para facilitar esa maternidad?

R. Claro, esto es lo que Gallardón ha anunciado, que se vuelva a una doctrina del Tribunal Constitucional de todo el periodo democrático. Este es el ajuste que se quiere hacer y no quedarse ahí, sino favorecer la protección de las mujeres para remover los obstáculos que a veces les impiden poder ser madres.

P. ¿Por qué son reticentes a una comisión en el Parlamento vasco sobre el final de ETA?

R. Es razonable que el Parlamento vasco debata el final de ETA, la recuperación plena de las libertades en el País Vasco y la convivencia. Ahora bien, se debe dejar muy claro que eso no se parece a una mesa de partidos como las que ha pedido ETA, por eso participamos de lo que se haga de forma democrática, dentro del Parlamento y con las fuerzas que están representadas allí. Si jugamos a otra cosa, cruzamos una línea roja que no debemos pasar porque estaríamos arrebatando la legitimidad a las instituciones.

P. ¿Prevé diálogo con los diputados de Amaiur?

R. En este momento la posición con Amaiur es de exigencia para que pidan la disolución de ETA y cambien de actitud. Para nosotros ese compromiso y que no sean solo los voceros de ETA es una condición indispensable para un diálogo democrático. Un diálogo que vaya más allá de lo institucional pasa por la condena y la disolución de ETA. Y Amaiur está muy lejos de eso.

P. ¿Cómo ve la actuación de Amaiur en el Congreso?

R. Ellos vinieron aquí a tratar de trasladar una cara amable, pero muy pronto, como la cabra tira al monte, les hemos visto con sus viejas reivindicaciones y el señor Errekondo desgranó al presidente del Gobierno sus reivindicaciones, que eran la Alternativa KAS de ETA. Están otra vez en sus viejas reivindicaciones de defensa del proyecto totalitario de ETA.

P. ¿Ejerce el PP el rodillo de la mayoría absoluta?

R. No existe, pero tenemos 185 diputados y una mayoría parlamentaria que asegura la eficacia de la acción de Gobierno. Tenemos un mandato del presidente que es transformar nuestra mayoría absoluta en compartida y buscar el apoyo de otros grupos, con un esfuerzo de diálogo y escuchar a otros grupos. En estos primeros meses de iniciativa intensa hemos tenido siempre apoyo. Hoy mismo con la reforma laboral tenemos apoyo de otros grupos. Atender a razones para atender a la calle y que no haya desfase entre el Parlamento y el debate en la calle, con un ejercicio permanente de argumentación y diálogo.