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Expedientada una juez por favorecer “a un amigo íntimo”

El asunto ha sido remitido a la Fiscalía por si de los hechos se derivasen responsabilidades penales

La Comisión Disciplinaria del Consejo del Poder Judicial abrió ayer un expediente disciplinario a la magistrada Coro Cillán, del Juzgado de Instrucción 43 de Madrid, por cuatro supuestas faltas graves y muy graves. En concreto, por haber tomado supuestamente decisiones relacionadas con la discoteca madrileña Moma que favorecerían a un “amigo íntimo suyo”. Decisiones que adoptó aprovechando que estaba de guardia en Madrid. El asunto ha sido remitido a la Fiscalía de Madrid por si de los hechos se derivasen responsabilidades penales. También va a ser investigada por “exceso o abuso de autoridad” respecto a la secretaria de su juzgado por supuestos insultos.

Esta juez, sobre la que el Consejo archivó recientemente otra denuncia, es la que investiga al comisario jefe de los Tedax Juan Jesús Sánchez Manzano en un supuesto encubrimiento en relación con los atentados de los trenes de Atocha el 11-M.

La denuncia que ha derivado en los expedientes abiertos ahora a Cillán fue presentada en octubre pasado por Fernando Robé Ybarra. Este expuso al Consejo que se hallaba imputado en el procedimiento 5659/2011, “el cual estaba siendo utilizado por sus socios para conseguir el traspaso del local con la absoluta colaboración de la magistrada” Cillán.

“El caso está ganado”

Según Robe, el pasado 21 de septiembre su socio le denunció ante el juzgado de guardia por una supuesta administración desleal. La juez decidió precintar el local y convocó a las partes al día siguiente a una vista sobre el mantenimiento o no de dicha medida. Pero lo que finalmente hizo fue sustituir el precinto por el nombramiento de un administrador judicial, que tomó posesión inmediata de la empresa. Según el denunciante, ese mismo día Cillán cenó en el restaurante Portonovo de Madrid con el abogado de los denunciantes. Y no remitió el asunto a Decanato para su reparto tras la adopción de la medida cautelar, infringiendo así, según Robés, las normas de reparto. Ello obligó al juez decano a intervenir para que procediera al reparto del asunto. Pero ella se negó hasta resolver los recursos presentados.

Cillar volvió a reunirse con los adversarios del denunciante en el pleito, según este, el pasado 7 de octubre. Uno de ellos afirmó que “el caso estaba ganado, porque su abogado es íntimo de la juez”.