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Diplomacia con objetivo económico

El PP impulsa un modelo de acción exterior basado en la defensa de los intereses empresariales

Apuesta también por favorecer la internacionalización de las pequeñas y medianas empresas

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Siete disidentes cubanos en el aeropuerto de Barajas, en 2010, tras ser liberados por las autoridades de La Habana. AP

Jorge Moragas, jefe de Gabinete de Mariano Rajoy y responsable de asuntos exteriores del PP, suele hablar de “diplomacia del cangrejo” para definir la actuación del PSOE a partir de 2004. Según explica, Miguel Ángel Moratinos inició una política de desandar todo lo que se había andado antes, sobre la idea de que había sido la política exterior y, más concretamente, todo lo relacionado con la Guerra de Irak, lo que había dado al PSOE la inesperada victoria electoral.

Eso llevó a Gobierno, siempre según esta versión, a mantener relaciones con lo que Moragas llama “estados excéntricos”, es decir, literalmente alejados del centro. Ahora, el PP rescata este término de “diplomacia del cangrejo” para explicar lo que pretenden evitar. Ningún cambio radical, ni proyectos excluyentes: búsqueda de consenso y suave corrección de esa relación con los “estados excéntricos”, para volver a la centralidad. Un caso claro de corrección progresiva sería el de Cuba.

Rajoy y el mundo

  • Propósito. “Nuestra proyección exterior depende de nuestra fortaleza interior”.
  • Marruecos. “Me alegro de que la tensión por Perejil fuera transitoria”.
  • Irak. “No es lo mismo juzgar desde la perspectiva actual aquellos sucesos. Había dudas de lo que pasaba”.

De hecho, explican en la sede del PP, esa progresiva corrección del rumbo se ha ido produciendo en los últimos meses, especialmente después de la llamada “primavera árabe”. En ese momento, Rajoy se planteó la idea de que lo que se hiciera lo heredaría y que, por tanto, debía empezar una cierta colaboración, puesto que todas las encuestas indicaban una victoria suya. El PP entró en contacto con la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, y esta aceptó “mojarse” en esas revueltas sociales y, especialmente, en Libia. Por ejemplo, aceptó la petición del PP de viajar a Túnez. La sintonía se ha mantenido respecto al escudo antimisiles.

La dirección del PP explica que la base de su acción exterior será lo que llaman la “diplomacia económica”, es decir, hacer que la defensa de los intereses empresariales en el exterior sea prioritaria. Explican que la gran asignatura pendiente es la expansión de las pequeñas y medianas empresas. Se basa en la idea de Rajoy de que parte de la solución a los problemas de España vendrá del exterior.

Estas fuentes, de hecho, mantienen dudas sobre si Rajoy cumplirá la tradición de los anteriores presidentes del Gobierno de hacer su primer viaje al exterior a Marruecos. Más bien se considera que será a Bruselas. La idea es volcarse en la acción exterior para recuperar la política interior, entendiendo que los ministros deben estar casi más tiempo en Bruselas que en Madrid, que la política europea es casi política doméstica y que Rajoy deberá estar volcado en hacer frente a la crisis.

"En Europa te respetan si hay resultados tangibles que presentar", asegura la dirección

Explican en el PP que el Gobierno de Zapatero ha mantenido una “política contemplativa”, demasiado subordinada a intereses de otros. “En Europa te respetan si hay resultados tangibles que presentar”, explican en el entorno de Rajoy, y añaden que un modelo a seguir es la actuación de Aznar en Europa. Rajoy vivió esa etapa como vicepresidente y ministro del Interior, impulsando decisiones como las de orden de busca y captura o las de inmigración.

Rajoy tendrá que afrontar un 2012 cargado de cumbres y con la preocupación de las ausencias que han deslucido la iberoamericana, porque la próxima será en Cádiz y porque entiende que la ausencia de la mayoría de jefes de Estado es un desaire al Rey.

El PP asegura que una de sus prioridades serán las relaciones con Reino Unido, como complemento del eje francoalemán y sobre la base de unos intereses económicos sobrevenidos en ese país, por ejemplo en la banca, los aeropuertos o la telefonía. Y habla de algunos países europeos que requieren atención especial, como Polonia, denominada “la nueva España”, porque es ahora el mayor receptor de fondos europeos.

El equipo de Rajoy tenía previsto hacer una gira europea antes de las elecciones, si estas se hubieran celebrado en marzo. La gira, diseñada con el modelo de 2004 y 2008, no se ha podido realizar por falta de tiempo.

Las mismas fuentes aseguran que Rajoy mantiene buena relación con la alemana Angela Merkel y valora de ella su fiabilidad; hace un seguimiento especial a la política portuguesa y tiene en su debe el no conocer personalmente al británico David Cameron.

“Hay que convencer a EE UU de que no daremos bandazos”

F. G.

JORGE MORAGAS | Jefe de Gabinete de Mariano Rajoy

Jorge Moragas (Barcelona, 1965) se ha convertido en una de las personas más próximas a Mariano Rajoy, y con más poder en la sede del PP. Empezó en La Moncloa, en el gabinete de José María Aznar, y ahora es el responsable de la agenda del líder del PP y el interlocutor con el Gobierno sobre los asuntos de política exterior.

Pregunta. ¿En qué cambiará la política exterior si gana el PP las elecciones generales?

Respuesta. Nuestro interés, si estamos en condiciones de gobernar, es presentarnos al mundo como un socio fiable que genere certidumbre, y con un proyecto de política exterior que tenga unas bases consensuadas con la mayor parte posible del arco parlamentario y que deje a la política exterior al abrigo de los avatares agrios de la política de los partidos.

P. ¿En qué ha acertado y en qué ha fallado la política exterior de los Gobiernos de Zapatero?

R. Ha acertado en haber conseguido que España sea observador permanente en el G-20 y en algunos acuerdos de cooperación en materia de inmigración con países emisores del norte de África. Se ha equivocado en no haber defendido los intereses nacionales con suficiente energía y haber articulado estrechas alianzas con socios excéntricos.

P. ¿Mantendrá el PP la Alianza de Civilizaciones?

R. Habrá que analizar en profundidad la relación de coste y rentabilidad de una iniciativa que ha ido menguando y que otros países han utilizado en beneficio propio.

P. ¿Qué hay que cambiar en la relación con Estados Unidos?

R. Hay que convencer a los americanos de que España no volverá a dar bandazos y de que su posición no volverá a ser caprichosa. Debemos ser más fiables y coherentes con la defensa del interés nacional y de una comunidad de valores compartida.

P. Con Marruecos se ha pasado por momentos de dureza, momentos de distensión... ¿Cuál será el punto del PP si gana las elecciones?

R. Como dijo Mariano Rajoy, es “mucho más lo que nos une que lo que nos separa”. El desarrollo de Marruecos y de España es objetivamente un interés compartido.

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