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La izquierda ‘abertzale’ demanda “una paz sin vencedores ni vencidos”

Urkullu dice que Euskadi “no les debe nada” a los herederos de Batasuna ni a ETA

Gernika-Lumo / Vitoria-Gasteiz
El expreso de ETA Jon Agirre Agiriano firma su adhesión al Acuerdo de Gernika.
El expreso de ETA Jon Agirre Agiriano firma su adhesión al Acuerdo de Gernika.

Los dos polos del nacionalismo vasco, en torno a los que se concentran los herederos de Batasuna con EA y Alternatiba en uno, y el PNV en el otro, vivieron ayer una jornada de propuestas, reivindicaciones y acusaciones mutuas.

La recién llegada a la democracia izquierda abertzale escenificó en Gernika el hecho de que la petición de cese de la violencia a ETA, que subyace en la declaración que impulsaron hace un año, tiene, por vez primera, el apoyo de la retaguardia, más del 90% de los 732 presos de la banda. Subidos al escenario del Teatro Lizeo, expresos, políticos y cargos públicos de ese mundo, con espectadores como la secretaria general de LAB, Ainhoa Etxaide, y numerosos dirigentes históricos como Rufi Etxebarria, Tasio Erkizia y Txomin Ziluaga, se unieron para pedir una “paz sin vencedores ni vencidos”. Para los firmantes, la paz y la normalización política colocan a todos “en el bando vencedor frente al conflicto armado, al temor, la imposición y las discriminaciones”. La imagen de unidad de todo ese mundo en favor de un cambio de escenario que “garantice y estabilice la no violencia” fue también un recordatorio a ETA de que ya sólo falta la dirección de la banda en la fotografía de quienes creen que “ha llegado la era de la paz”.

Pero también fue un aviso al PNV, la única formación nacionalista que ha dado la espalda al polo que impulsa la izquierda abertzale y que, de momento, está menguando en representación institucional en la medida en que Bildu se expande por Ayuntamientos y Diputaciones.

A apenas cien kilómetros por carretera de Gernika y prácticamente a la misma hora, los herederos de Sabino Arana celebraban su gran día de reafirmación, la 35 edición del Alderdi Eguna (Día del Partido). A la demanda de una paz “sin vencedores ni vencidos”, el presidente del PNV, Íñigo Urkullu respondió que “Euskadi no le debe nada a la izquierda abertzale” y le recordó que después de décadas de asesinatos la sociedad vasca tiene mucha más razón que ellos para ganar la paz.

Ante miles de seguidores que abarrotaron las campas de Foronda (Álava), el PNV centró sus críticas en los herederos de Batasuna, a quienes recordó que llegan “34 años tarde” a la democracia y que no son quién para “dar lecciones desde el primer día”. Crítico con los independentistas y dolido por el premio que ha recibido Bildu en las urnas tras las elecciones municipales y forales del 22 de mayo pasado —le ha quitado la Diputación de Gipuzkoa al PNV—, Urkullu les reprochó que de momento solo han desmostrado que saben romper, mientras que el PNV lleva el mismo tiempo construyendo. “Ha caducado su revolución y su ruptura. A ETA y a la izquierda abertzale este país no les debe nada”, dijo.

Con el PNV a la defensiva, los firmantes del acuerdo de Gernika continuaron con un elevado nivel de exigencias al Estado y al resto de los partidos vascos y de ámbito estatal.

En el comunicado de conmemoración del año de vigencia del texto, todos los firmantes se comprometen, también ante ETA, a “garantizar y estabilizar una situación sin ninguna violencia” y por lo tanto a dar veracidad a que “el proceso no tiene vuelta atrás”.

Los objetivos políticos que plantean son la mejora general de la situación de los presos de ETA, incluidas excarcelaciones de los presos enfermos, y el entierro definitivo de la doctrina Parot. Todo ello, unido al traslado generalizado de los presos a las cárceles vascas. También exigen la legalización de Sortu, la “desactivación de las agresiones, la paralización de todos los juicios políticos, del acoso en las cárceles, así como el reconocimiento de todas las víctimas”.

Para exhibir su fuerza, convocaron una manifestación para el próximo día 22 de octubre en Bilbao, con el lema de Euskal Herriak konponbidea nahi du (Euskadi quiere una solución).