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El PP se abstendrá en la votación de la última reforma laboral

La portavoz parlamentaria popular sostiene que su propuesta es "más justa y equilibrada"

La portavoz del Grupo Popular, Soraya Sáenz de Santamaría, durante una intervención. EFEArchivo Ampliar foto
La portavoz del Grupo Popular, Soraya Sáenz de Santamaría, durante una intervención. EFE/Archivo EFE

Ley a ley, decreto a decreto, el PP siempre ha respondido de la misma forma al Gobierno cuando este ha propuesto cualquier medida laboral: no. El próximo jueves, a 65 días para las próximas elecciones generales, el partido que preside Mariano Rajoy cambiará su voto y echará un cable a José Luis Rodríguez Zapatero en su último intento de cambiar el mercado de trabajo. El próximo jueves, el Congreso votará el último decreto ley de medidas laborales, que elimina el límite a la concatenación de contratos temporales en las empresas. Sáenz de Santamaría, portavoz popular, ha asegurado que es "un mal decreto", pero que su grupo se abstendrá en la votación para que sea aprobado, a petición del ministro de Trabajo, Valeriano Gómez. Hasta el pacto entre PP y PSOE para aprobar la reforma de la Constitución, los acuerdos entre los dos grandes partidos eran algo inaudito en esta legislatura, que agota sus días. Quizá por ello, o "por responsabilidad" según Sánez de Santamaría, los populares han suavizado su oposición, implacable hasta ahora en cualquier matería que tuviera que ver con el mercado laboral.

Los populares justifican su abstención en que si bien se trata de un mal decreto, "podría ser peor" si el Gobierno se viese obligado a negociar con CiU y PNV. Esto obligaría, según Sáenz de Santamaría, a cumplir el compromiso alcanzado el pasado mes de junio con los nacionalistas vascos y catalanes que, a su juicio, atenta contra la igualdad de los trabajadores. Este acuerdo, que permitió hace tres meses a los socialistas salvar la convalidación del decreto de reforma de la negociación colectiva, además de aceptar la prevalencia de los convenios autonómicos sobre los estatales, abría la puerta a una mayor flexibilidad interna de las empresas y cambios puntuales de los plazos sobre la 'ultraactividad' de los convenios.

"El Gobierno ha iniciado la senda hacia una precarización total del mercado laboral", ha valorado Saénz de Santamaría, que asegura que ante el dilema de que si el PP no se abstiene se perderá la primacía del convenio colectivo, se ha inclinado hacia esa opción "por responsabilidad".

"Nosotros pensamos que la solución a los problemas del mercado laboral no es permitir el encadenamiento de contratos laborales, sino fórmulas que permitan crear empleo. Se necesita flexibilidad y estabilidad", ha reivindicado la portavoz, sin dar más detalles sobre esas fórmulas que evoca, aunque no ha dejado de afirmar que su partido, en caso de llegar al poder, "hará otra cosa"

Mejor la deducción por compra de vivienda

 

Sáenz de Santamaría también ha reivindicado la deducción por compra de vivienda habitual como una propuesta "más justa y equilibrada" que el impuesto sobre el patrimonio que el Consejo de Ministros aprobará el viernes y la reducción a la mitad (del 8% al 4%) por la compra de vivienda que aprobó recientemente el Gobierno. "Es coherente con lo que se llama progresividad fiscal", ha insistido la portavoz sobre su iniciativa. La tasa para los ricos y la deducción del impuesto son, sin embargo, magnitudes difícilmente comparables porque mientras la primera aumenta la recaudación fiscal, la segunda implica una reducción de ingresos.

"Si quieren hacer algo de justicia social, tienen una oportunidad", ha conminado Sáenz de Santamaría al Ejecutivo. "Entre reducir el IVA de manera lineal a cualquier vivienda, de cualquier precio, como ha planteado el Gobierno, o que un ciudadano que adquiere una vivienda habitual pueda desgravarse algo, nos parece mucho más justo y equilibrado" lo segundo, ha justificado. La clave reside, según el PP, en que la rebaja del IVA se aplica para cualquier tipo de adquisición inmobiliaria, ya sea para ricos o no, y para quien compra para invertir o quien lo necesita para vivir. Su propuesta, que aplicarán si ganan las elecciones, será solo para viviendas habituales.