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El 15-M y la JMJ tienden puentes

Una asamblea improvisada durante el fin del vía crucis de la Jornada Mundial de la Juventud reúne en Sol a indignados y peregrinos

La Virgen de Regla bajaba la calle Alcalá para regresar a su templo sobre las 23.30. Iba con mucho retraso, pero tenía una explicación. A esa hora se producía un momento de entendimiento en la Puerta del Sol entre el 15-M y los peregrinos. Ambos grupos se han unido en una asamblea de unas 50 personas para debatir sobre la visita del Papa, con una decena de agentes de la policía alrededor y tres furgones a escasos metros. Una hora después, acabarían fundiéndose en abrazos.

“Dejemos de tirarnos piedras y botellas. Todos sabemos que esto se nos ha ido a las dos partes de las manos”, explicaba un peregrino, mientras toda la asamblea le daba la razón. Un hombre le contestaba: “No dirijamos nuestra protesta contra los peregrinos, sino contra el poder político. Tanto ellos como nosotros somos movimientos pacifistas: sin eso, no somos nada”. A su espalda, un anciano con una cruz en el cuello asentía. Junto a la escultura del oso y el madroño, el paso de palio de la Virgen de Regla les daba una tregua para que llegaran a un consenso antes de irrumpir en la plaza con sus cornetas y tambores.

“La Iglesia necesita tiempo para asumir determinadas cuestiones porque es una institución con miles de años de historia, y aún no sabe cómo tratar determinados temas, como los matrimonios homosexuales”, decía otro joven católico. La conversación se desarrolló con el canon de las asambleas del 15-M, y fue un diálogo abierto hasta las doce y media. A esa hora, el palio sevillano estaba ya junto a la cúpula de cristal del intercambiador de Sol. Fue entonces cuando la asamblea se levantó con el propósito de repetirse el domingo a las 20.00.