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Procesados del 'caso Faisán': “Es la peor ofensa que se nos podía hacer”

Personas del entorno de Enrique Pamies admiten que se muestra muy dolido y cabreado

Procesados del 'caso Faisán': “Es la peor ofensa que se nos podía hacer”

“La mayor ofensa que se me podía hacer”. Esa frase forma parte del escueto y dolorido comentario que, según medios cercanos, realizó ayer entre sus allegados el jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamies, una vez que conoció su procesamiento.

La acusación de colaboración con banda armada cayó como un mazazo sobre el ánimo de quien posee una carrera profesional curtida justamente en la lucha contra el terrorismo y cuajada de detenciones de comandos etarras, grupos de sabotaje y desarticulación de organizaciones de la órbita de ETA, así como de felicitaciones públicas y condecoraciones.

Quienes hablaron con él —se hallaba de vacaciones— lo encontraron “dolido y cabreado”, según indicaron a este diario. No tenía indicaciones respecto de su permanencia o no en el cargo, pero transmitió que éste “está siempre a disposición” de sus superiores.

Nacido en Lleida, Pamies ingresó en el Cuerpo Superior de Policía en 1980 y ya en 1983 se vinculó a la lucha antiterrorista dentro de la Brigada de Información de San Sebastián, donde realizó la mayor parte de su carrera, hasta que en 2004 fue nombrado comisario jefe de Vitoria y en 2005, jefe superior del País Vasco. Su visión temprana de la importancia de la kale borroka como cantera de ETA ayudó a dotar su persecución con más recursos.

El inspector José María Ballesteros, responsable de la brigada de terrorismo islámico de Vitoria y en la actualidad en Gipúzkoa, puede ver afectada su oposición a inspector jefe. El entorno del ex director general de la policía Víctor García Hidalgo no ofreció ninguna pista sobre su reacción. Hidalgo es el número dos del secretario provincial del PSE de Álava, Txarli Prieto, como secretario de Organización, su ocupación tras obligarle el caso Faisán a renunciar a un puesto en el consejo de administración de Caja Vital.

Fue director general de la Policía entre 2004 y noviembre de 2006 tras ocupar cargos internos —estuvo en la primera ejecutiva de Patxi López en 2003— y públicos en Euskadi. Fue portavoz de Interior en el Parlamento vasco y responsable de seguridad del PSE durante el acoso más duro de ETA a sus electos.