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Chacón se queja ante Zapatero de la operación para anular las primarias

La mayoría de los dirigentes regionales apoyan la propuesta del ‘lehendakari’ de hacer un congreso

La ministra de Defensa cree que la iniciativa perjudica sus aspiraciones a competir en las primarias

Patxi López durante su comparecencia ante los medios
Patxi López durante su comparecencia ante los medios

Desde el abismo abierto por los desastrosos resultados del 22-M, el PSOE busca a la desesperada una salida a su crítica situación en unos días que marcarán su futuro. Mientras algunos dirigentes reclaman un acuerdo entre los aspirantes a suceder a Zapatero para evitar la guerra interna de unas primarias en los peores tiempos del partido, otros plantean ahora cambios más profundos a tan solo tres días de la celebración de un crucial Comité Federal. Ante esta situación, el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, ha convocado para el viernes a los líderes regionales del partido para "compartir criterios", de cara a la reunión del Comité Federal del sábado, según fuentes socialistas.

El lehendakari, Patxi López, que ahora mismo es el dirigente regional más fuerte de los que conservan poder institucional en el PSOE tras las elecciones del pasado domingo, lanzó ayer una propuesta que sacudió las estructuras de los socialistas: convocar ya un congreso federal para elegir nuevo líder, en sustitución del presidente José Luis Rodríguez Zapatero.

López ha "reflexionado" en las últimas horas con otros líderes regionales del partido, que respaldan esta iniciativa, según explicaron ayer algunos dirigentes socialistas autonómicos a este periódico.

De otro lado, hay algunos barones que lo único que esperan es que Zapatero precise el próximo sábado en el Comité Federal el calendario para la celebración de primarias y no ven clara la celebración de un congreso extraordinario como pide el lehendakari. La ministra de Defensa, Carme Chacón, que aspira a ser candidata a la presidencia del Gobierno, habló ayer con Zapatero tras conocer la propuesta del lehendakari y se quejó de una iniciativa que, según cree, le perjudica, afirmaron a este periódico fuentes de su entorno.

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La opción López, que algunos miembros de la ejecutiva federal veían ayer con buenos ojos aunque no ha sido consensuada con el presidente del Gobierno, dejaría en segundo término la celebración de elecciones primarias que comprometió Zapatero hace mes y medio cuando anunció su retirada de la política.

Si el vencedor del congreso que pide el lehendakari es elegido candidato a la presidencia del Gobierno, tendría a su disposición el poder del partido para afrontar ese reto, algo muy distinto de lo que ocurrió cuando José Borrell ganó las primarias a Joaquín Almunia y este conservó su cargo de secretario general del PSOE.

En pleno debate sobre la celebración de las primarias, el lehendakari lanzó ayer su idea novedosa en una conferencia de prensa que había convocado para contar sus impresiones sobre los resultados del 22-M, tan pésimos para los socialistas en Euskadi como en el resto de España. López opinó que unas elecciones primarias para elegir al candidato socialista en las próximas elecciones generales no podían ser "la única respuesta" del PSOE a la debacle del pasado domingo, que supuso la mayor pérdida de poder autonómico y municipal en la historia del partido.

 

Hay que definir una nueva propuesta y una nueva orientación

Patxi López

Patxi López leyó su propuesta como si se tratara de un acto solemne ante un momento histórico: "Creo que es absolutamente necesario abrir un debate, que implique al conjunto de la militancia y que se abra a la mayor participación posible, para corregir errores y definir, sobre lo hecho, una nueva propuesta y una nueva orientación, capaz de volver a convertirse en el gran referente de progreso que siempre hemos sido", señaló.

"Más allá de que las primarias sean la fórmula más democrática para elegir a los candidatos, que lo es", explicó López, "todo esto no se consigue solamente con unas primarias para cambiar de candidato. No puede ser esa la única respuesta que demos a los ciudadanos y ciudadanas, después de lo sucedido el domingo. Y menos, como decía el vicesecretario general del PSOE [José Blanco], arreglos entre bambalinas o en una mesa camilla. Y creo que se debe dar la mayor participación, no solo en la elección del candidato, sino también en la definición de las propuestas. Y eso, en mi partido, se hace en un congreso".

Todo el mundo entiende que la propuesta de Patxi López facilitaría al nuevo secretario general que saliera de un congreso del PSOE su elección como candidato a las elecciones generales, pues contaría ya con el apoyo del máximo órgano interno del partido.

López llevará el próximo sábado su propuesta al comité federal que el PSOE tenía previsto dedicar al análisis de los resultados del 22-M y a dar el pistoletazo de salida al proceso de primarias, en el que tienen previsto competir el vicepresidente y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la ministra Carme Chacón.

Los congresos del PSOE suelen celebrarse tradicionalmente en julio. El anterior, el XXXVII, se convocó el 4, 5 y 6 de julio de 2008. El XXXV congreso, el que encumbró a Zapatero tras ganarle la partida a José Bono, también se resolvió en julio de 2000.

Otros cargos del partido solo esperan que Zapatero abra el proceso de primarias

La elección de un secretario general del PSOE lleva aparejada una mecánica muy diferente a la del proceso de primarias para elegir a un candidato electoral.

Hay participación de las bases, pero en menor medida que para la elección de un candidato, en la que el universo electoral lo componen todos los militantes, los 220.000 actualmente al corriente de pago en el partido. En cambio, los protagonistas de un congreso, entre un mínimo de 500 delegados y un máximo de 2.000, son elegidos en las asambleas territoriales y con un mayor control de los aparatos y sus federaciones. Siempre hay lugar para la autonomía, de tal manera que, en efecto, cada delegado tiene el poder de su voto cuando llegue el momento del congreso, pero previamente es más fácil llegar a los delegados que a 200.000 militantes.

Fue precisamente por esta vía por la que llegó José Luis Rodríguez Zapatero en julio de 2000 a la secretaría general del PSOE, también después de un enorme batacazo electoral. El congreso fue reñido, con cuatro candidatos, y venció Zapatero en una votación única, por solo nueve votos de diferencia con José Bono, que partía como favorito. Durante varias semanas, Zapatero visitó las federaciones socialistas proponiendo una renovación total del proyecto socialista con ayuda de un grupo de fieles, entre los que estaban en primera fila José Blanco, Trinidad Jiménez, Jesús Caldera, Consuelo Rumí, Jordi Sevilla y Juan Fernando López Aguilar.