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Zapatero se reunirá con los barones el viernes, antes del comité ejecutivo

Extremadura y Valencia apoyan; Andalucía, Castilla-La Mancha y Madrid dudan

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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha convocado a los líderes regionales para "compartir criterios" el viernes, un día antes de la celebración del Comité Federal. La convocatoria se produce tras la petición del lehendakari Patxi López de un congreso para elegir un nuevo líder que sustituya a Zapatero al frente del partido. 

No precipitarse. Esa es la actitud de la mayoría de los barones territoriales del PSOE frente a la propuesta del secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, de convocar un congreso extraordinario para sustituir a José Luis Rodríguez Zapatero. Los más arrojados fueron los líderes de Extremadura y Valencia, Guillermo Fernández Vara y Jorge Alarte, respectivamente. El primero hizo una propuesta muy similar a la del político vasco, y Jorge Alarte también se colocó en esa misma línea de trabajo para afrontar el futuro del PSOE.

La propuesta de congreso extraordinario provocó un debate interno soterrado. Todos los barones pospusieron al comité federal del sábado la respuesta y las iniciativas que puedan someterse a debate. Principalmente, porque la mayoría de ellos no consideró ayer oportuno manifestarse sobre un asunto de tanto calado cuando no se habían reunido sus respectivos órganos regionales y provinciales. Por tanto, no hubo pronunciamientos directos, sino que los barones se manifestaron a través de sus entornos o portavoces.

Barreda no se pronunciará hasta la reunión del comité federal

La situación en estos momentos pasaría por el apoyo al congreso extraordinario con bastante claridad del País Vasco, Extremadura, Valencia y Galicia. En el entorno del dirigente gallego Pachi Vázquez, por ejemplo, se reconoció que la propuesta "clásica" de congreso extraordinario debe tomarse muy en consideración.

Miembros de la ejecutiva se preguntan por la opinión de Zapatero

Pero la naturalidad con la que Galicia, Valencia y Extremadura acogen la propuesta no es tanta en otras federaciones, como Andalucía. Es más, el secretario general de los socialistas andaluces, José Antonio Griñán, considera que el congreso no es una buena idea en estos momentos, porque abocaría al partido a centrarse de manera muy intensa en procedimientos internos, lo que provocaría una mayor desafección de los ciudadanos con el PSOE. El presidente andaluz no tuvo reparos en calificar de "error de libro" la posibilidad de someter al partido a elegir ahora una nueva dirección. Otras fuentes del socialismo andaluz reconocen que, de entrada, no hay una opinión única en la federación más importante del PSOE sobre la celebración de un congreso extraordinario.

Mientras que a Griñán no le parece bien, a otros les agrada la fórmula. En Madrid, su secretario general, Tomás Gómez, no ha opinado aún sobre la propuesta de su compañero vasco. Tampoco hay un criterio formado en Castilla-La Mancha. El secretario general de los socialistas de esa federación, José María Barreda, pospuso hasta el próximo sábado su decisión, una vez que escuche las propuestas de sus compañeros. Ahora bien, tanto Barreda como otros miembros de la ejecutiva federal recuerdan que, hace 48 horas, el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió a ese órgano de dirección que le dejara cierto margen para que el sábado hiciera una propuesta sobre el procedimiento de elección y designación de candidato. ¿Qué piensa Zapatero?, se preguntaban ayer algunos barones. Otros, como Joaquim Nadal, del PSC, optaron por dar carta blanca al líder. "Zapatero tiene la facultad de decidir el procedimiento para la elección del candidato", recordó.

El prestigio que tiene Patxi López dentro del partido provocó que, al menos, la idea se tomara en consideración. Así, hoy mismo algunos secretarios regionales reunirán a sus ejecutivas para debatir sobre la propuesta de congreso extraordinario. Eso hará Roberto Jiménez, secretario general de Navarra, aunque tanto este dirigente como el riojano Juan Francisco Martínez-Aldama siempre han estado en la línea de encontrar un candidato de consenso si es que se produjeran primarias. Ante esta propuesta, primero reunirán a sus ejecutivas y, con un criterio compartido entre todos, apoyarán o no la apuesta de Patxi López. El PSOE de Baleares de momento no ha emitido opinión alguna.

El secretario general de los socialistas asturianos, Javier Fernández, tampoco tiene aún fijada su posición, aunque en su entorno señalan que la opción de adelantar el congreso nunca le pareció mal. Su compañero de federación y miembro de la ejecutiva federal Álvaro Cuesta, que ayer mismo defendió el procedimiento de primarias, dijo a este periódico que la propuesta del lehendakari es "plenamente estatutaria y la fórmula más tradicional del PSOE". Cuesta adoptó el tono más aséptico posible al señalar que si la propuesta de congreso la formula el comité federal, esto supondrá en la práctica "una especie de moción de censura a la ejecutiva federal" a la que él pertenece y que dirige Zapatero.

Pero la asepsia no era lo que predominaba ayer en los comentarios de algunos diputados, que se preguntaban por qué algunos barones regionales no querrían ahora hacer primarias. En el entorno del lehendakari aseguraron a este periódico que a López siempre le pareció más adecuada la fórmula de un congreso que la de un proceso de elecciones internas para elegir al nuevo candidato. De esta manera, se puede hablar no solo de nombres propios, sino que puede elaborarse desde cero un nuevo proyecto político.

No obstante, para destacados miembros de la ejecutiva la última palabra sobre el procedimiento no está dicha. Es más, el secretario de Organización, Marcelino Iglesias, reiteró ayer que "las primarias son el procedimiento para elegir al candidato electoral", mostrándose ajeno, en teoría, a la propuesta de congreso extraordinario. Fuentes de la dirección del partido señalan que, por tanto, Patxi López habría hablado con otros barones e incluso con algún miembro de la dirección federal, pero no con la mayoría.