CARTAS AL DIRECTOR
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Ortografía bajo mínimos

Los lectores opinan sobre las faltas de ortografía, los jóvenes y el mercado laboral, la Sanidad madrileña y sobre la contaminación acústica

Diccionarios utilizados para resolver una duda en las oficinas de la Real Academia de la Lengua en Madrid.
Diccionarios utilizados para resolver una duda en las oficinas de la Real Academia de la Lengua en Madrid.Jaime Villanueva

La ortografía está en sus mínimos históricos y la pandemia no ha tenido nada que ver. A la extraña desaparición de los acentos, similar a la de los dinosaurios en el Cretácico, siguió la práctica extinción de las comas y otros signos de puntuación. Ahora, para rematar, algunos se empeñan en eliminar las mayúsculas tanto del nombre como de los apellidos. Dense una vuelta por las redes sociales y comprobarán que no exagero ni un pelo. Ante tanto disparate ortográfico, del que no se salva ni el apuntador, sería interesante que la Real Academia Española se pronunciara, aunque solo fuese para confirmar que aquello de diferenciar entre nombres comunes y nombres propios mediante mayúsculas y minúsculas —felicidad y Felicidad, por ejemplo— que nos habían enseñado en la escuela no es algo caduco, aunque ahora parezca que lo que toca es escribir todo en minúsculas. Y a poder ser, sin tildes.

Ignasi Castells Cuixart. La Garriga (Barcelona)


Demos paso a los jóvenes

He leído en las dos últimas semanas los reportajes sobre la juventud actual, su falta de expectativas, su falta de trabajo, etc. Es descorazonador leer la amargura que transmiten en las entrevistas. Jóvenes treintañeros que siguen viviendo con sus padres porque no tienen ingresos propios, no tienen un techo propio ni pueden plantearse formar una familia propia. No creo que la mejor forma de acabar con la tragedia del paro juvenil sea alargar la vida laboral de los que nos acercamos a la edad de la jubilación. Yo seguiré cotizando hasta los 67, 68 años, o más, pero un joven no podrá cotizar para mi jubilación ni para la suya porque les estamos impidiendo el paso al mercado laboral, ocupado en buena parte por gente que no podrá jubilarse a los 65 años.

Paulino Cazallas Escribano. Ciudad Real


Manifestación en defensa de la sanidad pública en Madrid.
Manifestación en defensa de la sanidad pública en Madrid.Ricardo Rubio / Europa Press

La imposible sanidad madrileña

Vivo en la Comunidad de Madrid. Intento pedir cita en mi centro de salud con la doctora mediante la aplicación de cita sanitaria, y esta me devuelve este mensaje “no se encontraron citas libres en los 14 días siguientes a la fecha indicada”. Llamo al centro de salud más de diez veces, en cada llamada se pierden aproximadamente unos cuatro minutos entre las indicaciones del coronavirus y dar los datos al ordenador; y cuando te pasan cuelgan o se corta la llamada. No quiero esta libertad, me aterra.

Joaquín Vicente Mateos. Madrid


Lucha contra la contaminación acústica

Agradecería que ante la gravedad y reincidencia de saltarse la ley que cometen infinidad de personas modificando en coches, motos y motocicletas los tubos de escape y demás componentes para conseguir más potencia y sobre todo para hacer muchísimo más ruido, se iniciara una campaña de educación y seguimiento por parte de la Policía Local para que se cumplan las leyes y ordenanzas municipales, y especialmente para que se eviten las grandes molestias que producen. Tampoco estaría de más que fueran conscientes de los daños de gravedad que puede sufrir su salud auditiva en cuanto pasasen unos años.

Policarpo Muñoz Martínez. L’Eliana (Valencia)


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