Columna
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Teletrabajo, no tele-explotación

La adaptación deprisa y corriendo de muchas empresas al trabajo en remoto se ha convertido en la excusa para que la jornada laboral se solape con el conjunto del día

Una mujer realiza trabaja desde su casa en Barcelona.
Una mujer realiza trabaja desde su casa en Barcelona.Enric Fontcuberta / EFE

Con la amenaza del coronavirus sobrevolando parece inevitable la expansión del teletrabajo. En esta cuestión España, tan presencialista, nunca ha tenido una posición destacada. Según el INE, en 2019 solo el 7% de los ocupados (1,4 millones de trabajadores) realizaban esta práctica de manera ocasional y algo menos, el 5%, de manera habitual. Las dos cifras están lejísimos del tercio que se alcanza en países como Finlandia, Luxemburgo o Países Bajos....

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