
El hombre que alza la voz en el vagón del metro
Es fácil tratar con abstracciones. Lo difícil es hacerlo cuando las necesidades de quienes nos rodean se vuelven dolorosamente concretas

Es fácil tratar con abstracciones. Lo difícil es hacerlo cuando las necesidades de quienes nos rodean se vuelven dolorosamente concretas