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Corea del Sur acusa a Corea del Norte de lanzarle centenares de globos cargados de desechos

El ejército surcoreano detecta más de 250 bolsas de basura días después de que Pyongyang amenazara con responder al envío de propaganda contraria al régimen desde el sur

Unos globos cargados con bolsas de basura caídos sobre Corea del Sur, este miércoles.
Unos globos cargados con bolsas de basura caídos sobre Corea del Sur, este miércoles.EFE/EPA/ROK JCS

Corea del Sur ha acusado este miércoles a su vecino del Norte de haber lanzado sobre su territorio al menos 260 globos que transportaban desechos, según recoge la agencia de noticias surcoreana Yonhap. El suceso se ha producido tres días después de que el Gobierno de Pyongyang amenazara con enviar “montones de porquería” a través de la frontera en represalia por los panfletos contra el régimen de Kim Jong-un que unos activistas surcoreanos habían enviado al país vecino a principios de mes.

El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur (JCS, por sus siglas en inglés) ha informado de que varios centenares de dirigibles blancos procedentes del Norte han caído en distintos lugares de la nación desde el martes por la noche. Algunos han llegado incluso hasta provincias del sur. Se trata del mayor número de globos lanzados por Pyongyang, que ya recurrió a esta medida en 2016 y 2018, y el JCS no descarta que la cifra aumente.

“Estos actos violan claramente el derecho internacional y amenazan seriamente la seguridad de nuestro pueblo”, ha declarado el JCS en un comunicado. “Corea del Norte es la única responsable de todos los daños que causen los globos. Advertimos severamente [a Pyongyang] que detenga inmediatamente su acto inhumano y vulgar”, ha urgido el JCS, que añade que se encuentra cooperando estrechamente para enviar una respuesta con el Comando de la ONU, liderado por EE UU y encargado de supervisar las actividades de la Zona Desmilitarizada que separa las dos Coreas.

Horas después de ser detectados, Pyongyang ha prometido lanzar más globos, según el medio estatal norcoreano KCNA. En concreto, han prometido decenas más que los que fueron enviados desde Seúl.

En las fotos difundidas por el Ministerio de Defensa surcoreano se aprecian globos blancos de gran tamaño que transportan bolsas con distintos tipos de basura, desde botellas de plástico y desechos de papel y cartón, hasta partes de zapatos. Muchos iban incluso cargados de estiércol y baterías. Algunos han caído en viñedos, invernaderos y campos de arroz de distintos puntos del país, según la agencia Yonhap. El JCS ha informado de que se han encontrado más en otras regiones de Corea del Sur, incluso en el condado suroriental de Geochang, ubicado 218 kilómetros al sur de Seúl.

Las autoridades emitieron el martes por la noche varios mensajes de alerta instando a la población a no realizar actividades al aire libre. Este miércoles, han aconsejado a los residentes que no toquen los objetos caídos y que informen directamente a las autoridades militares o policiales si encuentran nuevos globos. También han advertido que estos pueden causar daños al caer y provocar desperfectos en aeropuertos y carreteras. En 2016, un vehículo y el tejado de una casa acabaron dañados después de un lanzamiento similar. Los equipos militares de Respuesta Química, Biológica y Radiológica y de Desactivación de Artefactos Explosivos están investigando las muestras.

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Eric Foley, director ejecutivo de la ONG surcoreana Voice of the Martyrs, que regularmente envía globos con mensajes contra el régimen de Kim Jong-un hacia el Norte, ha descrito los dispositivos electrónicos y los cables adheridos a los dirigibles como “aparatos con temporizador simple, sin ningún tipo de control remoto ni explosivo”, recoge el medio NK News. “Es un lanzamiento rápido y sucio, no se trata de ninguna tecnología avanzada. Lo han hecho para enviar algo que se detecte rápidamente y cause revuelo”, opina Foley.

Los lanzamientos se producen después de que el viceministro de Defensa norcoreano, Kim Kang-il, emitiera el domingo un comunicado en el que advertía que la República Popular Democrática de Corea (el nombre oficial de Corea del Norte) esparciría “pronto” “montones de desechos y suciedad sobre las áreas fronterizas e interiores de la República de Corea”. Pyongyang acusa a su vecino del sur de llevar a cabo “una despreciable guerra psicológica” al “difundir folletos y varias cosas sucias cerca de las áreas fronterizas de la RPDC”. “Corea del Sur experimentará directamente cuánto esfuerzo se requiere para eliminar [la basura]”, amenazó Kim.

Basura esparcida por una calle de Seúl, en Corea del Sur, procedente de un globo cargado con deshechos enviado desde Corea del Norte, este miércoles.
Basura esparcida por una calle de Seúl, en Corea del Sur, procedente de un globo cargado con deshechos enviado desde Corea del Norte, este miércoles.ROK JCS / HANDOUT (EFE)

Durante años, desertores norcoreanos y numerosos activistas surcoreanos han enviado panfletos al Norte mediante globos, con el objetivo de alentar a sus vecinos a alzarse contra la dictadura. A principios de mes, el desertor Park Sang-hak lanzó 300.000 folletos instando al pueblo norcoreano a “levantarse y poner fin” al régimen de Kim Jong-un. Los panfletos, que llegaron al otro lado del Paralelo 38 en 20 globos, iban acompañados de unas 2.000 unidades USB que contenían archivos de música surcoreana, incluidas canciones de K-pop.

Hoy, Park ha anunciado que organizará nuevos lanzamientos en respuesta a los del Norte. “El viento cambiará en unos días, y estaremos listos para enviar cosas de inmediato”, ha asegurado. Asimismo, ha pedido al Gobierno surcoreano y a las Fuerzas Armadas responder a Corea del Norte con su misma moneda. “¿No debería el ejército enviar al menos la bandera nacional?”, se pregunta este activista.

Si bien el lanzamiento de globos no debería desencadenar una confrontación de inmediato, si Seúl responde, Pyongyang podría utilizarlo como pretexto para una escalada mayor. En 2014, la acción militar norcoreana contra globos surcoreanos resultó en un breve intercambio de disparos entre los dos países, que siguen oficialmente en guerra, puesto que la guerra de Corea (1950-1953) terminó con un armisticio en lugar de un tratado de paz.

Pyongyang teme que la afluencia de información externa represente eventualmente una amenaza para su líder supremo. En 2020, en protesta contra el envío de panfletos, derribó la oficina de enlace intercoreana e interrumpió todas las líneas de comunicación entre las dos partes. Después de aquel incidente, el Gobierno del progresista Moon Jae-in aprobó una ley que prohibía el envío de propaganda a través de la frontera, argumentando que era una medida necesaria para gestionar las tensiones y proteger a los residentes de las zonas fronterizas. La Corte Constitucional surcoreana, sin embargo, dictaminó el año pasado que dicha normativa era inconstitucional y que restringía la libertad de expresión.

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