Biden anuncia el envío de 31 tanques M-1 Abrams a Ucrania

El presidente de EE UU habló por teléfono con los líderes de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido antes de confirmar públicamente la medida

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, durante la rueda de prensa en la que ha anunciado este miércoles la entrega de 31 tanques a Ucrania.Foto: SUSAN WALSH (AP) | Vídeo: Reuters

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, cumplía 45 años este miércoles y no ha podido recibir mejor regalo. Estados Unidos enviará a su país 31 tanques M-1 Abrams, los necesarios para completar un batallón de las fuerzas ucranias, según ha confirmado el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en una intervención en la Casa Blanca que certifica el giro de Washington respecto al material militar que entrega a Kiev.

El anuncio de Biden, que ya habían adelantado medios estadounidenses un día antes, coincide en el tiempo con el del Gobierno alemán, que entregará 14 de sus tanques Leopard 2 a las fuerzas ucranias y autorizará que otros países también suministren esos vehículos de fabricación germana. Hasta ahora, los dos grandes países aliados —Alemania por la parte europea y Estados Unidos— se habían mostrado reacios a proporcionar material ofensivo a Kiev por el miedo a una escalada en el conflicto.

“Los tanques Abrams son los más eficientes del mundo, son extremadamente complejos de operar y de mantener, por lo que también vamos a suministrar a Ucrania las partes y los equipos necesarios para el mantenimiento de estos tanques en el campo de batalla”, ha explicado Biden.

La partida de los 31 tanques, fabricados por General Dynamics, tendrá un valor aproximado de 400 millones de dólares (366 millones de euros). El presidente estadounidense ha puntualizado que entregarlos a Ucrania “llevará tiempo”. Serán necesarios meses para ponerlos a punto, trasladarlos y, sobre todo, adiestrar en su uso a los soldados de la república exsoviética. La formación de estos militares, ha agregado el inquilino de la Casa Blanca, buscará “mejorar su capacidad de maniobra en campo abierto” y sus capacidades militares a largo plazo. Altos funcionarios que hablaron bajo la condición del anonimato han precisado que ese entrenamiento tendrá lugar en un tercer país, sin especificar.

Los países aliados “estamos unidos y decididos” en el apoyo a Ucrania, ha asegurado el presidente estadounidense. El jefe de Estado ruso, Vladímir Putin, “creía que con el tiempo nuestra determinación empezaría a derrumbarse. Estaba muy equivocado”. Biden ha insistido en que el envío del nuevo armamento “no representa una amenaza de ofensiva contra Rusia”.

Inmediatamente antes de su declaración, el presidente estadounidense había hablado por teléfono con el canciller alemán, Olaf Scholz; el jefe de Estado francés, Emmanuel Macron; la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el jefe de Gobierno británico, Rishi Sunak, sobre la asistencia a Ucrania, según había apuntado la Casa Blanca.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Los anuncios de Washington y Berlín ponen fin a un importante desacuerdo entre los aliados acerca de la mejor manera de asistir a Ucrania, que reclamaba los tanques para responder a la ofensiva que Rusia parece estar preparando para los próximos meses y para recuperar al menos parte de los territorios ocupados por Moscú. La semana pasada, los socios no lograron ponerse de acuerdo en una reunión de responsables de Defensa en la base aérea de Ramstein, en Alemania.

En su intervención, Biden ha dado las gracias en público a Scholz por aprobar finalmente el envío de 14 Leopards a Ucrania. “Alemania ha estado a la altura. El canciller ha defendido la unidad (occidental) en todo momento”, ha sostenido.

El Pentágono consideraba que los Abrams no eran la solución más práctica. Aunque son unos vehículos muy ágiles y resistentes, requieren un adiestramiento especial para su manejo. También consumen enormes cantidades de queroseno para aviones y necesitan un grupo de apoyo muy numeroso para garantizar su mantenimiento: sus cadenas logísticas serían más complicadas de construir. En cambio, el Leopard utiliza mucho menos combustible y está más establecido entre los ejércitos europeos, lo que facilita el trazado de sus cadenas logísticas hacia Ucrania.

Finalmente la Casa Blanca aceptó el envío de los Abrams y Scholz dio su visto bueno al suministro de Leopards. “El anuncio de hoy realmente ha sido producto de buenas conversaciones diplomáticas, como parte de nuestras consultas habituales con nuestros socios y aliados sobre asistencia de seguridad para Ucrania”, ha apuntado un alto funcionario.

El compromiso implica que los tanques estadounidenses tardarán aún meses en llegar. La idea, según los funcionarios en Washington, es que estos vehículos respondan a las necesidades “a largo plazo” de las fuerzas ucranias -las inmediatas vendrían cubiertas por los blindados alemanes-. Por un lado, ello da más tiempo a completar la formación de las tropas ucranias que los manejarán, una tarea compleja. Por otro, rubrica la idea que Biden repite una y otra vez: que Washington apoyará a Kiev “con lo que necesite durante todo el tiempo que necesite”, por mucho que dure la guerra.

“Queremos asegurarnos de que les ayudamos en los combates que afrontan hoy, y también en los combates que afrontarán el día de mañana”, apuntaba el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca John Kirby en una rueda de prensa tras las palabras del presidente.

Tanques con una larga hoja de servicios

Bautizado con su nombre en honor de un general de artillería del ejército estadounidense en la guerra de Vietnam, Creighton Abrams, este tanque tripulado por cuatro personas entró en servicio en la década de los ochenta, está dotado de un motor de 1.500 caballos y un cañón de 120 milímetros. Jugó un papel fundamental a la hora de rendir a las fuerzas de Sadam Husein en Irak en 2003, y ha participado también en la guerra en Afganistán. El Pentágono lo describe como un vehículo de “poderío letal, una capacidad de supervivencia sin paralelo y una capacidad de maniobra audaz”.

Al batallón de 31 Abrams le acompañarán vehículos militares M88, que tendrán como misión remolcar y reparar los tanques averiados, según ha precisado Biden en su anuncio.

Los analistas de Estados Unidos y la OTAN consideran que Rusia prepara una importante ofensiva para la primavera, y se está rearmando y reclutando efectivos para ello. En diversas ocasiones, los mandos estadounidenses han apremiado a suministrar a Ucrania los equipos que necesita con la mayor rapidez posible.

La semana pasada, Washington anunció una nueva partida por valor de 2.500 millones de dólares en asistencia para Kiev, que eleva a más de 27.000 millones de dólares su ayuda desde el comienzo de la guerra. En esa partida figuraban cientos de vehículos blindados, incluidos Bradleys y Strykers, y sistemas Avenger de defensa antiaérea.

La partida de tanques Abrams se tramitará a través de una vía diferente a la de estos equipos, más lenta. En lugar de recurrir al material que ya tiene disponible en los arsenales del Pentágono, el Gobierno estadounidense utilizará un fondo conocido como Iniciativa de Asistencia para la Seguridad de Ucrania, que permite que Washington pueda comprar armamento a las empresas fabricantes.

Ello permite a EEUU ganar tiempo para adiestrar a los soldados ucranianos. Pero además, según Kirby, el Pentágono no contaba con Abrams excedentes en sus inventarios. “Todos están siendo provechosamente utilizados”, ha asegurado.

Sigue toda la información internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

Sobre la firma

Macarena Vidal Liy

Es la corresponsal de EL PAÍS en Asia. Previamente trabajó en la agencia EFE, donde ha sido delegada en Pekín, corresponsal ante la Casa Blanca y en el Reino Unido. También ha cubierto conflictos en Bosnia-Herzegovina y Oriente Medio como enviada especial. Es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS