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El informe del comité sobre el asalto al Capitolio concluye que Trump conspiró para revertir el resultado electoral

“Ninguno de los acontecimientos del 6 de enero habría ocurrido sin él”, detalla la comisión del Congreso sobre la insurrección “que puso en riesgo la vida de los legisladores de EE UU”

Foto de familia del comité investigador del asalto al Capitolio, este lunes en Washington tras celebrar su última reunión. Foto: JACQUELYN MARTIN (AP) | Vídeo: EPV
María Antonia Sánchez-Vallejo

El informe del comité de la Cámara de Representantes sobre el asalto al Capitolio, el 6 de enero de 2021, ha concluido que el entonces presidente en funciones Donald Trump conspiró criminalmente “con varias partes” para anular los resultados legales de las elecciones de 2020 y no actuó para impedir que sus partidarios atacaran la sede parlamentaria. El comité respalda así su recomendación de que Trump sea juzgado por incitar a una insurrección que se cobró varias víctimas mortales.

Los testigos, que van desde muchos de los ayudantes más cercanos de Trump a miembros de las fuerzas del orden pasando por algunos de los alzados, detallaron las acciones de Trump en las semanas previas a la insurrección y cómo su amplia campaña de presión para anular su derrota influyó directamente en quienes entraron por la fuerza en el Capitolio el 6 de enero de 2021 tras romper la barrera policial.

“La causa central del 6 de enero fue un hombre, el expresidente Donald Trump, al que muchos otros siguieron”, dice el texto. “Ninguno de los acontecimientos del 6 de enero habría ocurrido sin él”. La insurrección amenazó gravemente la democracia y “puso en riesgo la vida de los legisladores estadounidenses”, concluyó el panel, formado por nueve miembros

El documento, de más de 800 páginas, se basa en 1.200 entrevistas realizadas durante 18 meses, diez audiencias públicas y cientos de miles de documentos, entre ellos correos electrónicos que probarían los fallos de seguridad, según una investigación de la cadena NBC, así como en las sentencias de más de 60 tribunales federales y estatales. Otra de las revelaciones del informe son las presiones ejercidas sobre la testigo Cassidy Hutchinson, exasistente del jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, para que olvidara pruebas o detalles que pudieran perjudicar al expresidente. Bajo juramento, Hutchinson protagonizó en junio una intervención demoledora contra el republicano. Citando dos fuentes anónimas, la CNN también señala que Hutchinson ha transmitido esas presiones al Departamento de Justicia, que lleva a cabo su propia investigación del 6 de enero.

Según el adelanto divulgado este lunes, el informe final enumera 17 conclusiones, analiza las implicaciones legales de las acciones de Trump y de algunos de sus colabores e incluye recomendaciones al Departamento de Justicia para investigar o enjuiciar a Trump y otras personas, además de sugerencias a los legisladores para evitar un ataque semejante en el futuro. La publicación del informe se produce tres días después de que el comité pidiera a los fiscales federales que enjuicien al expresidente republicano por cuatro delitos, incluidos los de obstrucción a la justicia e insurrección, por su intento de revertir los resultados de las elecciones presidenciales de noviembre de por 2020 y desencadenar así el ataque a la sede parlamentaria.

“En lugar de honrar su obligación constitucional de ‘procurar que las leyes sean fielmente ejecutadas’, el presidente Trump en cambio conspiró para anular el resultado de las elecciones”, dijo el comité de la Cámara de Representantes, liderado por los demócratas, en un resumen de 160 páginas del informe adelantado el lunes. Los demócratas perdieron la mayoría de la Cámara en favor de los republicanos, que la asumirán en enero, en las elecciones de medio mandato celebradas en noviembre.

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Horas antes de la publicación de los resultados de la investigación, una exclusiva de la cadena televisiva NBC apuntaba a los fallos de seguridad que impidieron prevenir el asalto armado al Capitolio. Un informante advirtió al FBI semanas antes del suceso de que la ultraderecha interpretó un tuit de Trump animando a sus partidarios a concentrarse ante el Capitolio el día 6 de enero -la fecha prevista para certificar oficialmente la victoria de Joe Biden en las urnas- como “una llamada a las armas”. El correo electrónico del agente federal, inédito hasta ahora, se suma a las crecientes pruebas de que el FBI tenía avisos de inteligencia de que el 6 de enero era una amenaza importante, indica la información de la NBC.

La prueba electrónica se hace eco del tuit que Trump, entonces presidente en funciones, publicó a la 1.42 de la madrugada del 19 de diciembre, en el que animaba a sus partidarios a una protesta “salvaje” ante el Capitolio para impedir la certificación oficial de la victoria de Biden y, por tanto, su confirmación como nuevo presidente de EE UU, un trámite habitualmente protocolario que la acción de la horda trumpista convirtió en un “intento de golpe de Estado”, en palabras del comité investigador, perpetrado en el corazón mismo de la democracia estadounidense. El correo dirigido al FBI por uno de sus agentes, que sigue en nómina de la agencia pero cuya identidad la NBC preserva, advertía de que el tuit de Trump estaba “ganando adeptos” en las redes sociales.

Según la cadena, la información que la fuente envió al FBI en las semanas previas al asalto, extraída de conversaciones en diversos foros radicales online, reseñaba debates sobre la guerra civil, la posibilidad de ahorcar a traidores y llamamientos a las milicias a tomar las armas. Destacaban mensajes como “la guerra es inevitable”; “se va a desatar el infierno”; “preparados y cargados”; “mi pólvora está seca, mis armas están limpias”, y “no tengo miedo a la muerte y con gusto mataré para preservar nuestro país”. Incluía información sobre un extremista del movimiento boogaloo, uno de los más extremos de la nebulosa ultraconservadora, que, aseguraba, estaba dispuesto a morir en Washington el 6 de enero.

Esta nueva información se suma al resto de evidencias que las semanas siguientes al ataque y mientras avanzaban las investigaciones se fueron conociendo acerca de los indicios que el FBI tenía sobre la amenaza existente. La policía encargada de proteger el Capitolio alertó incluso de ella pocos días antes del ataque. Pese a ello, el comité de la Cámara de Representantes evitó en su informe publicado en enero de este año, con motivo del primer aniversario, hablar de los fallos en la transmisión de información de las fuerzas de seguridad. La labor de los responsables de las fuerzas del orden ha sido ampliamente cuestionada, con los propios agentes del Capitolio denunciando haber sido abandonados a su suerte aquel día. En su particular contrainforme, difundido este miércoles, el Partido Republicano abunda en la teoría de los fallos de los servicios de seguridad e inteligencia.

La presencia en la violenta protesta de milicias armadas como Oath Keepers, cuyo líder ha sido condenado por sedición, o Proud Boys, a punto de correr la misma suerte, puso de manifiesto según estas pruebas la insuficiente gestión de las autoridades para atajar la revuelta.

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