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El Movimiento 5 Estrellas se erige como la última bala que puede parar a la derecha italiana

Los expertos pronostican un gran crecimiento en el sur de los ‘grillinos’, único factor capaz de discutir la mayoría absoluta de la coalición conservadora en las elecciones del domingo

Giuseppe Conte, líder del Movimiento 5 Estrellas, visita el Mercado Central de Milán, durante la campaña electoral, el pasado lunes.
Giuseppe Conte, líder del Movimiento 5 Estrellas, visita el Mercado Central de Milán, durante la campaña electoral, el pasado lunes.DPA vía Europa Press (DPA vía Europa Press)

En 2013, nadie supo anticipar lo que venía. Tampoco en 2018 los analistas imaginaron el vendaval populista que barrería una era política en Italia. En ambas elecciones, un partido antisistema de compleja naturaleza y electorado horizontal rompió los esquemas de los expertos en sondeos y del resto de partidos políticos. El Movimiento 5 Estrellas (M5S), un artefacto creado por el cómico Beppe Grillo y Gianroberto Casaleggio, un visionario de la comunicación digital, superó con creces los pronósticos y ganó ambas elecciones. La primera vez no quiso gobernar. La segunda, en 2018, asaltó los palacios de Roma y participó en todos los ejecutivos de la legislatura. Hoy, cuando la extrema derecha se prepara para hacer lo mismo, la formación que lidera el ex primer ministro Giuseppe Conte se ha convertido de nuevo en la única esperanza para frenar su auge. Y todo el partido, o lo poco que queda por decidir, se jugará en el sur de Italia.

La posibilidad es muy remota, señalan todas las fuentes consultadas. La ley electoral actual —conocida como Rosatellum (por su autor, Ettore Rosato, parlamentario de Partido Democrático cuando fue redactada) y aprobada en 2017— es una mezcla de sistema proporcional y mayoritario con el que se elige a 400 diputados y 200 senadores —ha habido una reducción reciente de parlamentarios que todavía complica más la cuestión—. Se premian las coaliciones formadas a priori. De modo que la izquierda, incapaz de abandonar sus peleas y formar una gran alianza como la derecha, se verá muy debilitada. La mayoría absoluta del grupo que forman Hermanos de Italia, la Liga y Forza Italia se da casi por descontada. Pero si el M5S obtuviese un resultado enorme en el sur, como en las últimas elecciones, podría complicar el paseo triunfal de Meloni y sus socios. Ahí está la batalla ahora.

Renta Ciudadana, clave en el voto del sur

Los últimos sondeos publicados, de hace algo más de una semana, daban a los grillinos en torno al 12%-13% de apoyos. Pero ha habido cambios. Meloni ha cometido un error de manual desacreditando la Renta Ciudadana y anunciando su eliminación. Se trata de la medida estrella del M5S en la última legislatura, una ayuda para desempleados que ha funcionado como contrapunto a la pobreza del sur y mantiene toda su fuerza como arma electoral. Hoy la perciben en Italia 1,05 millones de hogares, con un importe medio de 581 euros (según datos de la Seguridad Social italiana). En algunas regiones del sur, como Campania, llega hasta el 12% de las familias. Muchos ahora están valorando modificar su voto en función de este asunto. Pero Meloni tiene reparos en hacerlo, pese a que por ahí pasa parte de la batalla.

Roberto D’Alimonte, analista político y elaborador de sondeos, cree que todavía es posible que se obre el milagro (para la izquierda). “Si llegan al 20% de los votos a nivel nacional, quiere decir que en zonas del sur tienen el 30% o el 35%. Y con esa cifra puede saltar el mecanismo para que ganen colegios uninominales quitándoselos a la derecha. Si nos sorprendiesen una vez más, podría poner en crisis la posible mayoría absoluta. Es el único escenario que veo en el que la derecha podría sufrir”, analiza. En ese caso, la coalición de derechas se vería obligada a formar un pacto con otros partidos, como la agrupación centrista que lideran el ex primer ministro Matteo Renzi y el exministro Enrico Calenda. La esperanza para el bloque progresista consiste en que las dificultades agudizaran las discrepancias entre los tres partidos y pudiera crearse así una situación de bloqueo que obligara a optar por una tercera vía. “Ahí Sergio Mattarella [el presidente de la República] podría jugar un papel importante”, señalan fuentes del Partido Democrático.

La empresa es complicada. Pero para Nando Pagnoncelli, autor de los sondeos del Corriere della Sera o del canal 7, hay tres factores que explican el fenómeno. “Primero los temas: Renta Ciudadana y salario mínimo. El M5S da la sensación de estar del lado de la gente con dificultades para salir adelante. En segundo lugar, el posicionamiento: el partido se coloca hoy en el centroizquierda y libra una batalla solitaria sin entrar en ninguna coalición. Y eso le favorecerá, sobre todo en el sur. Tercero: el efecto Conte. Conte podía no usar el lenguaje de Grillo, pero hace de abogado del pueblo. En mi opinión, el resultado final no cambiará, pero sí variará la fuerza de cada partido y su dimensión en el Parlamento”, concluye Pagnoncelli.

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La derecha es plenamente consciente de la situación y ha intensificado sus mensajes en el sur de Italia. De hecho, Meloni cerrará el viernes la campaña en Bagnoli, el barrio napolitano obrero donde más porcentaje de familias percibe la Renta Ciudadana. La estrategia plantea dudas en el partido, ya que el subsidio es muy apreciado en esas zonas y cada vez que la líder de Hermanos de Italia anuncia que lo eliminarán, pierde algunos votos. Pero la diferencia con el otro bloque en el resto del país es tan pronunciada que la confianza en el partido sigue siendo total.

Giorgia Meloni, en un acto de campaña electoral, este mes de septiembre.Foto: Bloomberg | Vídeo: EPV

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Sobre la firma

Daniel Verdú
Nació en Barcelona en 1980. Aprendió el oficio en la sección de Local de Madrid de El País. Pasó por las áreas de Cultura y Reportajes, desde donde fue también enviado a diversos atentados islamistas en Francia o a Fukushima. Hoy es corresponsal en Roma y el Vaticano. Cada lunes firma una columna sobre los ritos del 'calcio'.

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