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Trump arremete contra dos jueces del Supremo en un nuevo desafío a la Justicia

El presidente defiende que las magistradas Sotomayor y Ginsburg deberían recusarse en casos que tengan que ver con él

Trump
Donald Trump, durante su visita a India. REUTERS

El presidente Trump redobla su pulso con el sistema judicial, en un nuevo desafío a la separación de poderes, con un insólito ataque a dos juezas progresistas del Tribunal Supremo. Trump, de visita oficial en India, ha defendido este martes que las jueces Ruth Bader Ginsburg y Sonia Sotomayor, nombradas a iniciativa de Administraciones demócratas, deberían recusarse en cualquier caso en el que estuviera implicado el presidente. Lo hizo después de que la juez Sotomayor emitiera el viernes un voto particular, tras un fallo del Supremo que desbloqueaba por 5 votos a 4 una medida migratoria del presidente, en el que acusaba a sus compañeros de tribunal de tolerar el abusivo recurso de la Administración a un mecanismo de emergencia para elevar casos al Supremo. El presidente mencionaba también críticas históricas hacia su persona realizadas por la juez Ginsburg.

“Sotomayor acusa a los jueces nombrados por el Partido Republicano de estar sesgados a favor de Trump”, dijo Trump en Twitter, citando a una periodista de Fox News. “Es una cosa terrible de decir. ¿Trata de avergonzar a algunos para que voten como ella? Nunca criticó a la juez Ginsburg cuando me llamó impostor. Las dos deberían recusarse en asuntos de Trump o relacionados con Trump”, añadió el presidente.

Trump ha vuelto al voto particular de Sotomayor durante una conferencia de prensa en Nueva Delhi. “Su declaración fue tan inapropiada... una declaración terrible para una juez del Supremo”, ha dicho.

El contenido del voto particular redactado por Sotomayor, de siete páginas, es mucho más matizado de lo que sugiere el presidente, cuyos comentarios son una reacción a un titular discutible. Sotomayor no acusa directamente de sesgo a favor del presidente a los jueces nombrados por Administraciones republicanas, que tras los dos nombramientos de Trump son clara mayoría. Lo que dice la juez es que el Gobierno acude con demasiada rapidez al Supremo tras perder en instancias inferiores, alegando “una emergencia detrás de otra”, y que los jueces lo toleran, contribuyendo a “la ruptura del proceso de apelación”. Y concluye que “el comportamiento del tribunal en solicitudes de sobreseimiento ha beneficiado a un litigante por encima de todos los demás”, en referencia a la Administración.

Respecto a Ruth Bader Ginsburg, de 86 años, la juez progresista que más tiempo lleva en el Supremo, el presidente se refiere a unos comentarios que hizo ella durante la campaña de 2016, en los que se refirió a Trump como “impostor” y dijo que no se lo imaginaba de presidente. La prestigiosa juez pidió perdón públicamente y dijo que eran comentarios “desacertados” para una juez del Supremo.

El insólito ataque del presidente a dos jueces del Supremo se suma a una sucesión de comentarios críticos e intromisiones en el sistema judicial desde que fuera absuelto por el Senado en el juicio por su impeachment a principios de este mes. Atacó a la juez que presidía el caso contra su amigo Roger Stone, que fue condenado la semana pasada a más de tres años de prisión por mentir en el Congreso y manipular a testigos, en un caso relacionado con la trama rusa. El propio fiscal general, su fiel aliado William Barr, le pidió que contenga sus ataques en Twitter que hacen “casi imposible” su trabajo. Sus críticas a jueces por fallos que no le gustan han sido frecuentes, pero ha solido contenerse a la hora de atacar al Supremo. En alguna ocasión que criticó a alguno de sus magistrados, el presidente de la Corte, el juez Roberts, se lo afeó públicamente.

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