Evacuados los civiles de la capital del Alto Karabaj ante el avance de Azerbaiyán

Bakú reclama que se ha hecho con el control de la simbólica ciudad de Shushá, a escasos kilómetros de Stepanakert, pero Armenia lo niega y asegura que los combates continúan

Un soldado armenio examina una casa destruída por la artillería de Azerbaiyán en Stepanakert.
Un soldado armenio examina una casa destruída por la artillería de Azerbaiyán en Stepanakert.AP

Los combates sobre el terreno entre las fuerzas armenias y las de Azerbaiyán se intensifican y se acercan a la capital del Alto Karabaj, Stepanakert, y los civiles se apresuran a abandonar la ciudad. Las autoridades del enclave han ordenado la evacuación de la población civil como “medida temporal”, según ha confirmado una fuente oficial a este diario, debido a los “infernales bombardeos” de Bakú sobre Stepanakert en otra escalada del conflicto. Azerbaiyán ha asegurado este domingo que su ejército se ha hecho con el control de la ciudad de Shushá, a pocos kilómetros de la capital del Alto Karabaj, lo que puede marcar un momento estratégico en los combates. La Administración de la región y el Gobierno armenio lo han negado y aseguran que los combates continúan.

Más de 120.000 civiles han tenido que abandonar sus hogares durante el reciente brote de hostilidades que se inició el pasado 27 de septiembre, según Unicef. Ahora, la mayoría de quienes optaron por quedarse en el Alto Karabaj están metiendo sus pertenencias en coches para salir de la región, según muestran vídeos colgados en las redes sociales, que reflejan embotellamientos en la principal carretera que va del enclave hacia Ereván.

La nueva escalada en este conflicto por la montañosa región, reconocida internacionalmente como parte de Azerbaiyán pero poblada mayoritariamente por armenios y controlada por una república autoproclamada desde 1994, se ha cobrado ya unas 5.000 vidas entre ambos bandos, según mencionó la semana pasada el presidente ruso, Vladímir Putin. No solo militares: unos 50 civiles armenios han muerto y 146 han resultado heridos en el Alto Karabaj, según el defensor de derechos humanos de la región. Bakú informa de 92 víctimas mortales civiles y 400 heridos a causa de los bombardeos armenios.

“Shushá ha sido liberada, Shushá es azerbaiyana, el Karabaj es azerbaiyano”, ha anunciado el presidente de Azerbaiyán, Ilham Alíev, en un discurso a la nación televisado este domingo. “Hemos logrado esta victoria histórica en el campo de batalla, no en la mesa de negociaciones”, ha insistido el mandatario, que ha prometido continuar la lucha hasta que Armenia se retire del territorio. “La lucha en Shushi [como llaman los armenios a la ciudad] continúa. Esperen y crean en nuestras tropas”, ha contestado un portavoz del Ministerio de Defensa de Armenia en las redes sociales. También una fuente diplomática europea que maneja información sobre lo que sucede sobre el terreno, de donde la mayoría de los medios han sido también evacuados, ha apuntado que los combates efectivamente continúan, pero que el desenlace puede ser “cuestión de horas”.

Armine Grigoryan, asistente del presidente del Alto Karabaj (la autoproclamada república de Artsaj), ha insistido en que se está desarrollando una dura batalla por la ciudad. Sostiene que el mensaje de Alíev es “propaganda” dirigida no tanto a Azerbaiyán sino sobre todo a “desmoralizar” a los armenios. El anuncio de Alíev desencadenó manifestaciones de celebración en varias ciudades de Azerbaiyán.

Hace dos semanas que las tropas azerbaiyanas se habían situado a apenas cinco kilómetros de Shusha, tras capturar buena parte del sur del Karabaj, y lanzaban incursiones de pequeñas unidades para hostigar las líneas armenias y, también, según denuncian diversas fuentes, para quemar y aterrorizar asentamientos civiles. Sin embargo, este fin de semana —mientras la atención mundial estaba puesta en EE UU—, el Ejército de Bakú lanzó una ofensiva mucho mayor con la participación de tropas de tierra, artillería y el apoyo aéreo de drones armados.

Shushá, la capital tradicional del Karabaj hasta que las autoridades soviéticas fundaron Stepanakert en 1923, tiene un gran valor simbólico tanto para los armenios como para Azerbaiyán y fue una ciudad mixta hasta inicios de los noventa.

“La situación es tensa y se combate en Shushi”, dijo la fuente gubernamental karabají. La ciudad también es de gran importancia militar: está localizada sobre una colina que domina Stepanakert, a una decena de kilómetros (ya en la guerra de los noventa sirvió de base para que Bakú bombardease la capital karabají, de mayoría armenia), y también se sitúa en la principal carretera que comunica el Alto Karabaj con Armenia, denominada comúnmente “corredor de Lachín”. De esta manera, la propia ofensiva corta efectivamente la principal línea de suministros desde Armenia, aunque existe una segunda carretera que comunica más al norte pero es de difícil acceso.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, celebró este domingo el avance de su aliado, Azerbaiyán. “La alegría de nuestros hermanos azerbaiyanos que liberaron paso a paso sus ciudades ocupadas y Karabaj es también nuestra alegría”, dijo el mandatario, que conversó sobre el conflicto con su homólogo ruso el sábado. Rusia, que es aliado de Ereván y de Bakú pero tiene un acuerdo de defensa con Armenia, está tratando de preservar su hegemonía en la región, que Ankara le disputa. Este domingo, el ministro turco de Exteriores, Mevlüt Cavusoglu, y el de Defensa, Hulusi Akar, se han reunido con el presidente de Azerbaiyán en Bakú.

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