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Un exvigilante aficionado al tiro, autor del ataque en la sede de la inteligencia rusa

Yevgueni Maniurov, de 39 años y originario de la región de Moscú, fue abatido por los servicios especiales junto a las oficinas del FSB

Ataque en Moscu
Un coche de policía junto a la plaza Lubianka el jueves, tras el ataque a la sede del FSB. Kommersant

Un ex guardia de seguridad ruso de 39 años aficionado al tiro es el autor del ataque de este jueves contra la sede de la principal agencia de inteligencia rusa, según el comité de investigación ruso. Yevgueni Maniurov, originario de la región de Moscú y que había participado en varias competiciones de tiro deportivo, fue abatido por los servicios especiales rusos cerca de la sede del FSB, tras perpetrar el ataque.

El sospechoso había trabajado en distintas compañías de seguridad hasta que hace unos meses dejó el empleo. El FSB y otras autoridades mantienen silencio sobre el incidente en el que ayer murió un oficial de inteligencia; este viernes ha fallecido otro trabajador del FSB que había resultado herido grave. Además, otras cuatro personas —tres de ellas agentes y un civil— resultaron heridas.

El bloque de apartamentos en la ciudad de Podolsk, a 15 kilómetros de Moscú, en el que vivía Manyurov con su madre, ha sido registrado este viernes por la mañana por efectivos del FSB, según han relatado los vecinos, que han definido al supuesto autor de ataque como un entusiasta de las armas. En la casa han hallado una caja con varias pistolas y munición. Cuando fue abatido, Manyurov, que tenía permiso de armas, portaba un fusil y una pistola de gas, según varios medios rusos.

La madre de Manyurov contó a la prensa que su hijo había trabajado en los últimos años en varias compañías de seguridad privadas, una de ellas asociada con los veteranos de las fuerzas especiales, según el periódico Baza. Al parecer, el supuesto atacante había renunciado hace varios meses, pero seguía saliendo igualmente cada mañana, ha contado su madre. Pertenecía a un club de tiro en el oeste de Moscú que ahora está siendo investigado.

El suceso se produjo después de la rueda de prensa anual del presidente ruso, Vladímir Putin, uno de los eventos más destacados del año. Y justo cuando el presidente ruso estaba en el Kremlin conmemorando el Día de los Empleados de los Servicios de Seguridad —que se celebra este viernes— con un concierto y un discurso en el que ha elogiado a sus oficiales por sus esfuerzos en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado. El líder ruso, que cumple dos décadas en el poder y que entre 1998 y 1999 dirigió el FSB, la agencia de espionaje más poderosa del país, había estado comentando que desde principios de 2019 se han evitado 54 "delitos terroristas"; incluidos 33 ataques.

El FSB sospecha que el ataque podría haber sido planeado para coincidir con el discurso nocturno de Putin, según informa Reuters citando una fuente cercana al servicio de inteligencia.

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