Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Portugal elige Gobierno bajo la sombra de una elevada abstención

Hasta las cuatro de la tarde había votado el 38,6% del censo, seis puntos menos que en 2015

António Costa, tras votar este domingo en Lisboa. En vídeo, el presidente de Portugal llama a la participación.

El presidente de Portugal ha pedido a sus ciudadanos que acudan este domingo a las urnas para elegir el futuro Gobierno del país. Es "justo y urgente", ha dicho. En un vídeo de cinco minutos, Marcelo Rebelo de Sousa ha recordado "la infeliz" abstención de las europeas (cerca del 70%) y la importancia de que los portugueses voten ante los retos a los que se va a enfrentar el país en el próximo cuatrienio. También el primer ministro, el socialista António Costa, favorito de estos comicios, ha pedido a la gente que vote. El Partido Socialista aspira a refrendar con un amplio apoyo una legislatura que ha cambiado la economía y la imagen del país.

Hasta el mediodía había ejercido su derecho al voto el 18,83% del censo, casi dos puntos menos que en los comicios de hace cuatro años (20,65%), según la Secretaría General del Ministerio de Administración Interna. A las cuatro de la tarde, los resultados de participación empeoraron gravemente, situándose en el 38,6% frente al 44,4% de hace cuatro años, casi seis puntos menos. En 2015 la abstención fue del 44,1%.

"Lo que les pido es muy sencillo: por convicción, por confianza, por rechazo, por realismo, sea cual sea el motivo de su voto, no dejen de votar. Son cuatro años de vuestra vida, de nuestra vida. Son cuatro años decisivos en la vida de Portugal", ha manifestado el presidente en su mensaje. "Lo importante es apelar a una gran participación. La democracia tiene un momento de gran celebración, que es el acto electoral", ha explicado Costa tras votar en Lisboa. "Este es un día para que los ciudadanos hablen", ha añadido en declaraciones recogidas por el diario luso Publico.

Casi 11 millones de portugueses están llamados a las urnas para elegir a los 230 diputados de la Asamblea de la República. Se presentan 21 partidos a la mayoría de los 22 distritos electorales —dos de ellos fuera de Portugal—, aunque Lisboa y Oporto se llevan la gran representación de la Cámara con el 38% del total (en España, Madrid y Barcelona tienen el 18%). Portugal va este domingo a las urnas con el convencimiento —según todos los sondeos— de una clara victoria socialista que permita a António Costa, seguir gobernando, con o sin el apoyo de sus actuales soportes, el PC y el Bloco, que le permiten gobernar en minoría desde 2015.

El Parlamento que salga de las urnas coincidirá con compromisos internacionales como la Conferencia Mundial de los Océanos, que se celebra en Lisboa en 2020, y la presidencia europea, en 2021. Marcelo Rebelo de Sousa recordó a los portugueses los problemas latentes como el Brexit y la guerra comercial. "No votar es entregar a otros una decisión que es nuestra; perder la autoridad para lamentar, para criticar, para rechazar". También recordó los desafíos a los que se deberá enfrentar el próximo Ejecutivo, como la caída de la natalidad y el envejecimiento de la población, así como las alteraciones climáticas.

En las pasadas elecciones la abstención se acercó al 44% y en estas los pronósticos son muy similares. La esperada victoria —según todos los sondeos— del Partido Socialista puede desalentar a algunos votantes, aunque también está en juego la mayoría absoluta de António Costa.

Costa, que llegó al Gobierno a finales de 2015 pese a no haber sido el socialista el partido más votado, ha logrado dar la vuelta a la economía portuguesa, una de las más castigadas por la crisis de la deuda que azotó a la UE a partir de 2008. En cuatro años, el desempleo ha caído del 12,4% al 6,3%; la prima de riesgo, que estaba 200 puntos por encima de la española, hoy está a un punto. Los bonos del Estado eran bonos basura para las tres principales agencias de rating; hoy han subido dos escalones y el país se financia en mejores condiciones que España.

El Gobierno en minoría no se ha tambaleado siquiera por las oleada de huelgas que han sacudido el país, sobre todo en el último año. A los camioneros se les aplicó el estado de “alarma nacional”, la huelga de enfermeros de quirófano se anuló por decreto ley y las del resto fueron ignoradas. La única crisis de Gobierno la provocó en mayo el primer ministro al anunciar su dimisión si el Parlamento no cambiaba una votación a favor de los profesores. Y la cambió.

La consecuencia electoral —tras las abultadas victorias en elecciones municipales y europeas— es que Costa puede obtener la mayoría absoluta y eso asusta a sus socios de izquierdas.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información