Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El peronismo rebosa candidatos

La oposición en Argentina discute por el hombre que enfrentará a Mauricio Macri en las elecciones generales de octubre

Un hombre pasa delante de un grafiti de propaganda que hace referencia al peronismo, en una calle de Buenos Aires pulsa en la foto
Un hombre pasa delante de un grafiti de propaganda que hace referencia al peronismo, en una calle de Buenos Aires

De un lado, Mauricio Macri. ¿Del otro? Son muchos, por el momento, los aspirantes peronistas a la presidencia. Y sobre todos ellos flota una incógnita: la de Cristina Fernández de Kirchner. La expresidenta, con numerosos juicios pendientes por corrupción, oculta sus cartas y mantiene reuniones discretas para tejer alianzas. La incorporación de Daniel Scioli, un peso pesado, al grupo de precandidatos justicialistas podría acelerar los tiempos. Junio, el mes en que deberán quedar cerradas las alianzas nacionales y las inscripciones para las primarias internas (PASO), no está tan lejos.

El actual presidente siempre confió en que su rival, en la segunda vuelta del 24 de noviembre, fuera Kirchner. Él no goza de una gran popularidad y se acerca a la campaña con la carga de una devaluación brutal, una inflación altísima, un nuevo rescate del FMI y un plan de ajuste que ha llevado a la recesión. Pero la expresidenta es aún menos popular. Los sondeos son tercos: aunque Cristina Kirchner (66 años) goza de un importante respaldo, que podría llegar hasta el 40% del electorado, algo más del 50% afirma que jamás votaría por ella. Frente a Cristina, Macri se siente tranquilo.

Pero están los demás. El último incorporado es Daniel Scioli (61 años), el peronista derrotado por Macri, 51,3% frente al 48,6%, en las pasadas elecciones presidenciales de 2015. El jueves, en el mismo teatro de Buenos Aires donde en 2003 se presentó la triunfal candidatura de Néstor Kirchner con Scioli como vicepresidente, anunció que participaría en la carrera.

Scioli cree que cuatro años atrás le perjudicó el ansia de cambio de la sociedad argentina, cansada tras doce años de kirchnerismo, con Néstor Kirchner primero y luego con Cristina, su viuda. Ahora, el excampeón de motonáutica (en 1989 perdió un brazo en un accidente), exgobernador de Buenos Aires, expresidente del Senado y vicepresidente, exministro y expresidente del Partido Justicialista, se siente en condiciones de ganar. Sus asesores consideran que en las primarias puede imponerse con cierta tranquilidad, salvo que concurra Cristina. Y tiene un as en la manga para enfrentarse a Macri. En el debate previo a la elección de 2015, Scioli le dijo a Macri que sus políticas iban a suponer “ajuste, devaluación y endeudamiento”. Exactamente lo que ha ocurrido. Lo que Mauricio Macri aseguró que no iba a suceder.

Otro aspirante declarado es Sergio Massa (46 años), un hombre que comenzó su carrera política en la conservadora Unión de Centro Democrático, fue durante un año jefe de gabinete (un cargo parecido al de primer ministro) bajo Cristina Kirchner y ahora, como jefe del Frente Renovador, se declara peronista desde fuera del Partido Justicialista. Esa cuestión, la de quién está dentro y quién está fuera del partido, y la abundancia de coaliciones aliadas en una provincia y rivales en otra, constituirá una complicación añadida en el proceso de primarias.

Roberto Lavagna (76 años) mantiene el prestigio técnico que adquirió en 2002, cuando asumió la cartera de Economía inmediatamente después del colapso y el “corralito” y logró estabilizar la situación. Hace campaña, expone su programa, pero aún no ha declarado su candidatura. En las elecciones de 2015 formó parte de la fallida candidatura de Sergio Massa y, como él, milita en el Frente Renovador. Nunca ha ganado una elección significativa.

Massa, y Lavagna si confirma que es candidato, deberían participar en las primarias dentro de Alternativa Federal. Ahí se enfrentarían a Juan Manuel Urtubey (gobernador de Salta), Juan Schiaretti (gobernador de Córdoba) y Miguel Ángel Pichetto (senador), quienes, a diferencia de Massa, mantienen la militancia en el Partido Justicialista. Alternativa Federal engloba a peronistas de sectores moderados y conservadores.

Último en discordia es Felipe Solá, que asumió el gobierno de la provincia de Buenos Aires en el año crítico de 2002 y se mantuvo en el cargo hasta 2007. Fue ministro de Agricultura y mantuvo relaciones difíciles con los Kirchner, pero ahora indica que muy probablemente retiraría su candidatura si Cristina se presentara.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información