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La oposición teme que el suceso desate una mayor represión en Venezuela

El Frente Amplio ve una maniobra de distracción del régimen

El personal de seguridad protege a Maduro tras registrase un explosión cuando pronunciaba un discurso en Caracas.

La reacción predominante entre los partidos y movimientos políticos de la oposición venezolana tras el incidente del sábado durante un desfile militar en el centro de Caracas fue, en líneas generales, de cautela y prudencia. Buena parte de la sociedad civil —periodistas, intelectuales, dirigentes sindicales, académicos— mantuvo, en comentarios en redes sociales y en cadenas de mensajes por WhatsApp, un intenso debate en el que analizaba los indicios e intentaba determinar la veracidad en torno a la hipótesis del magnicidio.

Aunque los rumores en torno a un cierto malestar en el seno del Ejército llevan tiempo circulando por Venezuela —aunque el alto mando de la Fuerza Armada cerró filas ayer en torno al presidente Nicolás Maduro—, en la oposición nadie había condenado ayer ni querido dar por veraz la versión oficial de un atentado. La prudencia se impuso en las filas opositoras, ante la eventualidad de que un hecho como el del sábado sirva de prólogo para desatar una oleada de represión indiscriminada. Las direcciones de los partidos políticos y los líderes más prominentes de la oposición reaccionaron pues a la expectativa, ante las consecuencias que puedan derivarse del incidente.

El Frente Amplio por una Venezuela Libre, plataforma unitaria que agrupa a partidos, sindicatos y organizaciones civiles opositoras, emitió un comunicado en el cual planteaba su temor a que la respuesta del Gobierno de Maduro pueda servir de pretexto para encarcelar a más dirigentes o seguir cercenando los derechos constitucionales de la población. “Aún está por verse si realmente fue un atentado, un accidente fortuito o alguna de las versiones que circulan por las redes sociales. Lo responsable sería esperar por lo que digan las averiguaciones pertinentes, pero es muy difícil creer lo que digan los burócratas del régimen”, dice la plataforma.

“Desde el Frente Amplio por una Venezuela Libre reafirmamos que la solución que merece nuestro pueblo es la solución democrática y constitucional”, continúa el comunicado.

La coalición de fuerzas opositoras criticó las acusaciones explícitas formuladas por Maduro sobre los presuntos autores del oscuro ataque, que calificó de “genéricas e irresponsables”. “Las primeras reacciones del Gobierno no están dirigidas a esclarecer estos hechos sino a aprovechar la situación para atacar de manera irresponsable a la oposición en genérico, y para tratar de desviar la atención del verdadero problema que preocupa y afecta al país, que es la tragedia humanitaria”, añade el comunicado.

El atentado ocurrió precisamente cuando el presidente venezolano pronunciaba un discurso, transmitido por radio y televisión, en el que defendía las últimas medidas económicas de su Gobierno, duramente criticadas por la oposición, como la compraventa de dólares o la necesidad de estar en posesión del carné de la Patria para beneficiarse del subsidio a la gasolina.

Convocatoria de huelga

El propio presidente Maduro, al apuntar hacia los presuntos responsables del presunto ataque, aludió a “la ultraderecha y la oligarquía venezolana”. Sin embargo, no fundamentó una acusación determinada en contra de ningún dirigente político o partido opositor concreto.

El supuesto atentado acontece en un momento en el cual dirigentes políticos y sindicales opositores presentes en el Frente Amplio ya habían decidido convocar una huelga general de 24 horas en protesta por la desesperada situación económica. El llamamiento al paro, sin embargo, no se ha formalizado y por tanto aún no tiene fecha. Se presume que esta iniciativa puede encontrar un claro eco en sectores obreros, profesionales y técnicos del país, que ya han hecho paros parciales, o incluso entre sindicatos chavistas.

Avanzada Progresista, partido del dirigente moderado Henri Falcón, optó por una reacción entre conciliadora y crítica. La formación dijo condenar “toda acción violenta como mecanismo para resolver diferencias políticas” y expresó su preocupación ante la eventualidad de una inminente caza de brujas sobre la dirigencia opositora. En su comunicado, la formación recordó al Gobierno la agresión que sufrió en la última campaña electoral su dirigente Teodoro Campos, y censuró el hecho de que “los responsables de estos hechos fueron indebidamente liberados en el tiempo reciente”.

La Causa Radical, partido perteneciente a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y el Frente Amplio, que también se suma a la convocatoria de huelga, se pronunció formalmente sobre el incidente. “No le creemos nada a Maduro, pero estamos conscientes del malestar en los cuarteles y del conflicto interno en el chavismo, por lo que no descartamos nada. Advertimos de la intención de la dictadura de montar ollas [montajes noticiosos] para perseguir a la disidencia. Mantenemos nuestra propuesta de una huelga nacional, que es una acción constitucional y democrática”.

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