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La UE advierte del estancamiento en la negociación del Brexit

Los Veintisiete piden avances en la cuestión de Gibraltar y alertan de la falta de progresos sobre Irlanda

El negociador comunitario Michel Barnier, junto al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncke, durante la cumbre, este viernes.
El negociador comunitario Michel Barnier, junto al presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncke, durante la cumbre, este viernes. AFP

Los Veintisiete elevan el tono de los reproches para animar a Reino Unido a acelerar el ritmo de la negociación del Brexit. "Las tareas más difíciles están aún sin resolver. Esta es la última llamada a poner las cartas encima de la mesa", ha instado a Londres el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, al término de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que se ha celebrado en Bruselas.

El tiempo apremia, y a nueve meses para la fecha de salida británica, las frases cobran aroma de ultimátum. Los socios europeos culpan a Reino Unido de los retrasos que pueden llevar a uno de los escenarios más temidos por su potencial para generar incertidumbre: el del no acuerdo. Este viernes, en unas breves conclusiones, los 27 jefes de Estado han dejado por escrito su inquietud ante la falta de avances en la cuestión de la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte. La posibilidad de un fracaso sobrevuela cada vez más la negociación. "El Consejo Europeo pide de nuevo a los Estados miembros, a las instituciones de la Unión y a todas las partes interesadas que intensifiquen sus trabajos para estar preparados a todos los niveles y para cualquier resultado", concluye el texto.

Londres se comprometió a garantizar un alineamiento regulatorio de Irlanda del Norte con el resto de la UE para evitar una frontera rígida, pero ahora le cuesta aceptarlo. Los países de la UE no están dispuestos a una involución en el pacto, y recuerdan a Reino Unido los efectos nefastos de una vuelta atrás en los compromisos asumidos en diciembre de 2017 y marzo de este año: "Las negociaciones solo pueden avanzar en la medida en que se respeten plenamente todos los compromisos contraídos", dice el escrito.

Los líderes, que despacharon el tema en apenas media hora tras la maratoniana sesión que vivieron la noche antes a cuenta del asunto migratorio, también meten prisa para que se coloquen cuanto antes los cimientos de la relación futura. Y llaman a su todavía socio a evitar marear la perdiz en unas discusiones donde ambas partes se juegan, además de un importante número de asuntos económicos, buena parte de su capital político doméstico. Especialmente la primera ministra británica, Theresa May, cuyo futuro dependerá sobremanera de su capacidad para presentar a la opinión pública británica un buen acuerdo. "Se necesita una mayor claridad, así como propuestas realistas y viables", avisa la Unión. "Persisten serias divergencias", ha resumido el negociador comunitario, Michel Barnier.

Junto a la cuestión irlandesa, el único tema concreto al que hacen referencia las conclusiones es  Gibraltar. Ambos asuntos territoriales pueden acabar dinamitando un divorcio pactado. El Consejo Europeo ha admitido este viernes que la relación con Gibraltar es una cuestión "importante" que "continúa pendiente". España expresó su malestar hace unos días porque en la declaración conjunta del 19 de junio, acordada entre la Comisión Europea y el Reino Unido, no se hacía referencia a Gibraltar. El Gobierno español ha presionado con éxito y ha subsanado esa ausencia logrando incluir la habitual referencia al contencioso. Si no hay acuerdo sobre el contrabando de tabaco, la mejora de la protección medioambiental, la laxa fiscalidad que se aplica a las empresas en el Peñón y el uso conjunto del aeropuerto, España podría vetar el acceso al mercado único de Gibraltar durante el periodo de transición del Brexit, que empieza en marzo del 2019.

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