Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Serguéi Skripal, el espía ruso envenenado, recibe el alta del hospital

El servicio de salud británico ha anunciado que ya no se encuentra ingresado

Imagen de una fotografía de Sergei Skripal de 2006 publicada por la BBC.
Imagen de una fotografía de Sergei Skripal de 2006 publicada por la BBC. AP (vía BBC)

Serguéi Skripal, el espía ruso envenenado el pasado marzo junto a su hija con una sustancia neurotóxica en Inglaterra, ha recibido el alta del hospital del distrito de Salisbury, según ha informado el servicio de salud británico. Su hija, Yulia Skripal fue dada de alta hace poco más de un mes, el pasado 10 de abril. La mujer fue conducida a "un lugar seguro".

Los Skripal fueron hallados inconscientes el 4 de marzo en un banco de las calles de la ciudad de Salisbury, al sudoeste del país, en un atentado del que ambos consiguieron salir vivos. El sargento Nick Bailey, que acudió a auxiliarlos, también tuvo que ser atendido en el hospital al haber estado expuesto al agente nervioso, pero fue dado de alta. Yulia, de 33 años, visitaba a su padre Serguéi, de 66, cuando ocurrieron los hechos.

"Que él, Yulia y Bailey hayan podido dejarnos tan pronto después de entrar en contacto con este agente neurotóxico es gracias al arduo trabajo, habilidad y profesionalidad de nuestros médicos, que brindan una atención excepcional a todos nuestros pacientes", ha declarado con un comunicado Cara Charles-Barks, directora del hospital. "Tratar a personas que estaban tan mal, habiendo sido envenenadas con un agente nervioso, requiere estabilizarlas, mantenerlas con vida hasta que sus cuerpos puedan producir más enzimas hasta sustituir las que resultaron envenenadas", ha detallado.

La unidad antiterrorista de Scotland Yard ha revelado que la sustancia utilizada en aquel intento de asesinato fue depositada en la puerta de la casa familiar. Los Skripal fueron atacados con un agente nervioso de tipo militar identificado como Novichok, que solo se fabrica en laboratorios militares rusos, lo que llevó al Gobierno británico a culpar a Rusia y a tomar represalias contra Moscú con la expulsión de 23 diplomáticos rusos. Rusia tomó la misma medida posteriormente.

Más información