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EE UU ordena salir de Nicaragua a los familiares del personal de su embajada tras las protestas

Washington también ha autorizado a los funcionarios que lo deseen a abandonar este país centroamericano

Un manifestante camina entre barricadas en Managua.
Un manifestante camina entre barricadas en Managua. AP

Estados Unidos ha ordenado este lunes a los familiares de los diplomáticos estadounidenses en Nicaragua que abandonen el país debido a las protestas por la reforma de la Seguridad Social que se han saldado con al menos 30 muertos. Washington también ha autorizado a los funcionarios que lo deseen a salir de este país centroamericano. En un comunicado, el Departamento de Estado ha indicado que "ordenó la salida de los miembros de familias de personal del Gobierno de EE UU y autorizó la salida del personal del Gobierno de EE UU".

EE UU también ha recomendado a los ciudadanos estadounidenses que "reconsideren" sus posibles planes de viaje a Nicaragua, debido a las protestas, que son "poco predecibles" y en algunos casos han resultado en "heridos y muertes".

Al menos 30 personas han perdido la vida y más de 100 han resultado heridas en cinco días en Nicaragua, donde también se han producido saqueos a comercios y daños a la propiedad pública, en el contexto de unas protestas desatadas por la reforma de la Seguridad Social. El Gobierno de Daniel Ortega derogó este domingo la reforma para tratar de contener la violencia tras cinco días de inéditas manifestaciones, duramente reprimidas por la policía y las huestes sandinistas y que han dejado al menos 30 muertos. Sin embargo, la tensión sigue en el ambiente en Nicaragua, donde hoy hay nuevos llamamientos a marchas. Ortega aceptó que sus propuestas no tuvieron “viabilidad” y crearon una “situación dramática”, por lo que dio marcha atrás en su implementación. La reforma impuesta el miércoles por Ortega por decreto reducía las pensiones un 5% y aumentaba las contribuciones de empresas y trabajadores para rescatar al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS). El Gobierno pretendía recaudar así 250 millones de dólares (203 millones de euros).

"Las manifestaciones suscitan típicamente una fuerte respuesta [policial] que en el pasado ha incluido el uso de gas lacrimógeno, gas pimienta, balas de goma y munición contra los participantes, y en algunos casos ha degenerado en saqueos, vandalismo e incendios provocados", se puede leer en la nota del Departamento de Estado estadounidense. El Ejército sigue desplegado en varias ciudades del país, mientras se recrudecen los saqueos y el vandalismo.

Este domingo, Estados Unidos instó a un diálogo amplio que incluya a todos los sectores de la sociedad para resolver el conflicto actual, restaurar el respeto a los derechos humanos y lograr un futuro "mejor y más democrático" para todos los nicaragüenses. "El Gobierno de Estados Unidos lamenta la pérdida de vidas y las lesiones sufridas en Nicaragua durante las protestas de sus ciudadanos", señaló en un comunicado la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert. "Condenamos la violencia y el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía y otras personas contra los civiles que ejercen su derecho constitucional a la libertad de expresión y reunión", continuó Nauert.

Washington también pidió al Gobierno de Ortega que permita a los periodistas "operar libremente y restablecer toda la cobertura televisiva" e instó a los dirigentes nicaragüenses a realizar una investigación independiente y enjuiciar a los responsables de las muertes.

El presidente Ortega propuso un diálogo este domingo, al que invitó a los empresarios y al cardenal Leopoldo Brenes, para "sacar una resolución que asegure el fortalecimiento de la Seguridad Social a largo plazo". Con esta decisión Ortega esperaba bajar la tensión en las calles.

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