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Macron busca alianzas en otros países para las próximas elecciones europeas

Ciudadanos puede ser un socio clave para reproducir a escala de la UE el cambio político en Francia

El presidente francés, Emmanuel Macron
El presidente francés, Emmanuel Macron AFP

Emmanuel Macron y el movimiento que le llevó al poder en Francia preparan el salto a Europa. El presidente francés y su partido, La República En Marcha (LREM), quieren reproducir a escala continental la operación que en su país dejó herida de gravedad a la vieja estructura partidista, el sistema de alternancia entre el centroizquierda y el centroderecha. La búsqueda de aliados ha comenzado. Y Ciudadanos es un socio clave en este proyecto.

Un paso decisivo para acabar con el dominio de socialdemócratas y democristianos puede ser la creación de un nuevo grupo en el Parlamento Europeo tras las elecciones europeas de 2019. El diputado de LREM Pieyre-Alexandre Anglade representa en la Asamblea Nacional a los franceses de Bélgica, Holanda y Luxemburgo. Anglade, bautizado en el diario Le Monde como el “Señor Europa” del macronismo, es el encargado de tejer las alianzas europeas en vista a las elecciones europeas, que el presidente francés ve como una etapa fundamental en sus planes para refundar la Unión Europea.

Hoy el partido de Macron, fundado hace menos de dos años, no tiene diputados en el Parlamento Europeo. Es decir, pese a ser, probablemente, el líder más influyente de la UE, y pese a tener ideas ambiciosas sobre su futuro, carece de alianzas formales con los líderes y políticos más afines que podrían ayudarle. Una de las tareas de Anglade es comenzar a resolver esta carencia.

“Nuestra vocación es unir a aquellos y aquellas que tengan una visión reformadora de Europa. Y, desde este punto de vista, hay ciertos movimientos, en ciertos países, que están cerca de esto”, dice Anglade en una entrevista telefónica. “Pero nuestra lógica es hablar con todo el mundo, con una base muy amplia, y a partir del momento en que compartamos una base de valores y una misma voluntad reformadora para la Unión".

Los dirigentes de LREM no esconden la afinidad con Ciudadanos. La formación española declara tener un enorme interés en converger con Macron. Para impulsar esa alianza, mantienen contactos semanales, aseguran fuentes de Ciudadanos, y se invitan mutuamente a actos políticos. La ambición es poder forjar un gran grupo en el Parlamento Europeo tras las elecciones de mayo de 2019. Para eso resulta indispensable abrirse a otros partidos, movimientos, grupos o personalidades de la sociedad civil.

“En estos momentos [Ciudadanos] es la fuerza política con la que podemos pensar que habrá más puntos de convergencia”, dijo en diciembre a EL PAÍS Christophe Castaner, delegado general del partido. Pero precisó: “No tenemos ninguna exclusiva y deseamos trabajar con todos los progresistas”.

Esa etiqueta abarcaba también al Partido Democrático de Matteo Renzi, al que Ciudadanos sondeó. Renzi recibió en Roma a su líder, Albert Rivera, a mediados de enero. Pero el fracaso de la formación italiana en las elecciones generales resta relevancia a ese acercamiento. La experiencia de Renzi, joven reformista que intentó dar un vuelco a las viejas estructuras de su país, revela también las dificultades de consolidar en Europa una corriente que desafía el sistema clásico de partidos.

El término “progresista” es clave a la hora de crear un En marche —el nombre original del movimiento de Macron— a escala europea. También lo fue en Francia durante la campaña para las elecciones de 2017. La idea era que la división entre izquierda y derecha ya no tenía sentido. La división real, según el macronismo, era entre progresistas y conservadores. En Europa, esta operación consistiría en acabar con la hegemonía del PPE y del grupo socialdemócrata, de la misma manera que las últimas elecciones francesas dejaron muy debilitados a la derecha de Los Republicanos y al PS francés.

“Hay progresistas en todos lados, y proeuropeos también”, dice Anglade. “Así que hay que ser capaces de reunir buenas voluntades y hacer trabajar juntas a personas que en otro tiempo no habrían tenido la costumbre de hacerlo. Es lo que hemos logrado en Francia. No sé si lo lograremos en Europa. Es un desafío, sin duda".

Anglade explica que Ciudadanos es el único partido español con el que ha mantenido contactos por ahora. A principios de febrero, participó en un campus del partido español en Salamanca. “Es un movimiento joven, con una historia diferente, pero que fue creado con este deseo de Europa y, en este sentido, podemos ver similitudes”, dice. “Con un líder joven también, como nosotros. Hay una proximidad generacional que es visible”.

Una de las incógnitas es si la iniciativa de LREM acabará alumbrando un nuevo grupo en el Parlamento Europeo, o los futuros diputados de LREM y sus aliados entrarán en el grupo liberal. Macron parece inclinarse por la primera opción, aunque es la más compleja.

“Pienso que puede haber una iniciativa, probablemente en el momento de las europeas, y sin duda después, y pienso que es deseable”, aseguró recientemente en un encuentro con periodistas, informa Reuters. “Es del todo posible estructurar un grupo propio y pensar que el reformismo europeo tiene la vocación de federar a otros movimientos”.

Los líderes del actual grupo liberal en el Parlamento europeo, ALDE, se muestran más que dispuestos a remozar todo lo necesario las estructuras –empezando por el nombre– para converger con Macron.

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