Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Arabia Saudí remodela su cúpula militar con varios decretos nocturnos

El rey nombra a una viceministra, un cargo de alto nivel sin precedentes para una mujer en Riad

Foto de mayo de 2012 del rey Salman (izquierda) con su hijo Mohammed  en Riad.
Foto de mayo de 2012 del rey Salman (izquierda) con su hijo Mohammed en Riad. AP

El rey Salmán de Arabia Saudí sustituyó ayer por sorpresa a la cúpula militar de su país, incluido el jefe del Estado Mayor, y a varios altos cargos ministeriales. Esta última revisión de los centros del poder se produce mientras el Ejército nacional se encuentra empantanado por tercer año consecutivo en una dura campaña militar en el vecino Yemen. Además, el rey ha nombrado a una viceministra de Trabajo y Desarrollo Social, un puesto de alto nivel sin precedentes para una mujer en el Reino del Desierto.

La noticia, difundida por la agencia de prensa nacional saudí SPA, no citaba ninguna razón para los cambios. Pero varios medios estatales mencionaron que las decisiones se habían tomado “de acuerdo con las recomendaciones” del joven príncipe heredero, Mohammed Bin Salmán, quien también es ministro de Defensa. MBS, como se le conoce en la región, ha estado detrás de medidas similares que han sacudido el país en los últimos meses.

La más sonada fue una oleada de detenciones, a finales de 2017, de al menos tres centenares de príncipes, políticos de alto rango y grandes empresarios en una purga que, en palabras del heredero, respondía a una necesidad de “luchar contra la corrupción endémica” en el país. Hasta la caída de los precios del crudo a partir de 2014, los petrodólares fluían aparentemente sin límites en la sociedad saudí.

Si algunos observadores interpretaron la purga como un intento del ambicioso príncipe por consolidar su poder, la medida fue bien recibida por muchos ciudadanos que han perdido capacidad adquisitiva en los últimos tiempos. Sin embargo, no ha tenido tanto éxito con su campaña militar iniciada hace tres años para reponer en el poder al presidente yemení, Abdrabbo Mansur Hadi, y en la que embarcó a una coalición árabe. Hasta ahora sólo ha forzado a los rebeldes Huthi a salir del sur de Yemen, pero no ha logrado echarlos de Saná, la capital. El coste para ese país, uno de los más pobres del mundo, ha sido un desastre humano con miles de muertos, decenas de miles de desplazados y una devastadora epidemia de cólera.

La remodelación de la cúpula castrense obedece a un intento de lavado la cara de los dirigentes saudíes, quienes achacan a sus mandos militares incompetencia para ganar una campaña en principio fácil. “A MBS no le importa, es más, está ansioso por reemplazar a quienes considera incompetentes, sobre todo si ese fracaso pudiera afectarle de forma negativa, a él o a sus iniciativas”, afirma Hani Sabra, investigador y fundador de Alef Advisory, un centro de estudios con sede en Nueva York, citado por Bloomberg.

El Ejército saudí se enfrenta a dos problemas principales. Por un lado, es demasiado grande, lo que lo hace más susceptible de problemas organizativos; y por otro, su arsenal está diseñado para una gran guerra convencional (en la mente de la familia real siempre ha estado su archienemigo regional, Irán) en vez de para las guerra de guerrillas que está marcando los conflictos de principios del siglo XXI.

A pesar de ser uno de los mayores importadores de armas desde hace varios años, Arabia Saudí tiene una tarea muy difícil en Yemen. Debería operar con soldados de infantería dentro de sus fronteras contra los Huthi, donde los rebeldes están bien entrenados, bien abastecidos y, sobre todo, motivados por su ideología y en la defensa de su propio país

Sin embargo, el reino no ha desplegado fuerzas terrestres significativas en Yemen lo que sería indispensable para ganar en el campo de batalla. Con una orografía muy complicada que va desde alta montaña hasta el desierto más yermo, la fuerza aérea saudí se ha dedicado a matar moscas a cañonazos, usando sus cazabombarderos de última generación para ataques muy amplios contra objetivos muy concretos, lo que acarrea graves daños colaterales entre la población civil.

El rey Salmán también firmó los nombramientos de nuevos funcionarios en varios ministerios, incluida la designación de Tamadar Bint Yusef al Ramah como viceministra de Trabajo y Desarrollo Social, un claro guiño a las saudíes. Asimismo, la oficina de prensa del Gobierno aseguró que, por primera vez en la historia del reino, habrá puestos militares reservados para las mujeres.

Agentes femeninas

La decisión del rey Salmán de nombrar a Tamadar Bint Yusef al Ramah, una destacada científica especializada en Física Médica y profesora de Radiología, para un alto cargo ministerial, se suma a la lista de anuncios que en los últimos meses han querido edulcorar la situación de las mujeres en el ultraconservador reino. El anterior fue una convocatoria de plazas en la policía nacional. El país necesita contar con agentes femeninas para hacerse cargo de las eventuales infracciones que cometan las conductoras, que a partir del próximo junio podrán circular legalmente por primera vez por las carreteras saudíes

Más información