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Rusia investiga si el hielo en el medidor de velocidad causó el accidente aéreo

Los expertos creen que el salpicadero de la cabina pudo mostrar datos erróneos sobre la velocidad a la que volaba el avión

Personal de emergencias, este lunes junto a los restos del avión siniestrado cerca de Moscú.

El Comité Interestatal de Aviación, los expertos rusos que investigan el accidente aéreo cerca de Moscú en el que este domingo murieron 71 personas, ha informado este martes de que el siniestro pudo haber estado causado por la presencia de hielo en el medidor de velocidad del avión. Esto pudo provocar que en el salpicadero de la cabina de pilotos se mostraran datos erróneos sobre la velocidad a la que volaba el aparato. 

"El análisis preliminar de la información registrada, y el examen de casos análogos ocurridos en el pasado, permiten suponer que el factor que causó la situación extraordinaria durante el vuelo fueron los datos erróneos sobre la velocidad que aparecieron en las pantallas de los pilotos", señala ese organismo en un comunicado. Los datos erróneos se deberían a la congelación de los sensores de velocidad, según los datos extraídos por los investigadores del análisis de las cajas negras recuperadas en el lugar del siniestro. El Comité Interestatal de Aviación ha informado de que aún queda por analizar la caja negra que contiene la conversaciones en la cabina.

Los expertos rusos han precisado que el avión empezó a tener problemas dos minutos y medio después del despegue, a unos 1.300 metros de altura. El birreactor Antonov An-148 acababa de despegar rumbo a Orsk, en los Urales. Después, el piloto automático se apagó y la aeronave comenzó a perder velocidad hasta estrellarse a las 14.48 (11.28 GMT) en el distrito de Ramensky, al sureste de Moscú, sin supervivientes. El avión había completado otras tres rutas el día anterior. Sin embargo, la tripulación del fatídico vuelo regular 6W 703 entre Moscú y la ciudad de Orsk acababa de empezar su turno.

La aeronave superó en enero una revisión completa de mantenimiento "sin que se detectará ningún fallo", según ha afirmado este lunes la compañía aérea Saratovskie Avialinii, propietaria del aparato. La revisión, conocida como "chequeo tipo C" se realiza cada dos años, e incluye, entre otras cosas, "la revisión del motor, el fuselaje y las alas", según ha señalado la empresa en un comunicado. 

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