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Dirigentes de la CDU empiezan a rebelarse contra el liderazgo de Merkel

El líder de las Juventudes reclama que la dirección del partido se renueve con miembros menos veteranos

Merkel, en un acto este viernes en Berlín.
Merkel, en un acto este viernes en Berlín. REUTERS

Durante 12 años, Angela Merkel gozó de un raro privilegio en el seno de su partido, la Unión Demócrata Cristiana (CDU). Nadie se atrevió a criticar la gestión de la mujer más poderosa del mundo (revista Forbes) y que se había ganado el titulo honorifico de "madre" de la nación. Todo cambió el miércoles pasado, cuando la canciller cedió a las presiones del presidente del SPD, Martin Schulz, y concedió a los socialdemócratas la poderosa cartera de Finanzas.

En las últimas 48 horas, la críticas que emergen de las filas de la CDU han alcanzado un tono peligroso y la prensa germana habla incluso de una rebelión dentro de la formación, que pide el relevo generacional, una forma elegante para sugerir que Merkel debe abandonar el cargo antes de que finalice la actual legislatura. La canciller alcanzó a principios de la semana un acuerdo con el SPD para garantizarse un cuarto mandato.

“Rebelión contra Merkel”, tituló el periódico Bild en su edición digital del viernes, al hacerse eco del descontento que existe en el seno de la CDU y que ha cobrado una dinámica que pone en tela de juicio la autoridad y también la credibilidad de Merkel. La mas reciente critica fue formulada por Paul Ziemiak, el presidente de las juventudes del partido, que exigió una renovación urgente en el liderazgo de su partido y designar un nuevo líder para impedir que la CDU siga hundiéndose en las encuestas de opinión.

“Queremos políticos jóvenes que formen parte del Gobierno y de la dirección del partido. Ya no nos queda mucho tiempo”, dijo Ziemaik a la radio pública Deutschlandfunk. El líder de unos 110.000 militantes también exigió a Merkel una declaración clara sobre el futuro del partido en el marco del congreso que tendrá lugar el 26 de febrero en Berlín, en el que un millar de delegados votarán el acuerdo de Gobierno de CDU-CSU con SPD. “La insatisfacción es muy grande en las bases del partido y muchos militantes están convencidos de que la CDU no negoció bien el pacto”.

“Si la CDU acepta esta humillación entonces habrá renunciado a si misma”, dijo Friedrich Merz, un político democristiano que fue alejado del cargo de presidente del grupo parlamentario de su partido por la propia Merkel. Aunque Merz no ocupa ningún cargo en el partido, sigue siendo un militante respetado y añorado por el ala conservadora, que sigue creyendo que Merz fue la primera victima del giro al centro que impulsó la canciller en el seno de su partido en los últimos años.

El descontento que echó raíces en las filas de la CDU cobro un giro inesperado este viernes, cuando Peter Hauk, un influyente líder democristiano y que ocupa el cargo de ministro de Agricultura en el Gobierno regional de Baden Wurtemberg, se convirtió en el primer dirigente que pidió la renuncia de Merkel a sus cargos de presidenta del partido y canciller.

"Angela Merkel debe reconocer los signos de los tiempos y hacer posible una transición en esta legislatura", dijo Hauk, quien se mostró a favor de un cambio de la manera más indolora posible.

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