Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La ruptura de AfD da a luz un nuevo partido ultraconservador en Alemania

Petry funda la formación Azul con la que aspira a robar votos a la extrema derecha y al centro

Frauke Petry, antigua copresidenta de Afd en confrencia de prensa en Berlín antes de anunciar su salida del partido ultraderechista.
Frauke Petry, antigua copresidenta de Afd en confrencia de prensa en Berlín antes de anunciar su salida del partido ultraderechista. AP

La última ruptura de la victoriosa ultraderecha alemana se ha materializado con el nacimiento de una nueva formación, el llamado partido Azul. Frauke Petry, hasta hace poco el rostro más reconocible de la emergente Alternativa para Alemania (AfD) ha fundado su propio partido, con el que pretende atraer a los votantes conservadores y a la supuesta ala moderada de la extrema derecha alemana. AfD cosechó un éxito inédito en las pasadas elecciones generales de septiembre, que catapultaron al partido antiinmigración hasta el Bundestag. Nunca antes desde la Segunda Guerra Mundial había una fuerza de extrema derecha en el Parlamento alemán con semejante potencia: 12,6% de los votos y 92 diputados.

Petry se ha propuesto aguar la fiesta a sus antiguos compañeros de filas. A la mañana siguiente de las elecciones, en la primera rueda de prensa de AfD, en un ejercicio de sobreactuación política, Petry se levantó, cogió el bolso y se fue de la sala. Ahora reaparece con un nuevo partido, según ha detallado en una entrevista con la red de periódicos regionales RND.

El texto de presentación del partido que ya ha colgado en la web deja claro que se trata de una formación protesta y populista de libro, que aspira a cosechar el descontento y el sentimiento anti-establishment que empieza a calar también en Alemania. “La mayoría de los ciudadanos ya no confían en los partidos” o “los ciudadanos no puede participar de manera efectiva en el proceso democrático más allá de las estructuras de partido” son algunos de los ejes programáticos de una formación que se defiende como “conservadora y liberal”. Petry aspira a formar un foro ciudadano en el que los votantes participen y se sientan representados y que ha bautizado “el cambio azul”.

El programa del partido defiende en política internacional la transformación de la Unión Europea en una confederación con acuerdos de libre comercio, más gasto en defensa y el restablecimiento de la mili obligatoria, así como las alianzas con Rusia, EE UU e Israel. Defiende también el control por parte del Gobierno alemán y no de Bruselas de las fronteras nacionales, la deportación de criminales extranjeros y la “asimilación cultural” de los inmigrantes en Alemania. Entiende el “patriotismo” como la “afirmación de la cultura judeo cristiana”.

Luchas de poder

El programa es en definitiva primo-hermano del de AfD. Pero al margen de posibles diferencias programáticas, la creación del partido azul es el resultado sobre todo de luchas intestinas en el seno de AfD, de las que Petry ha emergido como la gran derrotada. La partición de AfD se puso de manifiesto en el congreso del partido en Colonia el pasado abril, donde la facción que encabeza el actual colíder, Alexander Gauland, se impuso a la de Petry.

“Fracasará. Ya no hay más espacio político a la derecha en este país. Si eres conservador tienes a AfD, la CDU, la CSU y el FDP. No necesitas a Petry”, vaticinan fuentes de AfD, que aseguran que la irrupción del partido azul no les preocupa. En parte, argumentan, porque de momento Petry solo ha logrado que apenas un diputado le siga en su nueva aventura política.