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El robo en la base militar lusa provoca la caída de otros dos comandantes portugueses

Las dos dimisiones son en protesta por la actuación del Jefe del Ejército, que cesó a cinco mandos

De izquierda a derecha, el ministro de Defensa, Azeredo Lopes, el presidente Rebelo de Sousa y el Jefe del Ejército, Rovisco Duarte.
De izquierda a derecha, el ministro de Defensa, Azeredo Lopes, el presidente Rebelo de Sousa y el Jefe del Ejército, Rovisco Duarte. EFE

Si el robo en la base portuguesa de Tancos había provocado el cese de cinco comandantes, ahora son otros dos comandantes los que han decidido presentar su dimisión en señal de protesta por las decisiones del jefe del Ejército, el general Rovisco Duarte.

El teniente general José Calçada, de 55 años, comandante de Personal del Ejército, ha presentado este sábado su dimisión por "divergencias insuperables" con Rovisco Duarte. A esta dimisión se le junta en el mismo día la del teniente general Faria Menezes, de 57 años y comandante operativo de las Fuerzas Terrestres, que ha anunciado que el lunes presentará su cese por los mismos motivos esgrimidos por Calçada.

Tras el robo en Tancos del pasado 28 de junio, ocurrido durante las 20.00 de la tarde hora local (las 21.00 en la España peninsular), cuando la base estuvo sin vigilancia alguna, el jefe del Ejército decidió cesar a los cinco comandantes encargados de aportar las tropas de vigilancia a la base. Esa medida no gustó a algunos miembros del Ejército y a los pocos días, y a través de correo electrónico, se convocó una manifestación de oficiales que finalmente fue anulada al no tener el respaldo de las asociaciones castrenses.

El jueves, Rovisco Duarte compareció a puerta cerrada en el Parlamento luso y en su exposición del caso cargó toda la responsabilidad a los militares, disculpando así de culpa al Gobierno. El jefe del Ejército dijo que los mandos militares cometieron un cúmulo de errores "inadmisibles y sistémicos" y que hubo dejadez y falta de responsabilidad. Esa intervención de culpabilización absoluta al Ejército tampoco sentó bien a sus subordinados —que se quejan de faltas de recursos— y las dos dimisiones ahora presentadas encajan en ese contexto.

El viernes fue el ministro de Defensa, Azeredo Lopes, quien compareció en el Parlamento a puerta abierta. El ministro defendió absolutamente la actuación de Rovisco Duarte y no quiso entrar en lo acertado o no del cese de cinco comandantes.